Redacción BLes – Los inesperados cambios ocurridos en el politburó del Partido Comunista de China (PCCh) aún siguen causando revuelo entre los expertos que analizan los hechos que ocurren en China, especialmente los relacionados con la amenaza de anexión de Taiwán. 

Es de considerar que el líder, Xi Jinping, mencionó en el discurso de apertura del 20º Congreso Nacional del Partido Comunista del PCCh que la ‘reunificación’ con Taiwán “debe realizarse y puede sin duda realizarse”. No hay antecedentes de que Taiwán haya pertenecido a China. 

Entre los cambios, uno de los más amenazadores es el nombramiento del general, He Weidong, actual comandante de la Zona de Guerra Oriental, considerado una “persona poderosa”, de acuerdo con el medio Banned book, que cita un tuit del 4 de noviembre. 

Si bien Xi Jinping rompió varios de los patrones tradicionales establecidos en el PCCh para los ascensos de funcionarios del Comité Permanente del Politburó, He superó todas las marcas en su ascenso meteórico.

En este caso, el internauta @GaoFalin, enumera las excepciones otorgadas a He Weidong, cuestionado al final: “¿De dónde viene su ‘derecho a ser elegido’”?

[He] “No fue diputado al XX Congreso Nacional, ni miembro del presidium del XX Congreso Nacional, ni tiene hoja de vida de miembro del Comité Central, ni es miembro suplente del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China”. 

“[Tampoco es] Miembro del Buró Político, ni Vicepresidente de la Comisión Militar”, dicen partes del tuit de @GaoFalin. Esto significa que He, saltó por encima de los representantes del Congreso del Partido, del Comité Central y de los miembros suplentes del Comité Central.  

Así, He pasó a ocupar el cargo de segundo vicepresidente de la Comisión Militar Central. Como parte de su historial, el general He dirigió el mando militar que dirigió la campaña de acoso reciente a Taiwán.

También, fue jefe de las fuerzas terrestres del Mando de la zona de guerra Occidental. Además, participó en dos crisis fronterizas con la India, en la de Doklam de 2017 y en la de la Línea de Control Actual de 2020. 

Por otro lado, He formó parte de los altos mandos militares que junto con Xi Jinping pasaron revista al Centro de Comando de Operaciones Conjuntas de la Comisión Militar Central, el 8 de noviembre. 

En esta ocasión, Xi, a quien ahora le añaden el título de “Comandante General de la Comisión Militar”, enfatizó su postura militarista al dirigirse al personal, exigiendo que el ejército luche:

“Absolutamente leal, luche fervientemente, mande eficientemente y se atreva a luchar para ganar”, y “cumpla efectivamente la misión de la nueva era”, expuso, de acuerdo con Radio Francia Internacional (RFI). 

Para el profesor de ciencias políticas en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, M. Taylor Fravel, el cambio en el Politburó: “subraya la importancia de la experiencia militar profesional en los niveles más altos de la dirección del EPL y la importancia de Taiwán para el EPL a medida que continúa modernizándose”.

Pronósticos sobre el nuevo Politburó. 

El Politburó del PCCh, compuesto de 24 miembros, reúne a los máximos líderes del partido. Dado que Xi se rodeó de sus adeptos más leales, dando prioridad a la seguridad en detrimento de otros aspectos esenciales para el país, esto no augura un futuro favorable. 

Más aún, este Politburó ‘militarizado’ ni siquiera podría ofrecer garantías de éxito en el campo bélico, de acuerdo con varios expertos. 

Una de las razones sería que la ‘lealtad’ se superpone al rendimiento, a la popularidad y la experiencia. Estas características señalaban, anteriormente, a los funcionarios óptimos para acceder al Politburó.

Para el analista político Dan Macklin, los criterios empleados por Xi para elegir a los nuevos miembros de Politburó implican una regresión en el sistema de gobierno, impuesto por el régimen chino.  

Macklin pronosticó en The Diplomat, al respecto: “Esta regresión institucional también tendría implicaciones preocupantes para la dirección de la política”.

Y agregó: “Rodeado de una coalición de funcionarios débiles y leales, el presidente Xi se enfrentaría a una resistencia mínima para persistir en el ‘COVID cero’ o en la intensificación de las medidas represivas contra las empresas”.

Asimismo, cree que Xi: “Quedaría atrapado en un bucle de retroalimentación autoritaria, cada vez más ajeno a los daños causados por sus propias políticas”.

En consecuencia, este procedimiento perjudicaría al partido, y promovería la creación de facciones que luchen por quedarse con el poder.

A su vez, el profesor de la Escuela Nacional de Guerra, Zachary Abuza, considera desequilibrados esos nombramientos, de acuerdo con un artículo suyo publicado en RFA, en el que describió las falencias: 

“Lo que puede ser bueno para Xi desde el punto de vista político no es bueno para China desde el punto de vista económico”.

Y agregó: “Xi llenó el Politburó y su Comité Permanente de ideólogos y leales; no quedan defensores de la reforma económica y la China empresarial no está representada”.

Abuza considera, además: “Pero lo más importante es que China parece dispuesta a seguir socavando el orden internacional basado en normas que ha sido la base del espectacular crecimiento económico del Sudeste Asiático”. 

Tentativas contra Taiwán

Para varios expertos en el tema, el PCCh podría estar más inclinado que nunca a invadir ilegalmente a Taiwán, atentando contra la libertad de sus 23 millones de habitantes. 

No obstante, el autor y comentarista sobre asuntos de China, Dexter Roberts, sostiene que no es conveniente dar prioridad a los objetivos políticos sobre los económicos, según su publicación del 30 de octubre, en la que escribe:  

“Los objetivos políticos colocados por encima de la economía equivalen a un crecimiento más lento y podrían estimular un movimiento militar en Taiwán. Y el equipo de Xi no está preparado para los retos económicos que se avecinan”.

Roberts, además, ilustra su argumento con varios de los fracasos económicos sufridos por el PCCh a continuación de los nuevos nombramientos efectuados por Xi, durante el 20º Congreso Nacional del partido.  

Asimismo, en concepto del exoficial de inteligencia estadounidense especializado en el ejército de China, Lonnie Henley, intentar anexar a Taiwán podría significar una victoria pírrica para el régimen chino, por lo que comentó: 

“Cualquier conflicto sobre Taiwán representaría una amenaza existencial para el régimen del PCCh, por lo que es lo último que un atribulado Xi buscaría como distracción de los problemas domésticos… así que no, no me trago la teoría de ‘la cortina de humo'”

Más aún, no solo es que no existen antecedentes de que Taiwán haya sido alguna vez gobernado por el PCCh, sino que, con su nombre oficial de República de China, fue uno de los países fundadores de la ONU. 

“Las autoridades de Beijing nunca han ejercido la soberanía sobre Taiwán u otras islas administradas por la ROC”, según la reseña histórica de la página web del gobierno de la isla. 

Pero, en la medida en la que el PCCh ganó protagonismo internacional, fue eclipsando el despliegue internacional de Taiwán, y autoproclamó su polémica pertenencia. 

No obstante, en un desenlace al estilo de David y Goliat, podría darse la posibilidad de que el gobierno democrático de Taiwán sea, alguna vez, el que dirija los destinos de China, dados los elevados estándares económicos y sociales que ha logrado. 

El contraste entre los dos sistemas de gobierno es abrumador. En este sentido, el usuario de internet, @dudiaohan1, lo sintetiza en uno de sus tuits, así, citando a la ensayista y crítica cultural taiwanesa, Lung Ying-tai. 

Lung Ying-tai: La democracia ha cambiado Taiwán. No tienes que tener miedo todo el tiempo de tu vida, no tienes que ser leal a ningún partido, no tienes que complacer a nadie y puedes vivir una vida íntegra”. 

Y agrega: “Si dices que el gobierno democrático es ineficiente, sí, es porque el gobierno tarda en tener que detenerse y escuchar al pueblo. Entonces, ¿quieres un gobierno que se tome el tiempo de escucharte, o un gobierno que pueda atropellarte rápidamente sin decirte hola?”

A pesar de la imagen de fortaleza que intenta crear el PCCh, todos sus indicadores nacionales están a la baja, además del profundo descontento de sus habitantes. Ante estos hechos, el abanico de posibilidades es muy amplio, y no favorece la continuidad del régimen chino.  

José Hermosa – Redacción BLes

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.