Redacción BLes –El 27 de octubre, se presentó el informe “Made in China: El papel de China en la delincuencia transnacional y los flujos financieros ilícitos”, por el grupo de expertos estadounidenses del Global Financial Integrity. Sus investigaciones concluyen que grupos criminales trabajan junto al régimen comunista chino en el comercio transnacional del tráfico de drogas, tráfico de personas y animales, falsificación, robo de propiedad intelectual, trabajo forzado y flujos de efectivo ilegales.

David Luna, Director Ejecutivo de la Coalición Internacional contra Economías Ilícitas (ICAIE), dijo:

“La corrupción y el comercio ilícito se encuentran entre los impulsores de las aspiraciones nacionales de China al poder económico mundial, su política exterior agresiva y las estrategias de competencia de las grandes potencias. El comercio ilícito de China facilita una convergencia de delitos que genera mayores amenazas desestabilizadoras en toda la comunidad internacional”

“La corrupción patrocinada por el estado exportada a través de su estridente política exterior es sancionada al más alto nivel del gobierno a través de las empresas estatales de China o iniciativas de desarrollo económico externo como la Iniciativa Belt and Road”.

Fentanilo

El informe hace hincapié en el tráfico de fentanilo, que se produce en China y entra a Estados Unidos desde la frontera con México o a través del servicio de correo internacional.  Este opioide sintético, 100 veces más potente que la morfina, está causando estragos en la población americana, y es considerada la droga  más letal, con el 70% del total de muertes causadas por sobredosis. Alrededor de 50.000 personas mueren al año. Ahora los carteles de la droga mexicanos entraron al negocio y compran a los laboratorios chinos los precursores para su producción. Se estiman cerca de 160.000 empresas chinas con capacidad para producir esta sustancia. El rápido crecimiento en el consumo, la facilidad para producirla, y la dificultad para ser detectada hacen que el negocio aumente año tras año, como así también las víctimas americanas. 

El gobierno americano llamó al régimen chino a combatir este tráfico, sin obtener suficientes respuestas. Para el PCCh sería fácil cortar este flujo de esta sustancia, ya que controla firmemente la producción del país. 

“El Partido Comunista Chino está apoyando directa o indirectamente estos delitos transnacionales. Debido a que China es un estado autoritario, si China (PCCh) ) quiere tomar medidas enérgicas contra el fentanilo y el tráfico de otras drogas, siempre que el gobierno realmente quiera hacerlo, China puede hacerlo fácilmente”, comentó John Cassara, ex agente especial del Departamento del Tesoro de EE. UU.

Tráfico de personas

El tráfico de personas en China genera alrededor de 19.000 millones de dólares anuales, según el informe de la Global Financial Integrity. La mayoría del tráfico es interno, pero existe un importante flujo de personas que son enviadas a países en todo el mundo bajo falsas promesas y que son luego captadas para trabajo forzado o de baja remuneración, prostitución, o para la industria del entretenimiento. El tráfico se produce también en sentido contrario. Personas llegan voluntariamente de otros países a China para luego caer en el mismo tipo de explotación.

 La política del hijo único del PCCh rompió con el balance natural, por lo que existen más hombres que mujeres. Esto fomentó la captación y el secuestro de novias en países orientales para casarse con hombres chinos. Testigos en Myanmar cuentan que una mujer podía ser vendida por entre 3000 y 13000 dólares. Según el informe anual que emite el Departamento de Estado de EE. UU. China es considerada entre los países con menor compromiso para luchar contra estas actividades ilícitas.

Tráfico de animales

China ocupa el puesto número uno en el tráfico ilegal de animales. Con el crecimiento económico vino el aumento en la demanda, y junto a esto, la disminución en la población de las especies más afectadas como elefantes, rinocerontes, grandes felinos, tortugas, pangolines, etc. Muchos son presas para la utilización en remedios de la medicina tradicional china, la fabricación de objetos de arte, en la gastronomía exótica o para el uso como mascotas. El marfil obtenido por la caza furtiva de elefantes en África, entra por contrabando desde la frontera con Myanmar a China, donde se encuentra el mayor mercado mundial de este producto. Se estiman en unos 20.000 los  elefantes asesinados por año. 

Falsificación y espionaje industrial

La inundación de productos falsificados provenientes de China son un ataque directo a las empresas que proveen el producto legítimo, y a los consumidores que se arriesgan a comprarlo, por ser tóxicos, peligrosos y de mala calidad. El informe de la GFI estima que el 80% de todas las falsificaciones en el mercado mundial provienen de China, unos 500.000 millones de dólares al año.

El robo de tecnología y el espionaje industrial han sido fomentados ampliamente por el régimen chino, como expresó David Luna:

 “El gobierno chino apoya a los piratas informáticos y delincuentes que continúan robando propiedad intelectual del gobierno y las empresas estadounidenses, lo que ha perjudicado la innovación, la competitividad y el desarrollo económico de Estados Unidos”.

El informe dice que el PCCh utiliza a los ciudadanos chinos de ultramar como espías comerciales en el extranjero, y que por medio de la inversión e investigación conjunta facilita la transferencia de tecnologías y el robo de la propiedad intelectual extranjera.

Asesinados por sus órganos

Este tema merece especial atención, porque refleja hasta donde el régimen comunista chino es capaz de llegar.

La industria del trasplante de órganos ha sido fuertemente promocionada por el PCCh. A comienzos del 2000 se dispararon las intervenciones quirúrgicas de este tipo y la infraestructura para atender la demanda, contando con gran número de hospitales nuevos para este fin.

Gente de todas partes del mundo acudían a China para hacerse un trasplante por el corto tiempo de espera, que podía ser de días o algunas semanas. Así comenzó lo que se denominó como “turismo de trasplante” En internet se anunciaba el precio de la intervención, según el órgano requerido. Los expertos no entendían cómo lograban hacerlo.

Pronto se descubrió la fuente de esos órganos.

David Matas, abogado internacional de derechos humanos, y David Kilgour, ex miembro del parlamento canadiense, publican un informe en el que se detalla como prisioneros de conciencia, en su mayoría practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong, son asesinados para obtener sus órganos.

En prisión, a los prisioneros se les realiza estudios médicos para conocer el estado de sus órganos y la compatibilidad con los pacientes, y así compilar los datos para  futuros clientes.


  Se estima que el número de trasplantes
sobrepasa el millón. Voces desde el Congreso americano y el Parlamento Europeo claman por el fin de esta atrocidad. Millones de practicantes de Falun Gong alrededor del mundo concientizan a la gente sobre lo que ocurre, mientras aclaran la verdad de los hechos.

“Los gobiernos y cualquiera que interactúe de manera sustancial con la República Popular China… ahora deben reconocer que están, en la medida revelada anteriormente, interactuando con un estado criminal”.

Sentencia Final del Tribunal de China en Londres, el 17 de junio de 2019.

Por Michael Mustapich – BLes.com

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