Para Li Yuhan, abogada de 73 años de edad, el régimen chino se ha convertido en su némesis. Esta activista de derechos humanos, conocida en Pekín como la “ hermana mayor”, por su entrega compasiva a la defensa de ciudadanos objetores de conciencia, ha sufrido tratos crueles, torturas físicas y sicológicas desde que ingresó al sistema penitenciario chino, el 15 de octubre del 2017.

Al comienzo de su encarcelamiento, Li Yuhan tuvo que declararse en huelga de hambre para permitirse un trato humanitario por parte de las autoridades carcelarias, que violando todo principio ético, la sometieron a largos períodos sin comida, medicación, o agua tibia, así lo denunció a su hijo, el señor Ma Wei, abogado defensor de la señora Yuhan.

Esta mujer, cuya  representación legal en 2015, de Wang Yu, abogada penalista de renombre internacional opuesta al régimen chino, quemó sus naves frente al aparato partidista de la nación asiática. 

Finalmente, la señora Li Yuhan, luego de ser detenida  en la ciudad de Shenyang, provincia de Liaoning, bajo  espurios cargos de “escoger peleas y provocar problemas”, a los que se  sumó, el 27 de octubre del 2020, un nuevo cargo de “fraude en las cosas”, se encuentra con internamiento forzado desde  el 20 de octubre del 2021, cuando fue juzgada por un tribunal que no ha pronunciado sentencia firme. También se le niega su liberación bajo condicional debido a su precaria situación de salud, afectada por varios infartos y la falta de medicamentos. 

La situación para el señor Tan Jiang, abogado defensor de casos civiles, no puede ser peor, el señor Tan Jiang, sufre de hipertensión arterial, diabetes mellitus y síncope con pérdida del conocimiento. Su vía crucis comenzó, el 23 de marzo del 2014, cuando acompañó a sus colegas, Jiang Tianyong, Wang Cheng  y Zang Junjie al norte de China, a la provincia de Heilongjiang, para investigar una presunta cárcel secreta, utilizada por el gobierno chino en las desapariciones forzadas  de practicantes de Falun Gong, una disciplina espiritual de la Escuela Buda perseguida por el partido comunista, lo que convirtió su devoción ciudadana en objeto de represión por parte del régimen chino.

Su último encarcelamiento, el 10 de diciembre del 2021, cuando se esperaba que, Tan Jiang, viajara a un evento en la Unión Europea  por  la celebración del Día Internacional de Derechos Humanos, que fue aprovechado por el aparato represivo de seguridad comunista para su secuestro e internamiento forzado, se ha convertido en su tumba. Sólo algunas noticias han trascendido fuera de los muros de la cárcel, y sitúan al señor Tan, como víctima de tratos crueles y torturas con  peligro para su vida.

Wang Yu: “El momento más oscuro”

Después de la muerte, el 13 de julio del 2017, del Premio Nobel de la Paz (2010) Liu Xiaobo, reo de conciencia del régimen chino hasta poco antes de su fallecimiento, y notando el partido comunista chino que la prisión y desaparición física de este defensor de derechos humanos no afectó su infiltración en Occidente, tampoco puso freno a las inversiones de las compañías extranjeras en territorio comunista, y mucho menos el gran apoyo a la agenda maoista por parte  de líderes y  gobiernos mundiales. 

Se encargó al Comité Central del partido comunista una ola de detenciones masivas de líderes de opinión, artistas, abogados, disidentes y miembros prominentes de la sociedad civil que fueron a prisión el año 2017.

William Nee, coordinador de investigación y defensa de la ONG: Human Rights Defenders, dijo a Deutsche Welle (DW) que el régimen chino está interesado en mantener callados a estos abogados de derechos humanos en prisión, y gasta ingentes esfuerzos en tratos crueles contra ellos porque su muerte no tiene costo polìtico para el gran totalitarismo chino.

El  silencio de la comunidad internacional se va rompiendo, pero aún se entiende cierta inercia de las instituciones libres Occidentales y  democracias como Japón, que a causa de ingentes  intereses económicos y presiones de la cancillería china, mantienen un muro de complicidad con el partido comunista..

Recientemente, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, y su representante,  Michelle Bachelet, aseguraron  que habían recibido presiones de Pekín para demorar o no sacar a la luz pública el  informe sobre violaciones de derechos humanos por parte del partido comunista chino.

También la abogada. Wang Yu, comentó a  D. W: “Debido al endurecimiento del medio ambiente por parte del gobierno, el espacio para la protección de los derechos humanos en China es cada vez más pequeño, y cada vez menos personas se atreven a hacer cosas. No sé qué tan mala será la situación en el futuro?  Preguntó. Si miramos la situación que hemos experimentado en el pasado, ahora es el momento más oscuro”.

En este sentido, son muy importantes las denuncias del señor, Willian Nee, y varias otras organizaciones que velan por la vida de presos políticos, que entrevistados por  Deutsche Welle, no paran desde el 13 de septiembre de este año, de alertar a la comunidad internacional por la vida de Li Yuhan, y Tan Jiang. dos abogados de derechos humanos que pronto morirán si no salen de prisión.

Por José Rangel – BLes.com

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