Redacción BLesEl nuevo plan quinquenal que pondrá en práctica el régimen comunista chino, fue publicado recientemente y está denunciado de incluir prácticas de eugenesia en sus políticas de natalidad con el objetivo de ‘optimizar la calidad’ de la población.

Durante muchos años el régimen chino llevó adelante la “política de un solo hijo”, ahora busca contrarrestar el envejecimiento de su población alentando a las mujeres chinas a tener más bebés, pero según analistas expertos, el incentivo es solo para cierto tipo de mujeres a fin de“mejorar la calidad de la población”. 

Según un informe demoledor publicado por la Agencia Católica de Noticias (CNA), entre los objetivos enumerados en su próximo plan quinquenal a desarrollar entre los años 2021 y 2025, el Partido Comunista Chino apunta a “optimizar su política de natalidad”.

La profesora de Columbia Leta Hong Fincher, mostró su extrema preocupación al respecto en un panel de expertos de China en un evento virtual del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS) el 13 de noviembre. 

“Lo que me llamó la atención fue que en realidad usan un lenguaje específico que dice que China necesita ‘mejorar la calidad de la población’. Necesitan ‘optimizar su política de natalidad’. Incluso usan un término que enfatiza efectivamente el papel de la eugenesia en la planificación de la población en China”, dijo la experta en estudios de Asia Oriental.

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Acorde a la interpretación que hace Fincher sobre el plan quinquenal, los planes del gobierno comunista para controlar la reproducción son parte de los objetivos para mantener la seguridad interna alentando el crecimiento de los chinos Han, el grupo étnico dominante en China. 

El desarrollo que se plantea incentivar sobre los chinos Han, va en compensación de la suerte de algunas minorías raciales no deseadas por el régimen comunista chino, como es el caso de los musulmanes uigures, quienes sufren una limitación sistemática y obligada de sus nacimientos por parte de las autoridades.

“Vemos que está sucediendo en Xinjiang con la esterilización forzada de mujeres musulmanas particularmente uigures. Y el lenguaje del plan me sugiere que el gobierno va a continuar con eso”, dijo Fincher.

Tras las estrictas políticas de un solo hijo implementadas durante los últimos años en China, se registró que en 2019 el número de niños nacidos fue el más bajo desde la campaña del Gran Salto Adelante de Mao Zedong, el segundo plan quinquenal del PCCh de 1958 a 1962, que resultó en una hambruna que mató a decenas de millones de personas. 

“El telón de fondo de todo esto, por supuesto, es que la población de China está envejeciendo severamente. Y lo que es interesante y preocupante, para mí, es que el lenguaje que tienen sobre el envejecimiento de la población se une a la necesidad de mejorar la política de natalidad: cultivar una población de mayor calidad”, dijo Hong Fincher.

Al respecto de los brutales hechos documentados en Xinjiang, el Gobierno de Turkestán del Este en el Exilio (ETGE por sus iniciales en inglés) y el Movimiento de Despertar Nacional de Turkestán del Este (ETNAM) entregaron recientemente pruebas a la Corte Penal Internacional (CPI) para iniciar una investigación sobre genocidio y otras violaciones de derechos humanos ordenadas por altos funcionarios chinos. 

En su informe confirman que el régimen chino y su Partido Comunista están utilizando la esterilización forzada, el aborto forzado y la planificación familiar coercitiva contra los uigures, kazajos, kirguisos y otros pueblos turcos en el este de Turkestán, como parte de su continua campaña de colonización y genocidio. 

Entre 1979 y 2009, el gobierno chino informó que “impidieron los nacimientos ilegales de 3,7 millones de bebés” solo en el este de Turkestán. El informe de Zenz denuncia también que más de 3 millones de uigures, kazajos, kirguises, uzbekos, tártaros y otros pueblos turcos en el este de Turkestán han sido encerrados en campos de concentración y campos de trabajo forzado. Más de 500 mil uigures y otros niños turcos han sido separados por la fuerza de sus familias y están siendo adoctrinados en orfanatos estatales y en internados para convertirse en “ciudadanos chinos leales”.

Según otra declaración publicada en agosto, decenas de prominentes líderes religiosos condenaron la persecución de los musulmanes uigures bajo el régimen chino, como “una de las tragedias humanas más atroces desde el Holocausto”, insistiendo en que el objetivo claro de las autoridades chinas “es erradicar la identidad uigur”.

Al promover los nacimientos entre los chinos Han y al mismo tiempo limitar por la fuerza los nacimientos entre los uigures y otros grupos étnicos considerados inadecuados, el PCCh espera “mejorar la calidad de la población” purificándola de componentes objetables, dijo la profesora Hong Fincher.

Andrés Vacca – BLes.com