Redacción BLes – El régimen chino trasladó a Hong Kong a un general que condujo la brutal represión en Xinjiang, para estar al frente de la guarnición del Ejército Popular de Liberación (EPL), lo que muestra que Beijing está adoptando una línea cada vez más dura en la isla que alguna vez había gozado de las plenas libertades.

Según anunciaron los medios estatales chinos el domingo, el general de división Peng Jingtang, subjefe del Estado Mayor de la Policía Armada del Pueblo fue nombrado comandante de la guarnición de Hong Kong por el Partido Comunista chino (PCCh).

Acorde a lo que informó Breitbart, los medios chinos anunciaron sin ningún reparo que una de las experiencias más notoria en la carrera de Peng y que lo califica para el puesto, fue el de haber sido jefe de Estado Mayor del Cuerpo de Policía Armada en Xinjiang, que forma parte de la fuerza policial paramilitar de China. 

Justamente es en Xinjiang donde el régimen chino administra una gran cantidad de campos de concentración, en los que mantiene encerrados y sometidos a todo tipo de abusos, a minorías étnicas y religiosas y a todo aquel que contradiga y/o rechace la ideología comunista. 

China niega cualquier abuso en dicha región, y a medida que crecen las denuncias internacionales, el PCCh intenta limpiar su imagen diciendo que se trata de “centros de educación y formación profesional” diseñados para “erradicar los pensamientos extremistas”.

Desde que Beijing impuso la Ley de Seguridad Nacional en Hong Kong en 2020, los hongkoneses han visto todos sus derechos democráticos pisoteados por el totalitarismo comunista, y hoy ya no hay libertad plena. 

La prensa, la educación, la literatura, el entretenimiento, y cada ámbito donde se mueve la sociedad está sujeto a la censura del régimen chino. Docenas de políticos electos y activistas han sido arrestados desde que la ley entró en vigor, mientras que otros han huido al exilio.

Esta infame ley criminaliza toda disidencia de la política autoritaria de Beijing como “subversión”, avanzando sobre las libertades e imponiendo por la fuerza la ideología del PCCh a la isla, y sin dudas la llegada de Peng Jingtang al ejército de Hong Kong, no hace más que reforzar la idea de que se recrudecerá la persecución hacia los activistas pro-democracia y hacia todo el que el PCCh vea como una amenaza a su poder, tal como ocurre en China Continental.

Pero la persecución no solo es sobre la disidencia política, además está dirigida a las creencias religiosas, así es que libertad de credo en la isla es una amenaza para el poder totalitario del régimen comunista ateo, y es de esperar que reproduzcan las brutales persecuciones que enfrentan los creyentes en China, entre ellos, cristianos, tibetanos y practicantes Falun Dafa, una disciplina espiritual de la escuela Buda que es cruelmente perseguida por el PCCh desde 1999.

Ya en julio del año pasado Liang Zhen, presidenta de la Asociación de Falun Dafa de Hong Kong, pidió al gobierno que respete la libertad religiosa en la ciudad luego de que legisladores pro-Beijing acusaran a Falun Dafa (conocido también como Falun Gong) de violar la ley de seguridad nacional en la isla. 

“Somos ciudadanos legítimos y creyentes, y no esperamos que la represión de nuestro grupo se extienda desde el continente a la ciudad”, dijo en ese momento la señora Zhen.

Vanesa Catanzaro – BLes

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