Redacción BLesEn África, al sur de la capital de Etiopía, Addis Abeba, se está por inaugurar un enorme Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, construido y financiado completamente por el régimen comunista chino. Las instalaciones, que superan los 80 millones de dólares, son el resultado del avance sin precedentes de China en el continente africano. 

China está financiando y construyendo en África un número creciente de edificios gubernamentales y parlamentarios, jefaturas de policía, viviendas militares, palacios presidenciales, enormes obras portuarias, aeropuertos, bases militares y diversas fuentes energéticas, lo que le permitió consolidar sus relaciones en todo el continente. 

En su avance neocolonial, el régimen chino está buscando desplazar la presencia de Estados Unidos y otras potencias occidentales del continente africano para asegurar contar con sus países como aliados exclusivamente propios. 

Desde hace varios años, el régimen ha puesto en marcha sus esfuerzos para penetrar profundamente en los países de la región, que a pesar de ser en su mayoría muy pobres y subdesarrollados, muchos son importantes proveedores de materias primas, y otros se encuentran estratégicamente posicionados con acceso al mar, facilitando las conexiones con China continental. 

Hu Changchun, el nuevo jefe de misión de China ante la Unión Africana, inspeccionó el sitio de construcción de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades el mes pasado, y confirmó que todo estaría listo para inaugurarse a fin de año.

Cuando el Centro de Enfermedades esté terminado, incluirá un centro de operaciones de emergencia, un centro de datos y un laboratorio, además contará con salas de capacitación y conferencias, así como oficinas y apartamentos para trabajadores y expatriados. Todo será construido, amueblado y equipado por el régimen chino.

En una segunda fase se llevará a cabo la construcción de cinco centros regionales de colaboración con el Centro de Enfermedades de Etiopía, los cuales serán desarrollados en Egipto, Gabón, Kenia, Nigeria y Zambia.

 

¿Estados Unidos perdió la pulseada ante China por el control del Centro de Salud en África?

El Centro de Enfermedades Africano que está cerca de inaugurarse sigue el modelo de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por las siglas en inglés) de los Estados Unidos tanto en sus formas, estructura y sus mecanismos de funcionamiento.

No se trata de una copia casual, dado que el proyecto original comenzó a partir de una colaboración bilateral entre el régimen chino y Estados Unidos para ayudar a los países africanos a combatir enfermedades. 

En el año 2015 Estados Unidos y la Unión Africana (UA) firmaron un acuerdo en el que se establecía la creación del CDC de África, en el que el país norteamericano se comprometía a brindar experiencia técnica y seleccionó a los miembros del personal de salud africano para dirigir y apoyar el proyecto. 

Pero en junio de ese mismo año, durante una reunión bilateral en Washington, China y Estados Unidos acordaron ser socios en este proyecto para apoyar a la UA en la construcción del CDC.

En menos de un año se firmó un acuerdo entre el régimen chino y la UA, en el que China acordó, entre otras cuestiones, proporcionar experiencia en salud pública.

El sistema de salud acordado seguiría el modelo de los CDC estadounidense, que también fue el utilizado por Estados Unidos en respuesta a la crisis del Ébola en África.

Cuando se desató la guerra comercial entre el régimen chino y Estados Unidos la cooperación entre las dos potencias se redujo hasta que finalmente el acuerdo se quebró por completo. 

En 2018, cuando las relaciones entre Estados Unidos y China ya estaban completamente deterioradas, el régimen comunista ofreció a la UA, luego de una serie de acuerdos de dudoso alcance, llevar adelante el proyecto de forma acabada y sin la participación de terceros. 

La UA aceptó las promesas realizadas por el régimen y acordaron con China que construirían la sede de los CDC.

En junio de 2020 el líder Xi Jinping anunció: “China comenzará antes de lo previsto la construcción de la sede de los CDC de África este año”, prometiendo además que cuando China tenga su vacuna contra el COVID los países africanos serían los primeros en beneficiarse.

Estados Unidos se opuso desde el comienzo a esta nueva decisión, comprendiendo que África estaba convirtiendo su sistema de salud pública en un brazo más del régimen chino que le permitiría proyectar su poder blando en el continente. 

 

¿Por qué China está construyendo nuevas e imponentes obras en África?

Luego del comunicado de Xi, el gobierno de Estados Unidos no tardó en reaccionar y entre las discusiones sobre quién debería construir la sede de los CDC en África, funcionarios estadounidenses acusaron al régimen comunista de esconder polémicas intenciones detrás de su ofrecimiento en construir el Centro de Enfermedades.

Tal es el caso de un funcionario anónimo que aseguró al Financial Times en el año 2020 que “Los chinos, eventualmente, quieren robar los datos genómicos de los africanos”, dijo el funcionario cuando era consultado sobre la instalación del Centro de Enfermedades por parte de China en Etiopía. 

Los datos genómicos africanos son de suma utilidad para los científicos que estudian el ADN del ser humano, basando sus premisas en que el origen del hombre moderno está justamente en el continente africano. Muchas curas a enfermedades y el desarrollo de medicamentos podrían hallarse en estos datos, aseguran los científicos.

Además del Centro de Enfermedades, el régimen chino ha desarrollado enormes obras civiles en el continente africano, por lo general todas estas forman parte del plan la Franja y la Ruta, a través del cual se llegaron a polémicos acuerdos comerciales entre China y una gran cantidad de países africanos empobrecidos, los cuales terminaron con enormes deudas impagables con el régimen, quien además obtuvo grandes beneficios geopolíticos y acceso a materias primas de gran escasez.

El régimen comunista chino ha estado involucrado durante varios años en una feroz disputa con las principales potencias occidentales sobre su ambición de convertirse en el principal líder económico y militar del mundo.  

Para lograr sus objetivos, el régimen no se detiene en su ambición por establecer redes de poder y alianzas para asegurar el libre acceso a los recursos naturales, materias primas y alimentos, sin depender de los principales países europeos, principalmente Estados Unidos. 

En este sentido el régimen chino ha invertido millones y millones de dólares en infraestructura en el extranjero que le permitió avanzar en cuestiones de soberanía nacional de éstos países como la producción de alimentos, asuntos militares, controles aduaneros y sistemas de salud, como es el caso de la reciente construcción del enorme Centro de Enfermedades para la UA.

Andrés Vacca –Redacción BLes

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.