Redacción BLesFueron trece dinastías las que forjaron los cimientos de la cultura tradicional China entre el año 2070 a.C. y 1912 d.C. Cada una de ellas tuvo su propia impronta y aportó con mayor o menor intensidad en diversas áreas para dar forma a la grandeza de la civilización tradicional.

En la antigüedad, cuando no se conocía el concepto de “nación” tal como lo concebimos hoy en día, las fronteras entre reinos o gobiernos estaban definidas por las diferencias culturales y de creencias. Las distintas dinastías lograron mantener y promover puntos en común entre sí permitiendo que China se desarrolle como una cultura unificada, fuerte y perdurable hasta convertirse en la más antigua del mundo.

En este capítulo nos detendremos en la dinastía Tang (618-907 d.C.), ampliamente considerada como el cenit de la civilización china debido a su prosperidad, paz, estabilidad e influencia internacional sin paralelo en siglos anteriores ni posteriores.

Entre los siglos VII y X, la China Tang fue el imperio más poderoso de toda Asia. Además, de allí surgieron algunos de los emperadores más grandes de la historia de China, quienes construyeron prosperidad y paz, al mismo tiempo que lograron trasladar el poder de China a otras partes del mundo. Su capital, Chang’an, se convirtió en la ciudad más grande y cosmopolita del planeta.

Los logros generales de la dinastía Tang siguen siendo un modelo y una fuente de inspiración para muchos chinos en la actualidad.

 

Características generales de la dinastía Tang

Tal como sucedió con la mayoría de las dinastías chinas, Tang surgió tras un período de caos producido durante el final de la era anterior, en este caso, la dinastía Sui (581-618 d.C.). 

Según los registros históricos en el año 617 d.C., Li Shimin instó a su padre Li Yuan, rey de Tang, a reclutar tropas en Taiyuan y en tan solo cinco años, lograron aplastar todas las rebeliones de todo el imperio. 

Li Shimin asumió el trono en 626 y tomó el nombre de Emperador Taizong de Tang. Con el pasar de los años comenzó a ser reconocido como uno de los más grandes emperadores de la historia de China. Destacado por su dominio militar, capaz de comandar un campo de batalla a miles de kilómetros de distancia, además de ser un excelente poeta, escritor y calígrafo.

Su poder no estaba basado en la violencia y el odio, lejos de eso Tang Taizong era conocido por ser inusualmente tolerante y receptivo a las críticas y consejos constructivos, lo que lo llevó a establecer alianzas estratégicas clave que le permitieron llevar adelante el período más pacífico y estable de la historia de China.

Tanto la nobleza como la gente común vivieron en armonía y felicidad, con tasas de criminalidad muy bajas y corrupción limitada. Los registros históricos describen el período como un momento en que:

“Los mercaderes y comerciantes viajaban libremente sin miedo a los bandidos; las cárceles permanecieron vacías y la gente no sintió la necesidad de cerrar sus puertas; las abundantes cosechas eran frecuentes y diez litros de arroz costaban sólo entre tres y cuatro qian; los viajeros que iban de la capital a Lingbiao o de Shandong a la costa no necesitaban preparar raciones, pero siempre podían obtener provisiones en el camino”.

A pesar del poderío militar con el que contaba la dinastía, Taizong logró anexar a China áreas de minorías, como la actual Kazajistán, a través de negociaciones políticas y sin utilizar violencia.

Durante los años Tang fue característica la hospitalidad y la apertura hacia el extranjero, lo que permitió introducir mucho conocimiento y técnicas que mejoraron varios rubros ya desarrollados, al mismo tiempo que se produjo un fuerte aumento de los intercambios económicos y religiosos que enriquecieron a toda China.

Esta política aperturista generó que todo el territorio, pero especialmente su capital Chang’an, adquieran características cosmopolitas como ningún otro lugar del mundo en ese entonces.

El período desde el reinado de Tang Taizong hasta el gobierno de su descendiente, el emperador Xuanzong, marcó 130 años de prosperidad.

En el año 755, el general An Lushan y su cohorte Shi Siming lanzaron una serie de revueltas que provocaron una agitación que duró casi una década y costó millones de vidas. Desde ese momento comenzó un proceso de debilitamiento progresivo en el control central de los emperadores y la burocracia, lo que finalmente resultó en la caída de la dinastía.

 

Religión y política

Las dos principales religiones existentes en aquel momento en China, el budismo y el taoísmo, al igual que las escrituras confucianas, vivieron también sus mayores años de prosperidad y difusión.

Según se cuenta, cuando el monje Xuanzang regresó de su peregrinaje para recuperar las escrituras budistas de la antigua India fue recibido por el propio Tang Taizong, quien además dirigió personalmente la fiesta de bienvenida y se reunió con él en el puente Zhuque junto con cientos de funcionarios civiles y militares para rendirle honores.

Paralelamente, los avances en la escritura en madera les permitieron a los monjes budistas tener por primera vez la posibilidad de transcribir sus escrituras masivamente. Quienes además fueron sumamente proactivos en la difusión de historias budistas en la cultura popular china.

Surgieron también innumerables monasterios religiosos que en muchos casos pasaron a formar parte de la vida cotidiana y no solamente como centro de retiro de monjes de clausura. Varios funcionaron como escuelas, alojamientos de viajeros y espacios para reuniones políticas y hasta negocios. De este modo todos los aspectos de la vida estaban atravesados por la espiritualidad y la fe.

El taoísmo también fue aceptado durante la dinastía Tang, al mismo nivel que se hizo con el budismo. Monjes y clérigos de ambas religiones fueron invitados a formar parte de la corte imperial. Al mismo tiempo, se exaltó la imagen del antiguo Laozi al otorgarle grandes títulos de reconocimiento.

A tal punto fue el compromiso de la política con la religión y los valores espirituales durante la dinastía Tang, que los exámenes del servicio civil imperial fueron modificados para centrarse en las enseñanzas confucianas, las cuales tuvieron su época de esplendor a lo largo y ancho de todo el imperio.

La dinastía Tang también reconoció oficialmente varias religiones extranjeras. La iglesia Asiria de Oriente, también conocida como la Iglesia Nestoriana o la Iglesia Oriental en China, recibió el reconocimiento de la corte Tang.

En 781, se creó la Estela Nestoriana, una enorme roca tallada que documenta y honra un siglo y medio de presencia cristiana en China. También se estableció un monasterio cristiano en la provincia de Shaanxi, donde todavía hay obras de arte de temática cristiana.

 

Economía y ruta de la seda

Durante los años Tang, China incorporó numerosas tecnologías y técnicas de producción innovadoras que ayudaron a mejorar su ya avanzado sistema productivo en muchas áreas.

Estos avances permitieron un desarrollo importante en la calidad de los productos chinos, aumentando considerablemente la actividad comercial con el extranjero.

Particularmente la producción de la seda mejoró de forma sustancial. El desarrollo de la industria textil sedera estuvo ligado a una compleja organización donde los procesos de su producción se estandarizaron y regularon, generando un producto de gran prestigio en los mercados.

Las potencias occidentales de ese entonces se fascinaron con la calidad de la seda haciendo que el comercio con oriente y occidente aumente de modo exponencial durante el período.

Miles de viajeros de todas partes del mundo, entre los cuales había cristianos, judíos y musulmanes, llegaban a diario a China a través de la Ruta de la Seda para comerciar e incluso muchos se quedaban a vivir luego de sorprenderse con la belleza del lugar y su maravillosa cultura.

A pesar de la cantidad de viajeros que circulaban por la región, las estrictas leyes fronterizas de la dinastía Tang y los números controles de permisos de viaje, evitaron el desarrollo de piratas y saqueadores a diferencia de lo que ocurrió en otras épocas cuando circular por las zonas fronterizas resultaba una actividad de extremo peligro.

Los puertos y el comercio marítimo también funcionaron como fuente de riquezas de la dinastía Tang. El desarrollo del sector fue tal, que según los registros históricos durante el período se podía ver con frecuencia la presencia marítima china en rincones lejanos como el Golfo Pérsico y el Mar Rojo, en Persia, Mesopotamia (navegando por el río Éufrates en el actual Irak), Arabia, Egipto en Oriente Medio y Aksum (Etiopía) y Somalia en el Cuerno de África.

La seda era la estrella de la producción china, pero también se destacaban la porcelana, la cerámica y las piezas talladas en oro y plata. Todos estos productos deslumbraron a comerciantes, monarcas y personas destacadas de todo el mundo, haciendo que los productos chinos comiencen a llegar lugares inimaginables poco tiempo atrás.

 

Aportes en el Arte y la Poesía

La dinastía Tang se alejó de la cultura de tipo feudal tan característica en las anteriores dinastías del norte, promoviendo el incondicional estilo del confucianismo civil. El sistema gubernamental fue apoyado por una gran clase de intelectuales confucianos seleccionados a través de rigurosos exámenes y recomendaciones del servicio civil.

El taoísmo y el budismo reinaban también como ideologías centrales y desempeñaban un papel fundamental en la vida cotidiana de las personas. Todo esto se vio reflejado también en cambios culturales y por supuesto también en el arte.

La literatura y poesía china llegó a su esplendor durante este período, a tal punto que cerca de 50 mil poemas escritos por unos 2200 autores Tang han sobrevivido hasta nuestros días.

La era inspiró a letristas famosos como Du Fu, Wang Wei (también un pintor consumado) y Li Bai, a menudo considerado el poeta chino más grande de toda la historia, y muchos otros.

La habilidad en la composición de la poesía china se convirtió en un estudio obligatorio para quienes desean aprobar los exámenes imperiales. También se hizo muy común la competencia de poesías en distintos ambientes y festividades de la china imperial.

La ficción y los cuentos también fueron muy populares durante la china Tang, uno de los más famosos fue La biografía de Yingying de Yuan Zhen (779–831), que se difundió ampliamente en su propio tiempo y durante la dinastía Yuan (1279–1368) se convirtió en la base para obras de teatro en la ópera china

La pintura no quedó afuera del gran despliegue artístico durante el período. Los pintores tuvieron una gran influencia del arte occidental a través del comercio y los misioneros cristianos principalmente, generando una interesante fusión que dejó su legado hasta el día de hoy.

Los paisajes y las bellezas naturales fueron reflejadas con mucho realismo en la pintura de la época.

Estas obras de arte no son meramente para describir el mundo natural; sino que también enriquecen lo simbólico y metafórico al estar atravesadas por la cultura divina y la creencia en Dios.

Por ejemplo, las flores de peonía representan riqueza y lujo. El loto crece del barro, representando pureza y virtud. El valor medicinal del crisantemo lo convierte en un símbolo de una vida de abundancia de energía. Las flores de albaricoque no se marchitan durante los duros inviernos, por lo que se ponen en escena para mostrar su paciencia y perseverancia.

En las pinturas de aves, el pavo real simboliza la divinidad y el poder, la grulla simboliza la longevidad, mientras que una pareja simboliza el amor.

 

Exámenes imperiales y desarrollo de la cultura del mérito

Durante las dinastías anteriores era muy común que los emperadores elijan a sus funcionarios y gobernantes teniendo en cuenta el grado de confianza que les generaban, por lo que habitualmente terminaban siendo familiares o amigos cercanos.

En cambio, la dinastía Tang rompió con esa tradición e implementó los llamados exámenes imperiales, luego de que el emperador Taizong estableciera que todas las personas que trabajen cumpliendo funciones para el orden dinástico Tang deberían ser personas calificadas para llevar adelante las funciones del cargo en cuestión.

Así fue como se establecieron dos tipos de exámenes; los mingjing (“iluminando los clásicos”) y los jinshi (“erudito presentado”). El mingjing buscaba comprobar los conocimientos del alumno respecto a los clásicos confucianos, poniéndolo a prueba sobre una amplia variedad de textos.

Mientras que el jinshi buscaba probar las habilidades literarias de los postulantes al escribir ensayos en forma de respuesta a preguntas sobre asuntos de gobierno y política, al mismo tiempo que se le exigía demostrar sus habilidades para componer poesía.

Los candidatos también fueron juzgados por sus habilidades protocolares, apariencia, habla y nivel de habilidad en caligrafía.

Otro punto interesante que diferenció a la dinastía Tang de las anteriores y de los imperios occidentales es que los exámenes estaban abiertos a cualquier persona recomendada, independientemente del estatus económico de la familia de procedencia.

De hecho, para promover la educación confuciana generalizada, el gobierno Tang estableció escuelas públicas por todo el territorio.

Según relata la leyenda, luego de que Li Shimin, el príncipe Qin de la dinastía Tang, dejó el trono como emperador, las personas que trabajaban para él se quejaron de que habían servido al príncipe Qin durante muchos años, pero nunca habían sido promovidas. Entonces el emperador Taizong les dijo:

“Un Emperador debe dirigir y gobernar sin egoísmo. Trabajamos para la gente. Tenemos que considerar cómo las personas se beneficiarán cuando establecemos las administraciones, y por lo tanto debemos elegir personas capaces y virtuosas para dirigir las oficinas. ¿Cómo podemos promover a nuestros subordinados sin tener en cuenta si ellos son capaces y cumplen con los requisitos?”. Aquellos que se habían quejado se conmovieron con las palabras del emperador Taizong y continuaron sirviéndole haciendo su mejor esfuerzo.

Semejante virtud por parte de un líder político no puede tener otro efecto que sus funcionarios y luego el pueblo respondan de la misma forma. Seguramente por este tipo de actitudes es que durante la dinastía Tang, China logró su máximo esplendor en prácticamente todos los aspectos sociales, políticos y culturales.

 

El Final de la dinastía no es como lo relata el PCCh 

China ha gozado de unos 5000 años de gloriosa civilización, con momentos de mayor y menor unidad y de mejor o peor nivel de riquezas, pero siempre regido por valores rectos, apuntando a la mejora constante del imperio, su gente y su cultura.

Sin embargo, no todos los chinos de hoy son conscientes de la verdad histórica de su país. Bajo el régimen dictatorial del Partido Comunista Chino (PCCh), la educación histórica en China continental se ha convertido en un conjunto de teorías marxistas sobre los puntos de vista que le interesa destacar, lo que lleva a los jóvenes chinos a sacar conclusiones erróneas de que la historia china se reduce a un simple conjunto de rebeliones campesinas.

El PCCh se ha empecinado en imponer la idea de que las dinastías fueron de “carácter feudal” y que de manera generalizada la clase noble y rica, miembros de la familia real, funcionarios, terratenientes, etc., han oprimido constantemente a los campesinos pobres, y que esta situación los obligó a rebelarse constantemente contra el poder hasta formarse una nueva dinastía.

Este es el típico análisis reduccionista que hace el marxismo sobre la historia en general, y el PCCh no hecho otra cosa que repetir este formato básico al argumentar que este proceso es el principal motor del desarrollo histórico de China.

Este argumento simplista de la historia ha sido utilizado por el comunismo en general y por el PCCh en particular para argumentar sus más terribles atropellos a gobiernos legítimos sobre los cuales impusieron sus dictaduras en supuesta representación de los campesinos y trabajadores industriales empobrecidos.

El período desde el reinado de Tang Taizong hasta el gobierno de su descendiente, el emperador Xuanzong, marcó 130 años considerados como el período de mayor prosperidad en la civilización cultura china. 

Esta edad de oro no podía durar para siempre. Pero muchas veces los estudiantes en China en su proceso de adoctrinamiento se les enseña que el soldado Huang Chao se rebeló en nombre de los pobres organizó un ejército propio y provocó la caída de la dinastía Tang.

Sin embargo, la historia clásica detalla que Huang Chao nunca estableció una dinastía unificada, simplemente formó un gobierno de piratas y asesinos, que saquearon por doquier y solo lograron quedarse en la capital Chang’an por unos tres años.

Los registros indican que el emperador Zhaozong, ya debilitado y engañado por algunos ministros corruptos, perdió el poder dinástico luego de ser traicionado por el gobernador regional Zhu Wen.

En consecuencia, se puede afirmar que fue la corrupción del ser humano lo que en últim instancia generó la caída de la dinastía y no una revuelta campesina provocada por la “explotación de los ricos”, tal como pretende imponer el PCCh.

Andrés Vacca –Redacción BLes

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