Redacción BLes – Un tribunal de la República Democrática del Congo nombró a un administrador temporal para hacerse cargo de la mina Tenke Fungurume de China Molybdenum, o TFM, el pasado lunes 1 de marzo, según Reuters.

China Molybdenum o China Moly tiene una participación del 80% y la minera estatal Gecamines tiene una participación del 20% en TFM.

El New York Times informó que el fallo se produjo después de que Gecamines intentara eliminar la administración china de la mina. El año pasado, el presidente del Congo permitió una investigación sobre China Moly tras una acusación de que había engañado al gobierno del Congo al no pagar regalías de la mina.

Gecamines afirmó que China Moly no reveló cientos de miles de toneladas de reservas de cobre y cobalto en la mina, lo que privó a esta empresa de pagos significativos.

El Tribunal Comercial de Lubumbashi nombró a Sage Ngoie Mbayo, representante de Gecamines, como administrador para asumir el cargo gerencial de la mina por seis meses.

Según el New York Times, en 2020, la mina era la segunda fuente de cobalto más grande del mundo. El año pasado, Congo produjo el 70% del cobalto del mundo.
China Moly, respaldada por la financiación del régimen chino, compró la mina Tenke Fungurume en 2016 a un gigante minero estadounidense, Freeport-McMoRan.

Las condiciones de trabajo en la mina Tenke Fungurume se han deteriorado después de que China Moly se hiciera cargo de la empresa estadounidense.

Una docena de mineros o contratistas le dijeron a The New York Times que las lesiones sufridas en el trabajo han aumentado, muchas de las cuales no fueron informadas a la gerencia. Además, dos oficiales de seguridad congoleños revelaron que los trabajadores fueron agredidos después de expresar sus preocupaciones; les ofrecieron sobornos para encubrir accidentes.

Alfred Kiloko Makeba, exsupervisor de seguridad en la mina, dijo: “Las cosas se están desmoronando en términos de seguridad”.

Por otro lado, las empresas chinas tampoco siguieron la política local.

Theo Kasi, gobernador de la provincia de Kivu del Sur, en el este del Congo, descubrió que seis minas chinas no habían cumplido el plazo para registrar sus actividades ante las autoridades. Entonces, el 20 de agosto del 2021, Theo Kasi suspendió sus actividades y ordenó a todo el personal que abandonara los sitios.

Redacción BLes.com

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