Redacción BLesEl régimen comunista chino incorpora más tecnología a la represión de su pueblo, y ahora la hace accesible para que cualquier ciudadano denuncie de inmediato a quienes, a su juicio, difundan una interpretación “‘incorrecta’ de la historia”, enfrentándolos entre sí. 

Este mecanismo de vigilancia y control del PCCh consiste en “una nueva línea de atención telefónica para quienes estén interesados en denunciar a sus amigos, vecinos y colegas por hacer ‘comentarios incorrectos sobre la historia’”, de acuerdo con el periodista Michael Standaert, residente en China, informó el Express del 11 de abril.

Las versiones ‘correctas’ serían las que impone el Partido Comunista de China (PCCh, por la sigla), de acuerdo con sus intereses políticos, que no necesariamente se ajustan a los hechos reales,

De acuerdo con las instrucciones del PCCh son denunciables las “distorsiones de la historia del Partido Comunista Chino, la historia de la Nueva China, la historia de la reforma y la apertura y la historia del desarrollo socialista”.

También el “ataque a la dirección del Partido, a su ideología rectora, a sus directrices y a sus políticas”. Asimismo, la “difamación de héroes y mártires”, según la traducción del diplomático estadounidense retirado, David Cowhig.

Esta restrictiva forma de control que impone únicamente la versión histórica emitida por el PCCh, pareciera un refuerzo ideológico para tratar de borrar los violentos sucesos que enlutan la historia del pueblo chino, como el de la masacre de la Plaza de Tiananmén, todavía negada por el régimen comunista.

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Tanto esta masacre como la invasión al Tibet y otros horrores cometidos por el PCCh son recordados por el mundo con horror, y movilizan un enorme dispositivo de censura del régimen chino para reprimir a quien quiera de su pueblo que se atreva a manifestar sus memorias sobre estos hechos fatídicos, tal como relata BBC.

La maquinaria de censura más grande del mundo activa todos sus tentáculos tecnológicos y a las decenas de miles de funcionarios humanos para borrar de la Internet toda alusión a la fecha que ahogó en sangre el intento pacífico de expresión democrática de una nación milenaria.

Las condenas a presidio se aplican a todos los que intenten siquiera evadir el apretado cerco creado por la censura, como le ocurrió a un grupo de personas que intentó una alusión al hecho en una etiqueta de licor chino y recibió una condena de 3,5 años.

En este contexto, el líder Xi Jinping impide que se recuerden los crudos hechos y los millones de muertos que causa el despiadado sistema de represión impuesto a la nación. 

Xi ha consolidado en sí mismo el poder absoluto del régimen, desde 2018, al abolir los límites de los mandatos presidenciales, lo que el reportero de la BBC, Sr. McDonell, escribió: “Ahora es difícil ver que Xi Jinping sea desafiado de alguna manera”.

Y agregó: “Ha acumulado un poder como no se había visto desde el presidente Mao Zedong. Hace solo cinco años, Pekín estaba gobernada por un liderazgo colectivo”.

“Con el ex presidente Hu Jintao se podía imaginar que se expresaban opiniones diferentes en el entonces Comité Permanente del Politburó, compuesto por nueve miembros. Ahora todo esto ha desaparecido”, siguió diciendo McDonell de acuerdo con Express. 

La progresiva y al parecer inexorable acumulación de poder obtenida por el régimen chino es asimilada a las obras literarias Rebelión en la granja y 1984 de George Orwell, razón por la cual el PCCh decidió repentinamente censurarlas en las redes sociales.

José Hermosa– BLes.com