Redacción BLesRadio Free Asia entrevistó a la Dra. Hasiyet Abdulla, una médica obstetra uigur que trabajó durante 15 años en hospitales de la provincia de Xinjiang, China, quien reveló que los nosocomios de la región están obligados a realizar abortos forzados, e incluso matar a los bebés recién nacidos, si están fuera de la ‘planificación familiar’.

Según la médica, que ahora reside en Turquía, y que trabajó en el Hospital de Medicina Tradicional Uigur de la Región Autónoma de Xinjiang, el pabellón de maternidad de cada hospital en la provincia tiene implementadas las políticas de ‘planificación familiar’ del PCCh, las cuales dictan que las mujeres en áreas rurales pueden tener hasta 3 hijos y en las zonas urbanas dos, además que entre cada nacimiento debe haber un lapso de tres años.

A los bebés que nacen en el hospital fuera de los límites de la planificación familiar, “los mataban y se deshacían del cuerpo. No les daban el bebé a los padres, los matan cuando nacen”, explicó la obstetra.

Según la médica, cada hospital tiene una unidad que se dedica a guardar registro de los todos los nacimientos, y la misma unidad se encarga de llevar a cabo los abortos que no hayan cumplido con los tres años de espera, o que excedan los límites impuestos. Del mismo modo, esta unidad implanta el dispositivo intra uterino o DIU en las mujeres después de que dan a luz.

“Cada hospital tenía una unidad de planificación familiar que se encargaba de la implementación -quiénes tenían cuántos hijos, cuándo los habían dado a luz- y realizaban un seguimiento de todo esto”, dijo la Dra. Abdulla. “Las normas eran muy estrictas: tenía que haber tres o cuatro años entre cada niño. Había bebés que nacían a los nueve meses que mataban después de inducir el parto. Lo hacían en las salas de maternidad, porque esas eran las órdenes”, agregó.

Explicando la planificación familiar, la médica dijo: “Es una orden que ha sido dada desde arriba, es una orden que ha sido impresa y distribuida en documentos oficiales. Los hospitales son multados si no la cumplen, así que por supuesto que la cumplen.”

Otro testigo que habló con Radio Free Asia, Shahide Yarmuhemmet, que trabajó en el distrito de la nueva ciudad de Urumqi desde 1996 a 2011, y que ahora vive en Holanda, también aportó más detalles sobre cómo el régimen chino lleva a cabo la ‘planificación familiar’.

“Los cuadros del pueblo van a todas las casas [para controlar a las mujeres], incluso los edificios de apartamentos individuales tienen empleados dedicados a la planificación familiar… Siempre saben claramente quién está embarazada, y lo informan a los superiores. Si un embarazo ocurre fuera de la política de planificación familiar, hacen una investigación y luego realizan un aborto forzado”, dijo Yarmuhemmet.

A la luz de esta nueva evidencia el martes 18 de agosto, la vocera del Departamento de Estado, Morgan Ortagus condenó las acciones del Partido Comunista Chino en la región, “Estamos muy preocupados por los informes de abortos forzados y esterilización en Xinjiang”.

“Reiteramos nuestro pedido al gobierno de la RPC [de la República Popular China] para que invierta su trayectoria represiva en Xinjiang, libere a todos los detenidos arbitrariamente y ponga fin a sus políticas draconianas y brutales para adoctrinar e intimidar por la fuerza a sus propios ciudadanos,” reclamó la funcionaria.

En julio pasado el Departamento de Estado impuso sanciones a la Corporación de Construcción y Producción de Xinjiang junto a tres altos funcionarios de la provincia por violaciones a los derechos humanos, reportó Fox News.

“Los Estados Unidos no se quedarán de brazos cruzados mientras el PCCh comete abusos de los derechos humanos contra los uigures, los kazakos étnicos y los miembros de otros grupos minoritarios en Xinjiang, incluyendo trabajos forzados, detenciones masivas arbitrarias y control forzado de la población, e intentos de borrar su cultura y su fe musulmana,” declaró el secretario Mike Pompeo.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com