Redacción BLes – El régimen chino publicó el pasado 8 de octubre, un borrador de la “Lista de acceso al mercado negativo”, en la que se destaca la monopolización de la información en manos del Estado.

Este listado, que se publica todos los años, es emitido en conjunto por el Ministerio de Comercio y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, para luego ser aprobado por el Comité Central del Partido Comunista Chino (PCCh), de acuerdo con Bitter Winter.

La lista explica las actividades que están prohibidas para las empresas privadas, inversores extranjeros y otros actores no estatales.

Si bien este borrador no es definitivo, no se suelen hacer muchos cambios a la hora de promulgar las normas.

Los medios extranjeros se hicieron eco de la “propaganda del régimen chino”, dijeron que esta vez, en el listado, hay menos restricciones que el año pasado, 117 contra 123 y mencionaron lo de la prohibición de invertir en la minería de criptomonedas, pero se olvidaron de mencionar el importante punto de la prohibición a empresas no estatales de participar en el área de la información. O sea el Estado tiene el monopolio total de la información.

En el punto número 6 de la lista se puede leer:

  • El capital no público no deberá participar en actividades de recopilación, edición y difusión de noticias.
  • El capital no público no deberá invertir en el establecimiento y funcionamiento de organizaciones de noticias, incluidas, entre otras, agencias de noticias, unidades de publicación de periódicos, Las organizaciones de radiodifusión y televisión, las estaciones de radio y televisión y la información de noticias de Internet. 
  • El capital no público, como las agencias de servicios de edición y publicación, no operará el diseño, frecuencia, canales, columna, cuenta pública y organizaciones de noticias. 
  • El capital no público no podrá realizar transmisiones en vivo de actividades políticas, económicas, militares, diplomáticas, sociales, culturales, científicas y tecnológicas, de salud, de educación, de deportes y otras actividades relacionadas con la dirección política, la opinión pública y la orientación de valores, 
  • El capital no público no podrá  presentar noticias publicadas por entidades extranjeras. 
  • El capital no público no podrá realizar foros y cumbres y otorgar premios en el campo de las noticias y la opinión pública.

Lo que hay que tener en cuenta es que dentro de su territorio, el régimen chino puede monopolizar la información y adoctrinar al pueblo chino, si bien no puede utilizar el mismo método para con el resto del mundo, tiene otras opciones que utiliza para poder ir penetrando poco a poco.

El Instituto de Estudios Estratégicos de la Academia Militar (IRSEM), dependiente del Ministerio de Defensa francés, publicó un informe de análisis sobre las “acciones de influencia de China”. El informe muestra que, en lo que respecta a la penetración cultural, el PCCh exporta productos cinematográficos y televisivos, por un lado, para lograr el propósito de propagar y difundir información falsa; y por otro, utiliza intereses para amenazar, influir y censurar obras culturales y artísticas extranjeras.

Según el informe del IRSEM, además de las habituales series de televisión y películas de producción china, también exportan películas “patrióticas” como “Operación Mar Rojo” “Guerrero Lobo”, que intenta crear una imagen positiva de los soldados del PCCh y lavar el cerebro del público extranjero.

Por otro lado la penetración del Partido Comunista Chino (PCCh) en el mercado de los juegos ha aumentado su influencia y su capacidad para controlar el discurso anticomunista que viola la postura del PCCh, y al mismo tiempo ha convertido el mercado en una sólida herramienta para difundir noticias falsas.

En muchas ocasiones buscan impedir que las compañías artísticas actúen, y acosan y presionar a las empresas extranjeras

En 2017, la embajada china presionó al Teatro Real Danés para que impidiera a la compañía Shen Yun Performing Arts, relacionada con Falun Gong, actuar en el teatro. El informe del IRSEM dijo que, a veces, la presión del PCCh está tan extendida dentro del círculo de socios comerciales de China que el PCCh no necesita hacerlo por sí mismo. Las empresas locales relacionadas lo hacen en su lugar.

En 2018, el Royal Court Theater de Londres se negó a acoger una representación que reflexionaba sobre el Tíbet. No fueron presionados por el PCCh, sino que recibieron una recomendación del Consejo Cultural Británico de que perjudicarían el funcionamiento del Teatro Real de China si actuaban.

Además, Pekín presiona a menudo a los editores para que retiren los contenidos publicados en las zonas de intermediación de las obras, como las fotos publicadas en los sitios web o en las redes sociales.

Patrick Wack, autor y fotógrafo de la Xinjiang Photo Collection (Dust, André Frère Éditions, 2021), es muy consciente de ello. Al principio, la empresa Kodak le pidió que publicara más de una docena de obras en la cuenta de Instagram de la compañía. Una vez publicadas, la foto y un pie de foto adjuntado por el autor exponían la persecución del PCCh en Xinjiang.

“Creo que los nacionalistas chinos les han acosado, y la dirección de la empresa está asustada”, dijo Wack. Según el informe, el mensaje de disculpa de Kodak es muy similar al de muchas empresas que se han plegado al régimen de censura del PCCh.

Sebastian Arcusin – BLes.com

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