Redacción BLes – Desde hace varios años, el periodista veterano Pierre Donnet sigue de cerca a Asia, con un enfoque especial en China. Periodista retirado de AFP, Pierre-Antoine Donnet es autor de más de quince libros sobre China, Japón, Tíbet y otros temas sobre Asia. En 2020 publicó el libro Le leadership mondial en question, L’affrontement entre la Chine et les États-Unis (El liderazgo mundial en jaque: el enfrentamiento entre China y los Estados Unidos). Su obra más reciente publicada en 2021 es Chine, le grand prédateur (China, el gran depredador) por Ediciones de l’Aube.

La visita de la congresista Nancy Pelosi a Taiwán puso en el centro del escenario global el conflicto entre el país insular y la China comunista. El reclamo del PCCh de Taiwán es de larga data y en parte, es un punto fundamental de la estrategia de hegemonía mundial del partido. 

En este sentido, Pierra Donnet realiza una comparación de la estrategia de Xi con la de Mao Zedong. Señala que Xi, cuando se inició en el poder, adoptó el nacionalismo e introdujo la política de “guerrero lobo” en todos los estratos del partido. Mao Zedong hizo algo similar con los “Guardias Rojos” con el objetivo de afianzar su poder en toda la sociedad china. 

Los Guardias Rojos fueron el fundamento para llevar adelante la infame “Revolución Cultural” en China, una movimiento político y social que estaba dirigido a destruir las bases de la cultura tradicional china (Los 4 Viejos) para construir sobre sus restos una sociedad comunista. 

Este movimiento empujaba la participación de los jóvenes como guardias rojos y fueron los principales ejecutores de la Revolución Cultural. 

Donnet dice que Xi Jinping pretende hacer lo mismo con la nueva generación de jóvenes en China, quienes ignoran completamente lo que se vivió en el país durante los años de la Revolución. 

Cuando Xi asumió como secretario general del Partido en 2012, no era un cuadro conocido en el ámbito político y no se sabía mucho sobre sus ambiciones, por eso actuaba con cautela. Luego de asumir formalmente en 2013, empezó a abrirse su camino para convertirse en “emperador”.

De este modo, Xi construyó su hegemonía a través de la intolerancia absoluta de voces disidentes. Donnet señala que nadie en Zhongnanhai se atreve a pronunciar quejas u opiniones contrarias al líder, sino cualquiera que lo haga será despedido inmediatamente.

Sin embargo Xi Jinping no puede controlarlo todo, y sus peores miedos no están solo dentro de su partido.

¿Cuáles son los miedos ocultos de Xi Jinping?

Según Donnet, aunque es posible que luego del XX Congreso del PCCh Xi esté más estable dentro del partido, uno de los mayores desafíos que enfrentará será la recesión económica. El crecimiento del PBI proyectado para este año es de 5,5%, sin embargo los informes del primer semestre mostraron un crecimiento de 2,5%. La política cero covid, la crisis en la cadena de suministros, la caída en el mercado inmobiliario y el creciente descontento social están encendiendo todas las alarmas dentro del liderazgo principal del PCCh.

El siguiente desafío es el lento crecimiento de la población china. Hay muchas razones detrás, una de ellas es la política de un solo hijo implementada por varias décadas en el país. Esta política dio como resultado una transformación profunda en las bases de la sociedad china y las consecuencias no podrán revertirse por varias décadas. Los efectos de la política cero covid también son responsables de la disminución de la tasa de natalidad. Debido a esto, el atractivo del mercado chino que impulsaba las inversiones extranjeras, está disminuyendo notablemente. 

Otros problemas que amenazan la estabilidad de Xi son errores que él mismo cometió, y que según Donnet, son la supresión del sistema democrático e independiente de la isla junto con la atención mediática mundial a la persecución de los uigures en Xinjiang.

Pierre Donnet presenció en forma directa desde Beijing todo lo sucedido con la negociación sobre Hong Kong entre Deng Xiaoping, entonces líder del PCCh, y la primera ministra británica Margaret Thatcher en 1984. El acuerdo firmado en ese momento, la Declaración Conjunta Sino-Británica, brindaba un gobierno independiente y democrático fuera del alcance del PCCh. Sin embargo, Xi traicionó este acuerdo ante la comunidad internacional e impuso su “Ley de Seguridad Nacional”, que suspende todas las libertades y derechos individuales junto con el sistema democrático, convirtiendo a la isla en una región más de la República Popular de China. 

El periodista francés señala que este error de Xi sentó un antecedente para Taiwán. El país insular no quiere negociar en absoluto su autonomía con el PCCh, y esto socava todos los planes de las facciones del partido contrarias al líder. 

La caída del mercado inmobiliario junto con la crisis de Evergrande representa otro golpe para el poder de Xi. La burbuja inmobiliaria y el colapso de la cadena de pagos de hipotecas de edificios en construcción están aumentando el descontento social del pueblo chino. Donnet cree que la crisis de Evergrande es el principio del fin para el PCCh, y abre las compuertas a enormes riesgos financieros debido a la gigantesca deuda nacional. 

¿Xi atacará Taiwán para conservar su poder dentro del partido? 

La comunidad internacional está en alerta ante un posible conflicto armado entre China comunista y Taiwán. Para Donnet, es improbable que Xi ejecute la orden de ataque sobre Taiwán dado que la estrategia del PCCh es solo la intimidación.

En este sentido, Donnet señala que durante la visita de Nancy Pelosi y otros funcionarios a Taiwán, el PCCh realizó ejercicios militares con fuego real muy cerca de la isla y también cerca de Japón. De todas formas, el régimen comunista no puede impedir que funcionarios de otros países visiten Taiwán.

Según el periodista francés, China no invadiría Taiwán incluso si tuviera todos los medios para hacerlo. El país insular es muy importante para el comercio mundial, y aún más importante para el PCCh, que depende exclusivamente del comercio con Taiwán en varios aspectos fundamentales de su economía. Además, el régimen comunista sabe que si ataca Taiwán, Estados Unidos actuará en defensa de la isla, como también algunos países de Europa y de Asia, incluido Japón y Corea del Sur.

Donnet concluye que para Xi Jinping, un ataque a Taiwán sería una guerra perdida desde el comienzo, y esto provocaría la desintegración total del partido comunista.

Por Gabriela Serrentino – BLes.com

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