Redacción BLes – El Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos publicó recientemente un informe sobre las amenazas de espionaje de países extranjeros como China, Rusia, Irán y Corea del Norte; y advirtió que las agencias de inteligencia gubernamentales se están quedando atrás en la defensa firme de los intereses nacionales.

El reporte de 153 páginas describe las diferentes operaciones de espionaje chino, tanto humanas como cibernéticas, como también las maniobras encubiertas de China para obtener secretos comerciales, tecnológicos e información clasificada relacionada con la política de Estados Unidos.

Las investigaciones fueron realizadas por organismos independientes durante 2 años y presentan los desafíos y las debilidades del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad (NCSC). Según el informe, la NCSC no tiene un objetivo claro, no está coordinando con otras agencias del gobierno y además, tiene una autoridad limitada. Como resultado, ante situaciones de robo de datos sensibles o hackeos graves, el ente de Inteligencia no está capacitado para enfrentar tales amenazas con respuestas rápidas y eficientes.

China, Irán, Corea del Norte y Rusia son los principales riesgos, y además, otros países también están dirigiendo acciones para robar más información privada de empresas de tecnología. Sin embargo, China representa la gran amenaza para Estados Unidos, “es el gran gorila en la habitación”, enfatiza el informe.

El vicepresidente del Comité de Inteligencia, el senador republicano Marco Rubio, dijo: “el problema central es este… Todo nuestro sistema está configurado para una época en la que la contrainteligencia, básicamente el espionaje, eran los gobiernos tratando de robar secretos gubernamentales, entrando en el Departamento de Defensa, aprendiendo sobre cosas que tienen que ver con la información de propiedad de la nación y la información clasificada. Y ahora estamos en una era en la que las actividades de las agencias de inteligencia de todo el mundo provienen de una variedad de países con diferentes intenciones…”.

El Comité de Inteligencia mantuvo una audiencia en septiembre pasado donde se debatieron los problemas fundamentales del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad (NCSC), el cual fue designado para funcionar como un organismo clave de toma de decisiones y forma parte de la oficina del Director Nacional de Inteligencia.

En la audiencia, senadores, empresarios y expertos concluyeron que la NCSC tenía errores al abordar los constantes ataques y hackeos informáticos provenientes de agencias de inteligencia de otros países.

William Evanina, CEO de Evanina Group y exdirector de NCSC, fue uno de los expertos que manifestó su preocupación durante la audiencia ante la escalada de ataques informáticos y robo de datos confidenciales: “Estados Unidos se enfrenta a una sofisticación y persistencia sin precedentes de las amenazas de actores del estado, los ciberdelincuentes, los hacktivistas y las organizaciones terroristas. La América corporativa y académica se han convertido en el nuevo espacio de batalla de contrainteligencia para nuestros adversarios de la nación, especialmente el Partido Comunista de China (PCCh)”.

“El PCCh también emplea, con ritmo y persistencia, sus servicios de inteligencia (MSS/Ejército Popular de Liberación) junto con los esfuerzos estratégicos y programáticos de inversiones en ciencia y tecnología, colaboración académica, asociaciones de investigación, empresas conjuntas, compañías de fachada, fusiones y adquisiciones, así como el robo directo a través de personas con acceso a información privilegiada e intrusiones cibernéticas”.

Otros expertos presentaron observaciones similares, señalando a China y luego a Rusia, como las principales amenazas para Estados Unidos.

El informe también destaca que los atacantes extranjeros se aprovechan de las brechas de coordinación entre las agencias de inteligencia, por lo tanto, una de las sugerencias es reorganizar la NCSC para que funcione de forma independiente, sin depender del FBI ni de la CIA.

China es la mayor amenaza para Estados Unidos

El informe destaca ampliamente a China como el peligro más grande que debe enfrentar el país norteamericano. Si bien señala como los países de mayor riesgo a China y Rusia, el país asiático representa una amenaza que se ha incrementado en los últimos años.

“China es una potencia emergente que se acerca a la paridad con Estados Unidos en el producto bruto interno, así como en ciertos aspectos de poder militar. A diferencia de la anterior rivalidad con la Unión Soviética, que era de naturaleza militar e ideológica, la rivalidad con China se da en todos los ámbitos, económico, tecnológico, militar, diplomático e ideológico. Además, Estados Unidos y China son interdependientes de un modo que Estados Unidos nunca antes había estado con otros adversarios”, indica el reporte.

Los métodos de infiltración del PCCh incluyen espionaje tradicional (como en la era de la Guerra Fría) con agentes inmiscuidos en agencias de inteligencia y departamentos de defensa, como también hackeos de redes informáticas internas en instituciones, empresas privadas y otros. El creciente número de científicos e investigadores chinos que trabajan en universidades estadounidenses es una muestra del aparato de infiltración del PCCh en el ambiente académico. El objetivo es el robo de los avances científicos y tecnológicos.

Además, el ámbito educativo de EE. UU. es muy importante para el PCCh. Es una vía rápida y directa para llegar a muchos estudiantes, y apuntalar su imagen a través de la enseñanza del idioma chino en universidades e institutos. De este modo, el PCCh se asegura el control de la opinión pública mediante la coerción a las autoridades educativas, ya que es el partido comunista quien pone sus reglas a cambio de proveer educación y formaciones con los Institutos Confucio.

El objetivo del PCCh es adquirir información confidencial de tecnología e inteligencia artificial para impulsar el avance de la economía china y fortalecer el poderío militar. Una de las prioridades de Xi Jinping es que China alcance un desarrollo tecnológico y científico rápidamente, para cumplir con las metas del plan de autosuficiencia “Made in China 2025”. El ambicioso plan pretende reemplazar la dependencia de China de la cadena de suministro mundial.

“El PCCh busca primero reemplazar a Estados Unidos como potencia regional en el este de Asia y luego eventualmente reemplazar a Estados Unidos como potencia hegemónica mundial”, subraya el informe.

Por Gabriela Serrentino – BLes.com

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