Redacción BLes – El pueblo chino, carente de todo derecho a elegir y ser elegido, persiste en expresar su descontento con el régimen autoritario que rige sus destinos. Para hacerlo, utiliza todos los recursos a su alcance, desafiando la férrea censura a la información.

Pero ahora, ya no son solo los ciudadanos, porque tres antiguos miembros del Partido Comunista de China (PCCh) presentan una sorpresiva solicitud, y peor aún, a través de una carta abierta en vez de hacerlo a través de un documento secreto.

Se trata, ni más ni menos, que del pedido de una reforma a la Constitución del PCCh, que se oponga a que el “partido lo dirija todo” y al “culto al individuo”, para evitar que se repita la tragedia de la Revolución Cultural; así lo sintetizó el medio Aboluowang, el 26 de agosto.

Los promotores de esta enmienda incluso residen en Handan, provincia de Hebei, China,  y no en el exterior, como lo hacen los disidentes que cuidan su protección personal y la de sus familias. Los solicitantes son: Dong Hongyi, Ma Guiquan y Tian Qizhuang. 

A menos de tres meses de la celebración del 20.° Congreso del PCCh, la incógnita candente es acerca de las repercusiones que pueda tener, sobre todo la petición de prohibir el “culto al individuo”, una alusión muy clara al líder, Xi Jinping.

“Con la creencia generalizada de que la reelección de Xi Jinping está asegurada, ¿se hundirán estos llamamientos desde dentro del partido?”, plantea Aboluowang. 

La carta abierta pretende reformar una disposición instituida por el mismo líder, Mao Zedong, durante la Revolución Cultural, quien dijo: “El Partido es el líder de todo en el Partido, del gobierno, del ejército, del pueblo y de la academia, del este, del oeste, del norte, del sur y del centro”.

Los ‘reformadores’, argumentan que esas indicaciones de Mao fueron pertinentes en esa época turbulenta, pero que ahora los organismos del régimen chino hacen innecesario otorgar prerrogativas absolutistas al  PCCh.

¿Reclaman democracia?

En una de sus arriesgadas sugerencias, los tres solicitantes hacen propuestas que podrían significar un acercamiento a la democracia, algo que atentaría contra la existencia misma del régimen de Beijing, tal como se le conoce.

“Sugirieron que los estatutos del partido promovieran la separación del partido y el gobierno, exigieran que los ‘líderes clave en puestos importantes’ fueran cuestionados por todos los sectores y animaran a los cuadros a competir por los puestos”, sigue informando Aboluowang.

Asimismo, proponen cambiar el capítulo 2, párrafo 6, de los estatutos del partido, por parecerles ‘vago’, y que ahora se escriba: “Los miembros del Partido que utilicen su autoridad para practicar el culto personal serán expulsados del Partido y se recomendará su destitución de los cargos públicos”.

De hecho, entre las múltiples acusaciones que se acumulan contra Xi Jinping pesa la de haberse encumbrado tanto en la dirección del PCCh y reunido tanto poder como el mismo líder Mao Zedong. 

Para algunos críticos, el hecho de que en la tercera resolución histórica adoptada por el PCCh, el año pasado, el nombre de Xi Jinping aparece 22 veces en el texto, el de Mao, 18 veces, y el de Deng Xiaoping, (sucesor de Mao) solo aparece seis veces, es un claro indicador del ‘peligroso’ culto hacia Xi.

Es de recordar que Deng Xiaoping designó a su sucesor, Jiang Zemin, a quien se le consideraba como “el núcleo” esencial del poder (he xin, en chino). No obstante, una vez que Xi Jinping le sucedió en el poder, tomó para sí esa denominación privilegiada.

Si bien, Jiang Zemin, entregó todos los cargos oficiales, retuvo mucha influencia política y económica, suficiente como para convertirse en el rival más poderoso de Xi. Por eso, a partir de 2013, Xi, inició una feroz campaña de supuesta persecución a funcionarios corruptos.

Curiosamente, los principales aliados de Jiang cayeron bajo los implacables efectos de esas campañas.

De esta manera, la carta abierta que clama por la reforma del reglamento del PCCh, pareciera atentar directamente contra la posible próxima reelección de Xi, al poder. 

Ya antes, Tian Qizhuang, uno de los firmantes de la reforma, escritor jubilado, fue reprimido por la policía de Hebei por denunciar ante la Comisión Central de Inspección Disciplinaria al secretario del Comité del Partido de la Región Autónoma de Guangxi, Liu Ning, por posible culto a las personalidades.

La desoladora Revolución Cultural y sus consecuencias

Una de las justificaciones para la reforma de la Constitución del PCCh, es la prevención de que se repita una campaña de terror similar a la desatada por la desoladora y, ahora, aborrecida Revolución Cultural, impulsada por Mao.

Esta campaña dejó huellas profundas y dolorosas en la psique de la población china que la experimentó, Por eso, resulta comprensible que haya quienes intenten evitar su repetición. 

“Después de que un líder nacional haya establecido su autoridad, la gente que está por debajo de él puede empezar a adularlo y a endiosarlo, y el líder puede correr el riesgo de perderse”, comenta sobre esta posibilidad el comentarista de Beijing, Hua Po.

Además de todas las vidas y los tesoros culturales perdidos durante el largo período de la Revolución Cultural, el impacto en la moralidad de las personas se considera demoledor, socialmente.

A continuación se presentan algunos videos cortos, lo suficientemente explícitos, como para ilustrar el abismo de inhumanidad en el que han caído muchos chinos, al parecer, por el impacto negativo de la brutalidad con la que han sido moldeados por el régimen chino.

En el tuit, aportado por la internauta, @rosapantin1301, se ve a docenas de niños entrenados militarmente. Están sumergidos en el barro y son obligados a empujar un pesado tronco, mientras gritan, entre sollozos, las consignas del partido. 

El tuit expresa: “Campamento patriótico para niños en la nueva y pujante “democracia” China, ya saben el cuento, hasta la victoria siempre, en regímenes comunistas, tus hijos les pertenecen y sin derecho a pataleo”.

En el siguiente, una niña pequeña es conducida a la escuela por un adulto, en una moto. Al girar en un cruce, la niña se cae y corre desesperadamente tras el adulto, quien no parece inmutarse y la espera más adelante. Cuando la pequeña se acerca la castiga brutalmente, derribándola con una brutal patada en vez de consolarla o revisar si se ha hecho daño. 

Obviamente, la situación no es menos frustrante y cruel para los adultos. En este video una joven se hunde en la frustración al perder el acceso a los exámenes universitarios, a causa del inesperado cierre de su localidad, en prevención de la pandemia.

“Esta chica pasó mucho tiempo preparándose para su examen de CPA. Como resultado, el día del examen, la comunidad cerró y le impidió salir. ¿Cuántas personas se han visto afectadas por la estúpida política de control de epidemias? ¿Cuántos futuros de jóvenes han sido arruinados?”, comenta el usuario @xiaoxin11786630.

Por su parte, la policía tampoco tiene reparos en usar toda la fuerza contra una pobre mujer a la que detiene ante la angustia de su pequeño hijo, que llora desconsoladamente sin que nadie atienda su desesperación. 

Y no son solo los individuos, grupos enteros de la población sufren en cualquier momento las repentinas disposiciones del PCCh. Como se ve en este video, en donde muchas personas salen escapando en estampida, ante el anuncio de que habrá un cierre por la pandemia.

¡El distrito de Lanzhou Chengguan estará cerrado el 28 de agosto de 2022! Cuando la gente escuchó que la ciudad iba a ser cerrada, huyó a todas partes”, compartió el internauta identificado como @TouBanTouTiao.

Estos son solo algunos de los angustiosos momentos a los que son sometidos los chinos, por un sistema político que ignora sus derechos y libertades, y que ha deteriorado al extremo la cultura nacional, generada cuidadosamente durante milenios.

Definitivamente, la situación social, económica y política por la que atraviesa China en los últimos meses y años no parece ser la más propicia como para que Xi Jinping pida ser reelegido por tercera vez. Los disidentes parecen tenerlo muy claro.

Para algunos disidentes, como el autor Xin Haonian, es importante distinguir entre la elevada cultura desarrollada por la China como nación durante 5.000 años y el PCCh. Por lo que manifestó: “Si aclaramos la cultura china, no habrá mercado para la cultura marxista-leninista”.

José Hermosa – Redacción BLes

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.