Redacción BLes – Practicar la disciplina espiritual de la Escuela Buda, Falun Gong en China, puede significar para una persona años de persecución, torturas, prisión e incluso la muerte. Tal es el caso de Li Wenming, un empleado de una fábrica de locomotoras en Lanzhou, que sufrió extremas torturas y fue sentenciado ilegalmente a 20 años de prisión el pasado mes de agosto.

Li Wenming comenzó a practicar Falun Dafa (también llamado Falun Gong) en 1996, por ese entonces la práctica se había convertido en la más popular en China, sus enormes beneficios tanto físicos como espirituales conmovieron a la sociedad. Li sintió como su salud mejoró notablemente en pocos días y decidió practicar seriamente Falun Dafa.

Por algunos años, Li Wenming pudo realizar libremente la práctica en los parques y plazas de su ciudad junto a otros practicantes. Pero 1999 el entonces líder del régimen chino, dictador Jiang Zemin decidió prohibir Falun Gong y lanzó una campaña de persecución que terminó con la tranquila vida de Li.

A partir de ese momento la vida de Li Wenming cambió para siempre y se convirtió en una pesadilla que parece no terminar. Fue perseguido, torturado, y arrestado ilegalmente unas 4 veces. Li sufrió (aún las padece) las peores torturas, en una de las detenciones los guardias del régimen chino lo ataron a una silla de hierro, colocaron un casco en su cabeza y cada 5 minutos empezaron a ajustar los tornillos. El dolor era tan insoportable que todo el cuerpo le temblaba, y penetraba en su corazón.

A pesar de las torturas, Li Wenming no renunció a sus creencias en Falun Dafa y continuó practicando. En agosto del 2002, junto a otros practicantes, intervinieron la señal de TV china para contar la verdad a los ciudadanos sobre la cruel persecución que estaban viviendo por esos días.

Fue una hazaña valiente y grandiosa, teniendo en cuenta el fuerte sistema de vigilancia del régimen chino. Li, y los otros practicantes de Falun Gong pudieron transmitir por media hora la verdad a todos los ciudadanos de Lanzhou y otros lugares.

Li Wenming continúa detenido ilegalmente y se desconoce dónde está cumpliendo su condena.

Jiang Zemin, el dictador comunista que luchó contra Dios y perdió

China siempre se ha caracterizado por su sabiduría y su ancestral cultura de 5000 años, que le ha brindado al pueblo (y también al mundo) profundas creencias espirituales basadas en las enseñanzas de las Escuelas Buda y Dao.

Sin embargo, desde que el Partido Comunista chino asaltó el poder en 1949, ha puesto un enorme esfuerzo por aniquilar las creencias espirituales rectas. El comunismo siempre ha querido destruir la conexión del hombre con lo divino. 

Durante el régimen de Jiang Zemin, Falun Gong apareció en la sociedad china, provocando un profundo renacimiento de las creencias y tradiciones espirituales.

Recordemos que Falun Dafa es un antiguo sistema de cultivación de mente y cuerpo de la Escuela Buda, basado en las enseñanzas de los principios de Verdad, Benevolencia, Tolerancia, qué combinados con una serie de 5 ejercicios de qigong, elevan el estándar moral y otorgan una salud superior. 

Presentada en China en 1992 por el Sr. Li Hongzhi, la práctica se convirtió en la más popular en todo el país, pero mientras beneficiaba a millones de personas, despertaba los celos y la ira Jiang Zemin que vio a la práctica como una amenaza para la estabilidad política de su régimen.

Unos meses antes de ordenar oficialmente la persecución, el 25 de abril, Jiang escribió una carta dirigida a los miembros de politburó y otros líderes, y entre sus líneas se reveló el oscuro motivo que tuvo para iniciar un genocidio que llega hasta nuestros días. En una parte de la misiva, Jiang escribió, “¿Puede el marxismo, el materialismo y el ateísmo que nosotros, los comunistas tenemos, realmente no ganarle a la teoría de los defensores de Falun Gong? ¡Si eso fuera cierto, sería de verdad una broma!”.

Así, su ambición de controlar cualquier “fuerza” lo llevó a lanzar una persecución sin precedentes contra los practicantes de Falun Dafa. En julio de 1999 Jiang Zemin dispuso todo el aparato estatal, creó la temible oficina 610, especialmente para perseguir, torturar y asesinar a cualquiera que se atreviera a seguir sus creencias en la práctica. Desde entonces, miles de personas han sido asesinadas, torturadas, encarceladas y hasta víctimas de sustracción forzada de órganos para el siniestro negocio del tráfico.

Sin embargo, Jiang Zemin perdió su inútil batalla contra lo divino. 

Falun Gong se afianzó aún más en China, muchas personas prefirieron morir antes que renunciar a sus creencias. La práctica se expandió y se difundió en todo el mundo, los macabros crímenes de Jiang Zemin contra personas creyentes quedaron expuestos a la vista de todos.

Hoy Falun Gong o Falun Dafa se practica de forma libre y gratuita en más de 120 países.

Por Jaquelina Heredia – BLes.com

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