Redacción BLes – La Comisión Ejecutiva del Congreso de Estados Unidos sobre China (CECC) presentó un informe sobre los derechos humanos y el estado de derecho. El PCCh sigue empleando métodos de coerción en el extranjero sobre personas y organizaciones de toda clase para silenciar las críticas al régimen comunista, según la CECC.

El informe enumera las tácticas que utiliza el PCCh, como el control de pasaportes, las campañas de difamación, el espionaje a empresas y personas, intimidación y amenazas a familiares en China de chinos que viven en el extranjero, usar a la Interpol, entre otras. Además, el PCCh también puede controlar a la policía local de varios países, para que arresten en forma ilegítima a individuos sin pasar por ningún proceso de extradición.

En el marco del encuentro entre Biden y Xi Jinping, el informe refleja el interés de los congresistas de Estados Unidos en limitar la gran influencia que tiene el régimen comunista en el mundo.

“La República Popular China continuó una campaña de varios años de represión transnacional contra los críticos, los uigures y otros para sofocar las críticas y mejorar el control sobre las comunidades de emigrantes y de la diáspora”, dice el informe.

El Informe Anual 2022 brinda una descripción detallada de los esfuerzos sistemáticos y, a menudo, brutales, del PCCh para censurar, torturar y detener a los críticos de la política del partido, los defensores de los derechos y los abogados de derechos humanos, los defensores de la libertad de expresión, libertad religiosa y derechos de la mujer, y minorías étnicas.

La Comisión Ejecutiva del Congreso sobre China es un organismo bipartidista y bicameral creado en el año 2000. Todos los años, la Comisión debe presentar un informe sobre la situación del estado de derecho en China para el Congreso y para el presidente de Estados Unidos.

Formada por nueve miembros de la Cámara de Representantes y por nueve miembros del Senado, a partir de 2014 se sumó el personal de la administración presidencial.

El informe del 2022 destaca el avance de la influencia del partido comunista chino en los organismos internacionales de derechos humanos para manipularlos a su antojo, también el uso las cadenas de suministro y la tecnología para la coerción y la represión, socavar las libertades democráticas y los procesos políticos a nivel mundial filtrándose desde adentro. La CECC señala que todos estos avances amenazan el orden internacional basado en reglas y exige, no solo a Estados Unidos, también a las naciones, que elaboren una acción coordinada para contrarrestar al PCCh.

El liderazgo de Xi Jinping y su visión de los derechos humanos, que implica la represión a las minorías étnicas, el uso de la justicia penal para la persecución de los disidentes así como todo el aparato policial estatal y la reclusión forzada en hospitales psiquiátricos, refleja “la bancarrota moral de la visión de las autoridades chinas sobre los derechos humanos”.

Además, el documento detalla que en el marco del XX Congreso del PCCh, Xi Jinping estuvo reforzando todo el aparato represivo tanto dentro como fuera de China. “El 20º Congreso del Partido Comunista de China el mes pasado reforzó el control de Xi Jinping sobre las palancas del poder en China, que siguen siendo armas contra los derechos humanos universalmente reconocidos del pueblo de China y, cada vez más, de aquellos fuera de las fronteras de China”, dijo el presidente de la CECC, el senador demócrata Jeff Merkley.

El copresidente de la CECC, McGovern comentó: “Seguimos enfocándonos en la represión transnacional, donde las autoridades chinas han llegado a los Estados Unidos y otros países para reprimir a las personas que critican las políticas chinas. También seguimos registrando la severa represión contra los uigures y otros musulmanes túrquicos, tibetanos y hongkoneses. Insto a los miembros del Congreso y al Poder Ejecutivo a hacer uso de nuestras recomendaciones para hacer que el gobierno chino rinda cuentas y priorizar de manera más efectiva la promoción de los derechos humanos universales y el estado de derecho”.

La CECC detalló en su informe varios casos de represión y persecución del PCCh fuera de China: “Los funcionarios chinos utilizaron medios coercitivos en un intento de repatriar a personas de lugares como Chipre, Arabia Saudita y Marruecos a China, donde corrían el riesgo de ser torturados”.

El Partido Comunista Chino ha estado operando de la misma forma en Estados Unidos. Desde 2020, el Departamento de Justicia denunció a agentes del régimen comunista de intentos de repatriación a China. Un caso reciente sucedió en octubre pasado. El principal acusado es un ciudadano chino que intimidó a un residente chino en Estados Unidos a través de sus familiares en China.

Otro punto importante en el informe es la situación de derechos humanos y la democracia en Hong Kong: “el desmantelamiento agresivo de las libertades democráticas, la libertad de prensa y la sociedad civil de Hong Kong y el uso de la Ley de Seguridad Nacional para detener arbitrariamente a los defensores de la democracia”.

“La policía ha detenido a más de 10.499 personas por delitos políticos y relacionados con las protestas desde junio de 2019. De estas detenciones, 183 tenían que ver con delitos de seguridad nacional, lo que desencadenó procedimientos en virtud de la Ley de Seguridad Nacional”, detalla el documento.

La detención a Jimmy Lai, fundador de Apple News junto con la persecución política y policial a los periódicos de Hong Kong Hong también son denunciadas en el informe.

Se detallan varias acciones para contrarrestar el avance del PCCh como “aumentar la capacidad del FBI y el Departamento de Estado para abordar la represión transnacional y los esfuerzos de la RPC para intimidar y silenciar a los uigures, hongkoneses, tibetanos y miembros de la diáspora chino-estadounidense”.
También se sugieren las sanciones a las personas responsables de trabajos forzados y extenderlas a los funcionarios de la República Popular China, cómplices de esterilizaciones forzadas y abortos forzados en la región de Xinjiang.

Otra contramedida para la censura china y espionaje propone “condicionar el acceso al mercado de capitales de EE. UU. para cualquier empresa china que brinde apoyo a las capacidades de vigilancia masiva de la República Popular China o que facilite los abusos contra los derechos humanos en China”.

El informe consta de más de 350 páginas y contiene una valiosa recopilación de las acciones del PCCh en el extranjero y su total desprecio a la soberanía de los países. Si bien se destaca la gran influencia que Xi Jinping está ejerciendo en estas políticas intrusivas, persecuciones y violaciones de derechos humanos, el mayor interrogante es, ¿esto logrará frenar el avance del PCCh en la soberanía de las naciones?

Gabriela Serrentino – BLes.com

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