Redacción BLes – Según un reciente estudio, el Partido Comunista Chino (PCCh), está aumentando su influencia en medios de comunicación extranjeros para cambiar la opinión pública sobre su imagen.

Si bien la propaganda comunista ha sido fuerte, según el informe, también se ha encontrado con una resistencia “inesperada”.

El grupo de derechos humanos, Freedom House, publicó un Informe, el 08 de septiembre, llamado la “Influencia de Beijing sobre Medios Globales: Expansión Autoritaria y Poder de la Resiliencia Democrática.”

Freedom House destacó en su investigación la “Resiliencia Democrática”, con ello se refiere al esfuerzo que hacen tanto periodistas locales como activistas de la sociedad civil, gobiernos y consumidores de noticias para frenar la narrativa del régimen chino.

El estudio abarcó a 30 países, entre los años 2019 y 2021, y las acciones del PCCh han clasificado en ataques en “altos” o “muy altos”.

Los países que sufrieron mayores ataques a sus medios fueron: Taiwán, Estados Unidos y el Reino Unido.

Pero también hubo ataques intensos en países como Nigeria, España, Italia, Kenia, Filipinas y Argentina, lo que refleja el alcance global de las ambiciones del régimen comunista. 

También los países fueron clasificados como Resilientes o Vulnerables a la influencia del PCCh. Dentro de los más vulnerables se encuentra Nigeria, dónde el PCCh ha realizado importantes inversiones económicas. 

Además, los recientes cambios autoritarios y la disminución de la libertad de prensa en el país de África Occidental hacen que Nigeria sea más susceptible a los esfuerzos de Beijing.

No obstante, el país más resiliente fue Taiwán, donde la sociedad civil realizó protestas masivas de miles de ciudadanos, como fue el caso de la manifestación de los “medios anti-rojos” frente al palacio presidencial taiwanés, el 23 de junio de 2019.

¿Cómo influye el PCCh en los medios extranjeros?

Las tácticas empleadas por el Partido Comunista Chino, incluyen sobornos a través de pagos realizados a las élites locales por entidades ligadas al régimen chino, intentos de intimidar a periodistas por parte de diplomáticos chinos, programas de capacitación a periodistas en China pagados por grandes corporaciones y el PCCh, con la condición de que a su regreso publiquen notas positivas.

Además, estas tácticas incluyen, censura e intimidación intensas, despliegue de cuentas falsas en redes sociales, aumento de contenido respaldado por Beijing y distribuido masivamente en los principales medios internacionales, con el propósito de divulgar narrativas favorables al PCCh, promover falsedades y suprimir coberturas desfavorables. 

El Informe asegura que la población de Taiwán ya era consciente y estaba alerta de la infiltración e influencia del régimen chino en sus medios, antes que Occidente.

Sin embargo, los medios taiwaneses siguen siendo los más afectados por la propaganda comunista china, informó Aboluowang.

Uno de los consultores del Informe, Huang Zhaonian, profesor asistente en el Instituto Nacional de Desarrollo de la Universidad Nacional Chengchi, Taiwán, dijo “que la manipulación de los medios de comunicación de Taiwán por parte de Beijing ha estado ocurriendo durante muchos años a través de fuerzas económicas, como la adquisición de medios por parte de empresarios pro-China y la compra de anuncios, y la influencia aún existe en la actualidad”.

En este sentido, “por un largo tiempo, el PCCh ha estado incrementado su trabajo publicitario a través de internet y las redes sociales”. 

“Donde el patrocinio de jóvenes celebridades, influencers y artistas se ha usado como un método para capacitarlos y alentarlos a cooperar con grupos pro-China, etc., para aumentar el impacto de su poder blando en la sociedad”, agregó Huang.

¿Qué deben hacer los países para defenderse de esta manipulación?

Según Sara Cook, una de las autoras del Informe, los países deberían hacer esfuerzos por proteger la independencia de sus medios de comunicación y la libertad de expresión. 

“Tanto periodistas como grupos de la sociedad civil están captando recursos de forma creativa con el fin de detener la dimensión problemática de los esfuerzos del PCCh.” Dijo Cook.

Además, “este momento es crucial. Los gobiernos y las sociedades del mundo deberían incrementar la transparencia y protección de la libertad de prensa y la libre expresión”. 

Por eso “más democracia, no menos, es la respuesta a la campaña de Beijing para controlar las noticias y la información en todo el mundo”, agregó Cook.

En este sentido, Ellis Young, analista de Freedom House, recomienda ampliamente que los medios locales protejan y amplíen su cobertura independiente de China y las inversiones vinculadas a ese país en el extranjero. 

También sugirió suspender los acuerdos de intercambio de contenido con medios estatales chinos y revelar públicamente cualquier presión o intimidación que reciban de los funcionarios chinos.

“La sociedad civil debe seguir monitoreando los esfuerzos de influencia de Beijing, así como continuar trabajando para garantizar la transparencia de los medios y la libertad de expresión en general”, afirmó Young. 

Por su parte, Angeli Datt, coautora del Informe, dijo que hay varias maneras de contrarrestar la influencia del PCCh que varios países libres pueden emplear, según Deutsche Welle.

“Hacemos un llamado a los medios de comunicación para que dejen de tener acuerdos de intercambio de contenido, y si los tienen, deben ser muy transparentes al respecto”, declaró Datt.

“También hacemos un llamado a los medios para que sean más transparentes con cualquier presión o intimidación que reciban”. 

“Algo que pedimos que hagan los gobiernos, que realmente está dentro de sus competencias, es detener los ataques domésticos contra los medios independientes y la sociedad civil”.

“Los medios y la sociedad civil forman la columna vertebral más sólida de la resistencia a los esfuerzos de Beijing para influir en los medios”, dijo Datt.

Lo cierto es que la libertad de prensa en China no existe. Y el PCCh ha puesto en marcha todo su aparato de propaganda para influir en los medios extranjeros. El régimen chino tiene muy en claro que los medios de comunicación son, como dice un viejo refrán, el “cuarto poder”.

Por Pablo Rodríguez – BLes.com

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