Redacción BLes– Una adolescente fue condenada a tres años de prisión en la provincia de Yunnan, al suroeste de China, por practicar su fe cristiana, según informó la revista de derechos humanos Bitter Winter.

El pasado 29 de junio, Jiang Guangmei de 19 años, recibió la condena en el Tribunal Popular del Condado de Jianshui, perteneciente a la provincia de Yunnan, la cual limita con Vietnam.

La joven fue condenada a prisión bajo el cargo de utilizar una organización de culto para socavar la aplicación de la ley, al mismo tiempo le fue impuesta una multa. Bitter Winter informa que la joven ya había sido detenida en septiembre de 2018 cuando tenía sólo 17 años, luego de haber redactado una experiencia de fe en la Iglesia de Dios Todopoderoso (CAG)

La organización religiosa a la que pertenece la joven es calificada por el Partido Comunista chino como una secta o Xie Jiao, término utilizado para referirse a los movimientos religiosos que no son del agrado del régimen chino, el cual tiene un notable historial de represión hacia la libertad de culto al interior del país.

Jiang recibió la sentencia luego de haberse negado a aceptar que practicar su fe era un crimen. De acuerdo con Bitter Winter, el régimen chino por lo general justifica las detenciones y encarcelamientos de los llamados grupos religiosos prohibidos a través de las experiencias religiosas escritas.

El año pasado durante el mes de abril se produjo el arresto de otro miembro del CAG de 17 años acusado de practicar una fe ilegal y que así mismo terminó pagando tres años en prisión. En otro caso semejante, un joven de 18 años terminó pagando 4 años de prisión.

Acorde a lo detallado por Bitter Winter, “ambos estuvieron detenidos durante diez meses antes del juicio”. Una fuente cercana al gobierno chino señaló que los adolescentes fueron “recluidos en una base secreta de interrogatorios, donde fueron sometidos a tortura”.

Los familiares de los acusados habrían perdido su rastro una vez recibió el juicio y fue puesto en detención; de acuerdo con la fuente, las autoridades nunca informaron bajo qué condiciones se encontraba recluido

Como ha informado Breitbart News la fuente aseguró: “Esto violó la regla undécima del  Reglamento para el Manejo de Delincuencia y Casos Penales de Menores de las Autoridades de Seguridad Pública [PCCh]  que estipula: ‘Cuando los menores involucrados en delincuencia o delitos sean interrogados… sus padres o tutores o maestros serán informados de estar presente’”.

Desde que el Partido Comunista chino usurpó el poder bajo campañas políticas violentas, en las décadas de los 60 y 70, los cristianos se convirtieron en uno de los principales focos de persecución del régimen argumentando la erradicación de un símbolo de imperialismo cultural.

Por lo mismo un gran número de creyentes cristianos deben de optar por la clandestinidad para poder practicar su fe, y quienes no lo hacen se ven sometidos a todo tipo de abusos por parte del gobierno o se ven obligados a vincularse a la iglesia protestante que está autorizada por el estado.

El abuso hacia los derechos humanos en China ha sido un fenómeno que con los años ha tomado mayor relevancia para la comunidad internacional así como de grupos defensores de los derechos humanos.

Según un reciente informe de Human Rights Watch, una coalición global de 321 grupos de la sociedad civil han reclamado a través de una carta abierta dirigida a las Naciones Unidas, la creación de un mecanismo internacional independiente que investigue las violaciones de derechos humanos por parte del régimen chino.

Uno de los casos más preocupantes sobre violación de derechos humanos en China es el que ha tomado lugar desde el año 1999 en contra de los practicantes de la disciplina espiritual de la escuela Buda, Falun Gong.

A pesar de haber alcanzado una notable popularidad en todo el país por sus beneficios para la salud desde que fue introducida al público en el año 1992, ha sido difamada y perseguida por el Partido Comunista chino, y según investigaciones, quienes muestran simpatía por dicha disciplina han sido blanco de una campaña masiva de sustracción forzada de órganos.

César Múnera-BLes.com