Redacción BLes– Según el organismo de control Good Jobs First, que hace un seguimiento de las empresas que reciben subvenciones de Estados Unidos, desde 1991 hasta 2020, las empresas chinas han recibido 1.800 millones de dólares de organismos gubernamentales estadounidenses.

Las subvenciones concedidas fueron créditos fiscales, reembolsos de impuestos, subvenciones, préstamos y reducción de impuestos sobre la propiedad. Aunque la mayor parte de las ayudas procedían de los gobiernos estatales y locales, algunas fueron concedidas por organismos federales.

China es conocida por sus prácticas comerciales desleales; algunas son ilegales, como el robo de propiedad intelectual, la transferencia forzada de tecnología o el dumping de precios.

Según la Comisión sobre el Robo de la Propiedad Intelectual Estadounidense, “China (incluido Hong Kong) representa el 87% de las mercancías falsificadas incautadas que entran en Estados Unidos”.

La Comisión también estimó que los robos de propiedad intelectual de China cuestan a Estados Unidos entre 225.000 y 600.000 millones de dólares cada año.

El presidente de la Fundación de Tecnología de la Información e Innovación, con sede en Washington, Robert Atkinson, declaró a NTD que Estados Unidos debe invertir la tendencia.

Good Jobs First también revela que dos de esas compañías son empresas estatales chinas, la Aviation Industry Corp of China (AVIC) y la China National Chemical Corp (ChemChina).

El Departamento de Defensa de Estados Unidos identificó a AVIC como una empresa vinculada al ejército chino. También está en la lista negra de inversiones de Estados Unidos.

AVIC tiene dos partes principales; una está especializada en la fabricación de bombarderos y aviones de combate, mientras que la otra se centra en la producción de aviones más pequeños y helicópteros.

Según SCMP, la empresa tiene más de 100 filiales, 23 empresas que cotizan en bolsa y más de 450.000 empleados, más que Boeing y Airbus juntos.

En cuanto a los negocios y el comercio internacional, la investigación concluyó que China “utiliza una estrategia doble para promover las empresas estatales chinas a expensas de las empresas multinacionales que hacen negocios en China y otros países extranjeros”.

El estudio señalaba que “dentro de sus fronteras, China utiliza la Ley Antimonopolio y la Ley contra la Competencia Desleal para presionar, acosar e intimidar a las EMN”.

Además, China utiliza la Ley Antimonopolio para obligar a las empresas con inversión extranjera a transferir tecnologías avanzadas a sus empresas estatales.

China también aplica esta ley para proteger las marcas chinas conocidas de las adquisiciones de empresas extranjeras.

Redacción BLes

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