En el contexto internacional, pocos gobiernos son considerados una amenaza global, excepto por el Partido Comunista de China (PCCh), de acuerdo con los dictámenes de autoridades de varios países. 

Una de las personalidades que más recientemente advirtió sobre la peligrosidad del régimen chino fue el senador estadounidense, Josh Hawley (R-Mo.). Este considera que el PCCh es el mayor enemigo de los Estados Unidos, y por eso debería ser la máxima prioridad en cuanto a seguridad para su país. 

“… no debemos poner en riesgo más vidas estadounidenses en Europa mientras permitimos que el poder de China [PCCh] crezca sin control”. expresó Hawley al explicar su desaprobación de la incorporación de Suecia y Finlandia a la OTAN.

Y agregó: “Rusia sigue siendo una amenaza, pero el Partido Comunista Chino es una amenaza mucho mayor”.

A fin de aportar claridad, conviene distinguir entre la milenaria nación de China y el PCCh, que se ha impuesto a la fuerza como el gobierno comunista que la rige. 

Asimismo, Hawley describió al régimen chino intimidando y tratando de dominar a países vecinos, para que le obedezcan, de acuerdo con su artículo del 1 de agosto.   

“El Partido Comunista de China busca el control efectivo de Asia y el Pacífico. Y busca el poder sobre Estados Unidos: poder para dictar nuestras condiciones comerciales, poder para quitarnos puestos de trabajo, poder para debilitar nuestra economía y hacernos dependientes de Beijing”, enfatizó Hawley. 

Para este senador estadounidense, no detener el avance del régimen chino significaría el sometimiento de las naciones, la invasión de Taiwán, la extensión del uso de mano de obra esclava, de la censura y la represión.

A su vez, el senador Marco Rubio, también de EE. UU., recalcó en un artículo del 3 de agosto sobre la amenaza que representa el PCCh, para su nación. 

“La China comunista es la mayor amenaza a la que se enfrenta nuestro país, y Biden está dormido al volante. Ya sea por debilidad, incompetencia, prioridades equivocadas o todo lo anterior, Estados Unidos está perdiendo”, fueron las palabras de Rubio. 

Asimismo, señaló: “… el espionaje y el robo de propiedad intelectual estadounidense por parte de China”, y lamentó: “El dinero de tus impuestos va a parar a Beijing, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo -y un régimen cuyo propagandista estatal acaba de sugerir el asesinato de Nancy Pelosi- en nombre de la salvación del planeta”.

Advertencias de otros países

Las acciones conflictivas del PCCh son tantas que fue declarado por la OTAN “una amenaza para la seguridad”. La OTAN es la alianza militar más poderosa del mundo, cuenta con 30 países como miembros. 

Esta organización observó, a finales de junio, que el PCCh ejecuta operaciones cibernéticas “maliciosas”, mantiene una asociación estratégica con Rusia, expande rápidamente su arsenal nuclear y se esfuerza por dominar cadenas de suministro clave.

En respuesta a las declaraciones de la OTAN, la misión del régimen chino en Europa exhibió su retórica habitual: “Cuando se trate de actos que atenten contra los intereses de China, daremos respuestas firmes y contundentes”.

Por su parte, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, comentó: “… tenemos que tener en cuenta las consecuencias para nuestra seguridad cuando vemos que China invierte fuertemente en nuevas capacidades militares modernas, misiles de largo alcance, armas nucleares …”.

Y agregó: “… y también intenta controlar infraestructuras críticas, por ejemplo, las redes 5G en nuestros propios países”. 

En este contexto, varios organismos de seguridad internacional también coinciden reiterando que el régimen chino implica una amenaza seria para la seguridad de sus países. 

Este es el caso del MI5 británico, cuyo jefe, Ken McCallum, señaló que se han multiplicado por siete las investigaciones relacionadas con actividades del PCCh en comparación con 2018. 

McCallum emitió sus declaraciones durante una reunión conjunta con el director del FBI, Christopher Wray, en la sede del MI5, en Thames House, Londres, el mes pasado. 

A su turno, Wray, afirmó que China es la “mayor amenaza a largo plazo para nuestra seguridad económica y nacional”. Dirigiéndose a importantes personalidades de empresas y universidades, advirtió que el PCCh está “empeñado en robar vuestra tecnología”.

También mencionó que se aprovecha del ciber espionaje para “engañar y robar a gran escala”. 

Llegó, incluso, a afirmar que si China invadiese Taiwán por la fuerza: “representaría uno de los trastornos comerciales más horribles que el mundo haya visto”.

Wray también había dicho a finales de enero: “… no hay ningún país que represente una mayor amenaza para nuestras ideas, nuestra innovación y nuestra seguridad económica que China”.

Asimismo, hasta el secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, califica a China como el principal desafío militar de Estados Unidos a largo plazo.

Impopularidad del PCCh en el exterior

Por otro lado, para los ciudadanos australianos la confianza en los dirigentes chinos está en mínimos históricos, de acuerdo con los resultados de una encuesta realizada por el Instituto Lowy el 27 de junio, 

“En 2022, los australianos están más preocupados por China y la posibilidad de una guerra por Taiwán entre Estados Unidos y China”, resumió la directora de encuestas, Natasha Kassam. 

Y agregó, entre otras declaraciones: “Tres cuartas partes del público australiano dicen que China puede suponer una amenaza militar para Australia en las próximas dos décadas”.

Más negativa aún es la percepción de los estadounidenses con respecto al régimen chino. El Centro de Investigación Pew, señaló que el 82% de los estadounidenses tiene una opinión algo desfavorable o muy desfavorable del país que gobierna, según resultados de una encuesta, publicados el 29 de abril. 

En este sentido, cerca de dos tercios de los adultos dijeron que la influencia de China en el mundo es cada vez más fuerte, y que unida a su poder la convierten en una gran amenaza para Estados Unidos.

La percepción de peligrosidad del PCCh ha sido permanente a lo largo de los últimos años, tal como lo informa la investigadora principal de Pew, Laura Silver.

“Las opiniones negativas sobre China han sido elevadas y crecientes durante gran parte de los últimos cuatro años, pero los factores que parecen más destacados han fluctuado”, declaró Silver. 

Con una perspectiva aún más amplia, el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken,  acusó a Beijing de ser “más represivo en casa y más agresivo en el exterior”, en la Asia Society de Washington. 

Y proyectó las posibles consecuencias de esa tendencia del régimen chino, diciendo: “La visión de Beijing nos alejaría de los valores universales que han sustentado gran parte del progreso mundial en los últimos 75 años”. 

Blinken trasciende el campo de la rivalidad comercial y militar que ha caracterizado la relación de estos dos gobiernos, y exalta las ventajas de la democracia. 

“Nuestra tarea es demostrar una vez más que la democracia puede hacer frente a los desafíos urgentes y crear oportunidades para avanzar en la dignidad humana, y que el futuro pertenece a los que creen en la libertad”, definió Blinken. 

Las agresiones del régimen chino crecen de tal manera que llevan a que cada vez más personalidades del mundo de la política y de otros ámbitos den un paso al frente y propongan acciones contra el PCCh.

Uno de los ejemplos es el de la congresista estadounidense Marjorie Taylor Greene, quien compartió sus ideas con el exasesor de la Casa Blanca, Steve Bannon, hace un par de semanas, y expresó:  

“Si yo estuviera al mando y me saliera con la mía, atacaría duramente a China”, agregando: “Echaría a todos los chinos de este país que son leales al PCCh. Se irían. No me importa quiénes sean”.

Y complementó diciendo: “No me importa cuánto dinero tengan, cuántas tierras posean, cuántos negocios tengan, cuánto dinero hayan donado a colegios y universidades”, dijo Greene.

En este sentido, el cofundador de la plataforma de medios sociales Twitter, Jack Dorsey, fue aún más lejos, al pedir la desaparición del PCCh, en uno de sus tuits del 6 de agosto. 

En el tuit precedente, republicó un vídeo en el que la periodista, Selina Wang, mostraba el estricto control social que aplicaba el régimen chino, a través de la Internet, a los ciudadanos. 

Por otro lado, son tantas las controvertidas actividades en las que se ha involucrado el PCCh, que muchos observadores de todo el mundo no apartan su mirada de la creciente complejidad que añade vulnerabilidad al ya precario sistema comunista.  

En este contexto, el escritor y periodista independiente, Gwynne Dyer, escribió: “La opinión generalizada es que la mayoría de la gente soportará la dictadura mientras el partido ofrezca también una prosperidad en constante aumento …”. 

Y agregó: “Esto hace que el régimen sea muy vulnerable si hay una mala recesión, lo que ocurre de vez en cuando en las economías capitalistas. Además, con Xi Jinping el partido está atrapado en otro presidente vitalicio, lo que suele acabar mal en todas partes”.

Con base en estas observaciones, Dyer pronostica la posible próxima desaparición del PCCh. Así, el régimen chino sigue siendo igualmente amenazador para el mundo, no solo por la agresividad con la que actúa, sino por las desastrosas consecuencias de su eventual derrota. 

José Hermosa – Redacción BLes

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.