Redacción BLes –La política de Covid Cero que está impulsando el régimen chino está llevando a la gente al límite de su tolerancia. Las incongruentes y exageradas medidas, que en muchos casos entran en lo ridículo, despiertan el enojo generalizado y a veces ese enojo se demuestra con burlas o ironías que explotan en la web.

Después de la obligación de portar máscara, que ya lleva tres años, un nuevo ajuste de tuerca de las autoridades está forzando a la población a llevar la máscara puesta incluso durante las comidas.

Cuando la gente preguntó sorprendida como debería cumplir con esta regla, el personal de control de Covid contestó:

“Levantar la máscara para tomar un bocado, luego bajar la máscara mientras se mastica, tomar un segundo bocado con la máscara arriba, y bajar nuevamente al masticar..”.Suena como una broma, pero no lo es.

Videos de niños en los colegios usando esta nueva “técnica sanitaria”, o de oficiales de prevención obligando a los comensales en un restaurante mientras realizan el gesto ellos mismos, encendieron las redes sociales y los comentarios de rabia se mezclaron con los chistes y las parodias sobre el tema.

El último premio a la inventiva fue para una señora que aparece en un video con una máscara en forma de pico de pájaro. Cuando abre su boca, el “pico” también se abre, dejando entrar el bocado sin necesidad de quitarse el artilugio. Todavía no está claro si la señora está promocionando el producto o si simplemente se está burlando. Ante la duda varios internautas aconsejaron que se apure a patentar la idea, en China hay mucha gente hábil en copiar inventos ajenos.

Por supuesto, la creatividad en tiempos de pandemia también se manifestó con otros novedosos artículos para solucionar el problema de comer con la máscara puesta.

 En 2020, un médico del Hospital de Zhongshan, en Shanghái, desarrolló una mascarilla que solo cubre la nariz para proteger a los trabajadores sanitarios del coronavirus mientras comen. El cubre nariz pronto se mostró como una buena opción para comer “protegido” y para ganar dinero con su venta.  En México y en Corea otros inventores se adjudicaron la autoría del revolucionario invento, pero esta vez se puede decir que China fue el pionero. 

Aparentemente, con las nuevas reglas, el cubre nariz no es suficiente.

 El régimen chino busca normalizar este tipo de medidas, siempre amparado bajo el lema “por su seguridad y la del bien común”

La Oficina de Educación de Hong Kong estrenó el film “Youth China Talk”, que muestra a estudiantes durante la práctica de canto, caligrafía y música. Algunas imágenes llaman la atención por lo absurdo. Un grupo de jovencitas tocando la flauta con la máscara puesta, algunas soplan a través de un agujero en la tela y otras hasta usan una segunda máscara para cubrir la boca de la flauta.

¿Crisis sanitaria o pretexto?

Como es de esperar, esta serie de medidas son solo para el pueblo, la élite comunista parece ser inmune al Covid, y a sus propias reglas.

En la Gran sala del Pueblo en Beijing, el 30 de septiembre, el Consejo de Estado del Partido Comunista de Chinas celebró la recepción “Noviembre” en la que asistieron 500 personas, incluidas el Comité Permanente del Partido Comunista de China, representantes del partido, altos funcionarios del gobierno, militares, civiles e invitados extranjeros.

En el video de la sala del banquete se puede apreciar que ninguno de los presentes, salvo el servicio de atención, tenía puesto una máscara.

Entonces la pregunta obvia que surge de la gente es: ¿Por qué ellos no y nosotros sí?

Encierros masivos, vacunación forzada, mascarillas obligatorias, test de ácido nucleico todos los días… Estamos hablando de controlar una epidemia o hay algo más?

Científicos de todo el mundo concluyeron que el uso de mascarillas no tiene ningún impacto en el control de la transmisión del Covid-19 y que en general se mostraron ineficaces a la hora de frenar los contagios. Una recopilación de 167 estudios brindada por el Instituto Brownstone avalan esta conclusión.

Lo mismo ocurre con los encierros masivos y las cuarentenas que fueron utilizadas en gran parte del mundo. La mayoría de países ya no utilizan este modelo de control sanitario por el impacto negativo a nivel social y económico que desencadenó, y por los pocos resultados en la propagación del virus. Conclusión que fue respaldada desde el comienzo de la pandemia por un grupo de casi 70 mil epidemiólogos y científicos de la salud reunidos en la Declaración de Great Barrington.

Jackson Lu, profesor asociado de la Escuela de Administración Sloan del MIT, realizó junto a otros investigadores un estudio sobre el comportamiento de las personas con el uso de las mascarillas. El estudio muestra que quienes usan mascarilla son menos propensos a comportarse incorrectamente y que son más respetuosos con las reglas.

La respuesta del PCCh hacia la pandemia con su política de Covid Cero contrasta enormemente con la que tuvo en otras epidemias, como por ejemplo la del SARS en 2003, en la cual el régimen chino trató de minimizar la extensión del virus y ocultar la gravedad. De la misma forma que intento hacerlo al principio de la pandemia del Covid-19.

Con la retórica propagandística de lucha contra un “enemigo en común”, la crisis por el Covid podría estar siendo usada para justificar las medidas de control exacerbadas contra la población china, en una búsqueda por afianzar su poder político y mantener la estabilidad interna a la fuerza. Las protestas desarticuladas en Hong Kong con el pretexto de las restricciones sanitarias, el caso de los manifestantes en la ciudad de Zhengzhou que pretendían recuperar su dinero del banco y fueron bloqueados desde la App Covid-19 en sus móviles, y el bloqueo a gran escala de la región de Xinjiang, quien cuenta con solo unos pocos contagios confirmados, son buenos ejemplos de cómo usar la crisis sanitaria como una herramienta de poder totalitario.

Por Michael Mustapich – BLes.com

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