Redacción BLesEl abogado chino de derechos humanos Yu Wensheng fue detenido en Beijing en 2018 y juzgado en secreto por el Partido Comunista Chino (PCCh), quien lo condenó a 4 años de prisión bajo los cargos de “incitar a la subversión estatal”. Según comentó su esposa, el estado de salud del abogado es deplorable y presenta signos de tortura. 

Yu Wensheng es un reconocido abogado que fue nominado recientemente para el premio Martin Ennals, uno de los principales reconocimientos en causas de derechos humanos. Wensheng se encuentra detenido acusado de subversión estatal por denunciar irregularidades en el régimen chino y reclamar elecciones democráticas. 

Acorde a lo informado el año pasado por el medio South China Morning Post, el abogado fue detenido en Beijing en enero de 2018 frente a su hijo más pequeño, unas horas después de haber escrito una carta abierta solicitando reformas constitucionales, incluidas elecciones libres y transparentes.

China ha sido testigo de una drástica represión de las libertades civiles y democráticas desde que el PCCh tomó el poder, eliminando además las tradiciones de una cultura milenaria y ancestral. El presidente Xi Jinping asumió el poder en 2012 y defraudó toda esperanza de que la situación mejore.

Las denuncias de abogados y activistas de derechos humanos detenidos no dejaron de aparecer, así como tampoco la persecución a minorías religiosas o disidentes del poder central del PCCh. Tal es el caso de la feroz persecución a los practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong, quienes están siendo detenidos ilegalmente, recluidos en centros de trabajos forzados y siendo víctimas del negocio ilegal de la extracción involuntaria de órganos. 

Xu Yan, la esposa del abogado, en diálogo con South China Morning Post, dijo el estado físico de Yu Wensheng es “muy pobre”.

“Su mano derecha está deformada y tiembla tanto que no puede escribir”, describió.

Le recomendamos:

videoinfo__video2.bles.com||9b0f3f274__

Ad will display in 09 seconds

Wensheng comenzó a ser hostigado y perseguido por el PCCh con anterioridad a ser detenido, de hecho ya era conocido por participar en una serie de casos de derechos de alto perfil, incluida la defensa del también abogado Wang Quanzhang, quien estaba entre los 300 profesionales legales y activistas arrestados en una ofensiva de julio de 2015.

Como parte de la persecución que está sufriendo Wensheng, a Lu Siwei, su abogado defensor, le revocaron su matrícula legal la semana pasada cuando trascendió que también manejaba otros casos delicados de derechos humanos, lo que complica aún más la situación de Wensheng.

Siwei había planeado presentar otra apelación contra la sentencia de Wensheng, dijo Xu Yan, la esposa del imputado, después de que su primera apelación fuera rechazada a principios de este mes.

En los tres años que lleva detenido Wensheng, no pudo tener contacto con su esposa, recién la semana pasada se les permitió tener una videoconferencia de 25 minutos, donde ella pudo corroborar el deplorable estado de salud de su marido. 

Le faltaban cuatro dientes a Wensheng y no podía masticar la comida correctamente, dijo Yan, agregando también que no había calefacción en el centro de detención.

“Estas son necesidades humanas muy básicas que no están siendo respetadas”, añadió, y agregó que Wensheng ocasionalmente miraba en otra dirección antes de responder, sugiriendo que era porque había policías en la habitación y fuera del alcance de la cámara.

“Probablemente hay muchas cosas que no puede decir en este momento, solo sabremos el alcance total de lo que experimentó después de que sea liberado”, dijo Yan.

La administración Trump fue gran defensora de los derechos humanos y condenó con hechos a los regímenes autoritarios que los ponen en riesgo, como es el caso de PCCh. 

El pasado 8 de julio el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, hizo un llamado al régimen chino para que cumpla con sus “obligaciones internacionales de derechos humanos” en medio de la conmemoración por el quinto aniversario de la Ofensiva Nacional del 9 de julio en la que lanzó una persecución a cientos de abogados y activistas de derechos humanos.

Pompeo enfatizó que pese a que han pasado 5 años, la sed de control absoluto que ejerce el PCCh no ha disminuido, señalando que por el contrario sigue igual de firme y “ello se puede evidenciar en el juicio secreto en contra del abogado Yu Wensheng defensor de las víctimas de represión en 2015”.

Andrés Vacca – BLes.com