Redacción BLes – El nuevo segundo hombre más poderoso de China, Li Qiang, ha llamado la atención por su casi vacío historial en la gestión pública. Si bien se conoce que es un exitoso hombre de negocios, en su carrera política no se encuentran tantos logros como en la de su antecesor, Li Keqiang.

Es sorprendente y no tanto, ya que es un secreto a voces que Xi Jinping quiere eliminar a todas las facciones rivales dentro del Partido Comunista Chino (PCCh) para consolidar su liderazgo; y para eso tiene que tomar las medidas que sean necesarias.

La asunción de Li Qiang en el Comité Permanente significa que hay luchas dentro del liderazgo del partido y que Xi se rodea de aliados para continuar extendiendo su poder.

Quién es Li Qiang

Si bien asumirá su cargo en marzo de 2023, Li Qiang se convirtió el 23 de octubre en el próximo primer ministro sin reunir toda la experiencia previa que requiere la carrera política en el PCCh. 

Sin haber sido viceprimer ministro, con apenas 4 años como secretario del PCCh por Shanghái y sin haber administrado regiones de bajos recursos económicos, Li Qiang fue de una u otra manera la leal mano derecha de Xi desde hace al menos 20 años

Se sabe que Shanghái ha sido un semillero de altos líderes nacionales. Li Qiang fue nombrado jefe del partido de Shanghái en 2017, como parte de una jugada estratégica para colocarlo en una posición clave para llevar su base de poder a los rangos más altos del partido. 

Sin embargo, aunque el nuevo primer ministro de China no tenga una gran carrera política dentro del PCCh, dentro del país es reconocido como un pragmático pro empresarial. Su perfil le permitió relacionarse con magnates de la tecnología como Jack Ma, fundador de Alibaba Group Holding Ltd., y se rumorea que fue intermediario cuando Xi tomó medidas enérgicas contra el holding el año pasado.

En su vínculo de lealtad con Xi, Li Qiang asumió el altísimo costo del bloqueo de Shanghái a principios de este año, aplicando a rajatabla el enfoque “cero Covid” avalado por Xi a pesar de las consecuencias. Su ascenso entonces también puede ser tomado como una señal de que Xi valora la lealtad incondicional.

La lealtad de Li Qiang con Xi es histórica: entre 2004 y 2007, cuando Xi fue el principal jefe del partido en la provincia de Zhejiang, Li fue también su mano derecha en el rol de jefe de gabinete. Después de que Xi se convirtiera en el máximo líder de China, promovió a Li Qiang primero a gobernador de Zhejiang y luego a secretario del partido de la provincia de Jiangsu, promoviendo que su leal reuniera un mínimo de experiencia de gobierno regional y las credenciales que necesitaba para puestos más importantes.

Quién es Li Keqiang

En contraste, la carrera política de su antecesor Li Keqiang recorrió todos los escalones administrativos en el PCCh hasta su actual puesto como primer ministro saliente. En su momento, llegó a ser un fuerte candidato para la presidencia de China como protegido del anterior líder supremo Hu Jintao, lo que generó una rivalidad con su entonces oponente, Xi Jinping. 

Li pertenece a la facción populista del partido o “tuanpai” y a la Liga de las Juventudes de China, mientras que Li Qiang es cercano a la facción rival de hijos de altos líderes a la que pertenece Xi. Es fácil inferir que el hombre de una facción rival sea considerado una amenaza para el tercer mandato del líder más alto. 

Por qué cambia un Li por otro Li

Li Qiang fue designado y Li Keqiang fue expulsado de la lista del Comité Permanente del Politburó el día de la escandalosa salida de Hu Jintao del °20 Congreso Nacional. 

No caben dudas qué eliminar a Li Keqiang y posicionar como su segundo líder a alguien de su confianza, equivale a resolver viejas rivalidades, tanto como a suprimir cualquier oposición potencial y consolidar el poder de Xi Jinping. 

Hacia afuera, el PCCh no deja brechas para suponer que hay luchas internas y afirma que Li Qiang no teme empujar los límites del gobierno del PCCh y que es un leal que implementará las políticas de Beijing con eficacia y agresividad cuando sea necesario. 

En definitiva, aun cuando Li Qiang hubiese tenido las credenciales necesarias en la carrera política del PCCh, tal vez no sería tan valiosa como la lealtad y confianza que lo consagraron como el segundo hombre más poderoso de China. 

Por Paula Verzello – BLes.com

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