La gente en China escucha con frecuencia: “El gobierno ha prohibido Falun Gong”. La verdad es exactamente lo opuesto, y Falun Gong siempre ha sido una práctica legal en China.

Ya en 1998, Qiao Shi, en ese entonces retirado de Congreso Nacional del Pueblo (CNP), organizó a algunos altos funcionarios para llevar a cabo una investigación exhaustiva y en profundidad de Falun Gong. Llegaron a la conclusión de que. “Falun Gong aporta al país y al pueblo todos los beneficios y ningún daño”. Presentaron el informe de la investigación al Politburó del Comité Central del Partido Comunista Chino (PCCh).

Cuando Jiang Zemin, el entonces líder chino, lanzó la persecución a la práctica espiritual en julio de 1999, seis de los siete miembros del Comité Permanente del Politburó se opusieron. Jiang fue el único miembro que insistió en ordenar la persecución y abusó de su poder para movilizar a todo el Estado a participar en ella.

Jiang dio la orden de “erradicar Falun Gong en tres meses” con el inicio de la persecución en julio de 1999. Tres meses después, Falun Gong seguía siendo una práctica popular. Jiang intensificó la persecución en octubre de ese año. En una entrevista con Le Figaro, un periódico de gran difusión en Francia, Jiang calificó a Falun Gong de secta. Al día siguiente, el portavoz del PCCh, el Diario del Pueblo, repitió las palabras de Jiang en sus columnas.

Sin embargo, lo que Jiang y el Diario del Pueblo dijeron, no tenía ningún significado legal. El 30 de octubre de 1999, el Comité Permanente del CNP, el único órgano legislativo de China, aprobó la “Resolución sobre la prohibición de las organizaciones sectarias, prevención y castigo a las actividades sectarias”. Falun Gong no fue mencionado en ninguna parte de esta resolución.

La Corte Suprema Popular y la Procuraduría Suprema Popular de China, publicaron más tarde la “Decisión de prohibir las organizaciones sectarias, y la prevención y castigo a las actividades sectarias”. Tampoco mencionaban a Falun Gong.

El principio fundamental del derecho penal es “no hay delito si no hay ley”. Falun Gong no se menciona en la resolución legal del CNP ni en la decisión de la Corte Suprema Popular y la Procuraduría Suprema Popular. Sin embargo, la propaganda realizada por los medios de comunicación estatales, las 24 horas del día, convenció a la gente de que Falun Gong lo es.

Lo que es más, el Ministerio de Seguridad Pública no incluyó a Falun Gong entre las 14 organizaciones religiosas malignas, publicadas en 2000. En 2005, el Ministerio de Seguridad Pública, el Departamento de Estado y la Oficina General del Comité Central del PCCh emitieron una declaración conjunta e identificaron 14 organizaciones sectarias. Falun Gong aun no aparecía en la lista.

De acuerdo a las leyes de China, el Departamento de Estado es el gobierno chino y el máximo órgano ejecutivo del Estado. Esto significa que el Departamento de Estado (gobierno chino) tiene una opinión diferente a la del régimen de Jiang (Partido Comunista Chino). Aun así, ni el CNP ni el Departamento de Estado han anunciado nunca ninguna prohibición sobre Falun Gong. La narrativa de que “el gobierno ha prohibido a Falun Gong” solo existe en la propaganda de las noticias.

Además, el Anuncio 50 emitido el 1 de marzo de 2011, por la Administración General de Prensa y Publicaciones, levantó su prohibición sobre los libros de Falun Gong. Desde entonces en China es legal publicar y poseer libros de Falun Gong.

En 2017, la Corte Suprema Popular y la Procuraduría Suprema Popular, hicieron una interpretación sobre el “manejo de los casos criminales que utilizan organizaciones sectarias para socavar el cumplimiento de la ley”. La interpretación judicial no fue firmada por el Ministerio de Seguridad Pública, y por lo tanto, este organismo ejecutivo (Ministerio de Seguridad Pública) no está legalmente sujeto por dicha interpretación. La interpretación sobrepasa la autoridad del Ministerio de Seguridad Pública y es ilegal.

En los últimos 23 años, el régimen de Jiang y el PCCh han movilizado el aparato estatal con documentos secretos, avisos internos, coerción, presión política y sobornos para perseguir a Falun Gong. Ha creado innumerables casos ilegales e injustos y un número sobrecogedor de tragedias por la sustracción de órganos.

Una vez que somos capaces de descifrar la propaganda del PCCh, vemos cómo Falun Gong siempre ha sido legal en China. La persecución no tiene ningún fundamento legal.

Fuente: Minghui.org

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.