Redacción BLesDurante siglos China ha sido conocida como la región más fuerte y poderosa de Asia Oriental. Pero no solo en lo que respecta a su poderío militar, sino también como fuente de cultura, tecnología, comercio y desde luego arte. 

China es una tierra donde lo divino y lo mortal coexistieron durante su historia. La fuerte creencia en Dios/Dioses ha inspirado una cultura rica y abundante que tiene ya más de 5 mil años de historia, lo que la convierte en la más antigua del mundo.

Según relata la historia, la cultura china comienza con el Emperador Amarillo alrededor del año 3000 a.C., fue un cultivador del Dao (o el Camino) y reconocido y respetado por su gran poder y sabiduría. 

El Emperador Amarillo, también conocido por su nombre; Huangdi, les enseñó a sus súbditos a vivir de acuerdo con el Camino celestial, y en esos tiempos se gestaron muchas leyendas que narran como diversas deidades transmitieron a los humanos los elementos esenciales de la cultura. Por ejemplo, Cangjie creó los caracteres chinos, Shennong transmitió los conocimientos de la agricultura y Suiren reveló los usos del fuego.

A su vez, las tres principales religiones de China, el confucianismo, el budismo y el daoismo, han atravesado todos los aspectos de los 5.000 años de civilización. 

Las enseñanzas daoistas, consideradas como el pilar fundamental de la cultura china, quedaron reflejadas en el libro Dao De Jing (Tao Te Ching) del sabio Lao Zi, hace más de 2.500 años. Estas escrituras exponen sobre el misterioso Camino del universo, llamado Dao.

El confucianismo, que no es estrictamente una religión, ha establecido el código moral de los distintos gobiernos, los valores de la familia y la conducta y pensamiento individual. 

Por su lado, el Budismo, llegó a China desde la antigua India en el año 67 d.C. Su enfoque sobre la salvación personal y la meditación tuvo un efecto profundo en toda la cultura china. 

Durante la Dinastía Tang (618-907), las tres religiones alcanzaron su auge, en una época que generalmente se considera el esplendor de la civilización china. 

Los valores celestiales impartidos por estas tres religiones han marcado a fuego la cultura tradicional china, la cual tiene infinitas expresiones artísticas en el ámbito de la escritura, pintura, escultura, música y danza que analizaremos a continuación. 

 

El propósito del arte en la cultura China 

A partir de los principios establecidos por el Confucionismo, se logró instaurar en la sociedad la idea del perfeccionismo en todos los quehaceres cotidianos, incluyendo desde luego las expresiones artísticas.

Bajo esta premisa el arte se convirtió en una herramienta de toda la población como un medio para manifestar el enfoque filosófico de la vida que valoraban.

Una de las particularidades más notorias del arte de la cultura china, a diferencia de otras civilizaciones antiguas, es que una gran parte de artistas chinos no eran profesionales, sino caballeros aficionados, y algunas damas también, que paralelamente a sus profesiones habituales crearon obras de excelente nivel.

Naturalmente, también abundaron artistas profesionales que dejaron un legado increíble, generalmente empleados por la corte imperial o personas adineradas para decorar los muros y los interiores de sus hermosos edificios y tumbas. 

 

Caligrafía

La caligrafía en China, además de haber sido el principal medio utilizado para transmitir los valores culturales, filosóficos e ideológicos, no fue solo un método de escritura. Durante siglos los antiguos chinos perfeccionaron las técnicas caligráficas hasta convertirlas en un verdadero arte que tenía como objetivo demostrar un control y habilidad superlativo con el pincel y la tinta.

La caligrafía se estableció como una de las principales formas de arte chino durante la dinastía Han (206 a.C.- 220 d.C.), y casi dos milenios después, aún se esperaba que todos los hombres educados fueran expertos en ella. 

Muchas mujeres, o al menos ciertas figuras de la corte, también se hicieron conocidas como calígrafas consumadas, tal es el caso de la reconocida Lady Wei (272-349 d.C.), quien, se dice, fue quien impartió el conocimiento al gran maestro escritor y funcionario Wang Xizhi.

El arte de la caligrafía con el tiempo se convirtió en conjunto de complejas técnicas que incluía distintos grosores de pinceles, ángulos sutiles y exigía una conexión fluida entre los caracteres, todo dispuesto con precisión en espacios imaginarios en la página, para crear un todo estéticamente agradable. 

Desde luego también se prestaba suma atención al contenido de la caligrafía, es decir al mensaje que se intentaba transmitir. De este modo la poesía y la pintura fueron grandes complementos de la caligrafía y viceversa. 

Muchas pinturas contienen en su interior hermosas descripciones de lo que el espectador esta observando, el título de la obra o la información sobre el lugar y el momento que se intenta reflejar.

También es muy común en el arte chino que las pinturas originales sean decoradas o intervenidas con caligrafía con posterioridad. Muchas veces se utilizaban trozos de seda con descripciones o poemas relacionados a la pintura, o incluso sobre el mismo lienzo se agregaban sellos y nombres.

La estética de las líneas en la caligrafía y la pintura, han influenciado significativamente las demás artes de China. Estos adornos se pueden observar en los reconocidos bronces rituales, en los ropajes de las esculturas budistas, en la decoración de la laca, la cerámica y la arquitectura.

 

Pintura

La pintura del arte tradicional chino es otro de los grandes legados que dejaron los antiguos chinos a la humanidad. Las técnicas utilizadas, y transmitidas por generaciones, lograron impresionar al mundo entero, con obras de arte que van desde el año 200 a.C. hasta principios del siglo XX.

La pintura china más reconocida se realiza habitualmente sobre papel o seda, utilizando una variedad de pinceles, tintas y tintes. Los temas varían e incluyen: retratos, paisajes, flores, pájaros, animales e insectos. 

Al igual que la caligrafía, la pintura tradicional china se realiza con un pincel sumergido en tinta negra o pigmentos de colores. El trabajo terminado usualmente es montado en rollos que se cuelgan en las paredes, y también han desarrollado muchas obras de pintura sobre muros, porcelanas, lacados, biombos y otros artículos de uso corriente como ventiladores y libros.

La historia de la pintura china se puede comparar con una sinfonía. Los estilos y tradiciones en la pintura se han ido mezclando hasta el día de hoy como si fueran una sola pieza musical. Pintores de todas las épocas han formado esta “orquesta”, componiendo e interpretando muchos movimientos y variaciones dentro de esta tradición.

Una de las principales ramas de la pintura es la de retratos, la cual consistía principalmente en pintar rostros de figuras históricas en ciertas escenas instructivas de su vida que mostraban los beneficios del comportamiento moral.

Durante la dinastía Tang, cuando el arte tradicional chino llegó a su máximo esplendor, se profundizaron mucho las técnicas en pinturas de paisajes y descripciones del mundo natural, como árboles, ríos, animales y demás.

Las pinturas detalladas de un solo animal, flor o pájaro fueron especialmente populares desde la dinastía Song (960-1279 d.C.) en adelante, desde allí ciertos animales se convirtieron en símbolos de determinadas ideas y comenzaron a aparecer frecuentemente en pinturas. Por ejemplo, un par de patos mandarines denotaba un matrimonio feliz, un ciervo representaba dinero y un pez, fertilidad y abundancia.

De manera similar, las plantas, las flores y los árboles tenían sus propios significados. El bambú crece recto y verdadero como debe ser un buen erudito, el pino y el ciprés representan resistencia, los duraznos larga vida, y cada estación tenía su propia flor: peonía, loto, crisantemo y prunus.

 

Escultura

La escultura no escapa a las grandes ramas del arte tradicional chino. Si bien debido a las atrocidades cometidas en la Revolución Cultural del dictador comunista Mao Tse Tung las esculturas fueron los elementos más afectados por las destrucciones, aún se conservan algunos ejemplos monumentales que dan fe de la excelencia de las obras de algunos escultores.

Uno de los ejemplos más destacados sobre la escultura tradicional china es sin duda el reconocido ejército de Terracota.

La historia del Ejército de Terracota se remonta a más de 2200 años. Su construcción comenzó en el 246 a.C. El Ejército de Terracota fue diseñado para proteger la tumba del emperador Qin Shi Huang, fundador de la dinastía Qin (221–206 a.C.).

Más de 720.000 trabajadores trabajaron durante aproximadamente 40 años para completar una de las obras de arte más grandes de la historia mundial. Se colocaron 7 mil esculturas de guerreros pertenecientes al “ejército de terracota”. Cabe destacar que cada una de las esculturas tiene un diseño único, sobre todo en lo que respecta a la cara y el cabello, no se encuentra una igual a otra.   

El impactante ejército, además de implicar una muestra de la excelencia artística que se respiraba en la antigua china, tuvo (o tiene) una función que excede lo terrenal, el objetivo de semejante obra es resguardar (espiritualmente) la tumba del emperador Qin.

El mausoleo del emperador Qin es uno de los mayores descubrimientos arqueológicos de la historia, pero sigue siendo un misterio eterno porque nadie ha visto nunca el interior de esta gran tumba. 

 

Danza

La danza china es una de las expresiones artísticas más fascinantes que existen. En principio se destaca la enorme variedad que existe de géneros y estilos que abarcan desde danzas folklóricas hasta representaciones adaptadas a la ópera y al ballet. 

Los diversos grupos étnicos que han convivido en la antigua china han colaborado, cada uno con sus particularidades, en la creación de danzas que, dado el espíritu de sacrificio y búsqueda constante de la estética y la perfección, al día de hoy cuentan con gran reconocimiento mundial. 

Algunas danzas chinas actuales, como el baile con mangas largas, se han registrado desde períodos muy tempranos, que datan al menos de la dinastía Zhou. Los bailes más importantes del período temprano fueron la música ritual y ceremonial y los bailes llamados yayue, y estos bailes se realizaron en la corte imperial hasta la dinastía Qing, pero hoy solo sobreviven como representaciones en las ceremonias confucianas.

La perfección de la danza tradicional china está basada en tres aspectos principales:

El primero de ellos es “la forma”: se refiere a las técnicas y métodos expresados externamente, los cuales incluyen cientos de movimientos y posturas sumamente complejas. La gran mayoría de estas posturas requieren una coordinación perfecta de cada parte del cuerpo. Por ejemplo, el movimiento y rotación del torso, la dirección de la mirada, la ubicación de los dedos, entre otros, requieren de gran precisión y coordinación adquiridos de forma innata y tras muchísimo entrenamiento.

El segundo aspecto distintivo es “el porte”: lo cual se podría también definir  cómo el espíritu interno particular, el cual está conformado por la combinación de algo que podría explicarse como el ADN cultural o un sabor étnico que palpita en los huesos de la gente china, junto con la herencia de los 5.000 años de civilización. 

El porte enfatiza el espíritu interno, la respiración, la intención, el aura personal y la expresión emocional profunda. En esencia, el espíritu guía a la forma, de manera que la forma está colmada de espíritu.

El tercero es lo que se describe como “habilidad técnica” del artista: en la danza clásica china se implementan una serie de técnicas extremadamente difíciles, como saltos, brincos, giros y figuras corporales, las cuales requieren de una destreza superlativa. Estas técnicas a su vez realzan el porte y la forma.

Cada una de estas técnicas de saltos, giros y volteretas, junto con la exquisitez del porte y la forma, le otorgan a la danza clásica china una expresividad única, capaz de trascender las barreras étnicas, culturales e incluso lingüísticas y presentando su esencia al mundo entero.

 

Música

La compañera infaltable de la danza es la música, la cual también marca su impronta distintiva en el arte tradicional chino, incluyendo una amplia variedad de géneros heredados generación tras generación.

El término “música” (yue) en la antigua China también puede referirse a la danza, ya que la música y la danza se consideraban parte integral de un todo, e incluso su significado también puede extenderse a la poesía, así como a otras formas de arte y rituales. 

Paralelamente la palabra “baile” también se refería a la música, y cada baile habría tenido una pieza musical asociada.

La evidencia arqueológica indica que la cultura musical se desarrolló en China desde un período muy temprano. Se encontraron flautas de hueso que datan de hace 9.000 años, e instrumentos musicales de arcilla llamados Xun de alrededor de 7.000 años de antigüedad. Con el pasar de los siglos la música china se fue complejizando cada vez más al mismo tiempo que se sumaban nuevos instrumentos y figuras y ritmos musicales.

La música, como la mayoría de las expresiones artísticas chinas, tenía una especial conexión con lo divino. Para Confucio, una forma correcta de música es importante para la cultivación y el refinamiento del individuo, al mismo tiempo que consideraba que la música formal era moralmente constructiva y símbolo de un buen y estable gobierno.

Algunos estilos de música más bien populares han sido considerados desviados por la escuela confuciana, y considerados como composiciones corruptas.

Durante la dinastía Qin se creó la llamada Oficina de Música Imperial y se expandió enormemente bajo el emperador Han Wudi (140–87 a.C.). La Oficina se encargó de supervisar la música de la corte y la música militar, y determinar qué música se reconocería oficialmente. 

En dinastías posteriores, el desarrollo de la música china estuvo también influenciado por las tradiciones musicales de Asia Central, que también introdujeron elementos de la música india.

A partir del 1600 en adelante se hizo presente en China también la música europea, la cual llegó por medio de los jesuitas y fue en general bienvenida por los locales, quienes las introdujeron creando interesantes fusiones que continúan hasta el día de hoy. 

 

El arte durante la dinastía Tang (618-907 d.C.)

En términos generales la dinastía Tang es considerada el momento de máximo esplendor de la cultura tradicional china, particularmente sucedió lo mismo con el arte que llegó durante esos años a su máximo apogeo y reconocimiento mundial.

Durante los años Tang, el arte se alejó de la cultura de tipo feudal tan característica de las dinastías anteriores del norte, promoviendo un estilo confuciano e incorporando en mayor medida los legados religiosos del taoísmo y el budismo que al influir profundamente en la sociedad, también se vieron reflejados en el arte.

La mayor parte de los artistas, poetas y lingüistas chinos reconocidos en el mundo de hoy surgieron durante los años de la dinastía Tang. 

La ficción y las historias también prevalecieron durante la China Tang, siendo una de las más famosas “La biografía de Yingying” de Yuan Zhen (779-831), que fue ampliamente difundida en su propio tiempo y durante la dinastía Yuan (1279-1368) convirtiéndose en el base para obras de teatro en la ópera china.

 

Arte chino de posguerra (1949-1976) y la Revolución Cultural 

La Revolución Cultural fue una de las campañas políticas más grandes y sangrientas del dictador comunista chino Mao Zedong. Movilizó multitudes de jóvenes conocidos como los fanáticos Guardias Rojos, quienes aterrorizaron y mataron a millones de personas mientras destruían la cultura y el patrimonio tradicionales de China en tan sólo una década.

Durante este período, el retrato de Mao y los carteles de propaganda de la revolución estaban por todas partes. Se destruyó todo lo que se sospechaba remotamente que estaba fuera de lugar y se procesó a la persona que estaba detrás. 

Más que una revolución puede decirse que fue un auténtico genocidio cultural, en apenas unos años se logró destruir gran parte de una tradición milenaria, quemando documentos, edificios y reliquias históricas que yo no podrán recuperarse, que incluían secretos y técnicas artísticas desarrolladas y transmitidas de generación en generación desde los inicios de la civilización china. 

El resultado de las políticas de Mao fue tan aberrante que los propios miembros del PCCh comenzaron a criticar las medidas y tras su muerte, los nuevos líderes repararon algunas de las injusticias cometidas durante la campaña y admitieron públicamente los errores cometidos. 

Lo perdido es irrecuperable, aunque ciertos sectores permitieron que parte del gran legado artístico cultural permanezca en pie y pueda ser disfrutado hasta el día de hoy por el resto de la humanidad. 

 

Andrés Vacca –Redacción BLes

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