Redacción BLes – Hong Kong a pesar de ser una ciudad próspera y un gran centro financiero internacional desde hace décadas sufre una terrible escasez de viviendas para sus habitantes, debido a la superpoblación, la falta de suelo de buena calidad para construir viviendas y edificios, y la ausencia de inversión estatal, lo que ha repercutido en el aumento de los precios del sistema inmobiliario y en consecuencia ha hecho imposible que los ciudadanos puedan acceder a un hogar digno, con condiciones básicas para vivir.

La calidad de vida de los hongkoneses ha decaído considerablemente y las personas viven en espacios muy pequeños y muy caros, informó South China Morning Post.

Estos espacios pequeños, que han llamado la atención del mundo por parecerse a una jaula o a un ataúd, fueron la única solución que la gente pudo encontrar al grave problema.

Alrededor de 100,000 de los 7 millones de habitantes de la ciudad viven en diminutas jaulas o ataúdes de menos de 5 metros cuadrados, según Reuters.

Estas casas jaulas y casas ataúdes fueron creadas por propietarios de pequeños apartamentos que lo dividen en secciones más pequeñas para ponerlo en alquiler; cada área está separada por jaulas de metal con dos o tres camas apiladas y las casas ataúd son muy parecidas a los armarios sin ventanas, reportó South China Morning Post.

Su espacio es tan pequeño que las cajas con pertenencias personales y ropa están sobre la cama, lo que hace que la persona no pueda estirarse por completo cuando duerme. Estos departamentos tienen un fregadero, y un baño que se comparte con varios inquilinos, y no tienen cocina.

Las terribles condiciones en las que viven estos ciudadanos es incluso un riesgo para su vida, ya que los residentes comparten un precario toma corriente que puede provocar incendios, y la falta de higiene del lugar puede ser una fuente de enfermedades.

El gobierno de Hong Kong tiene conocimiento de estos lugares y en vez de buscar soluciones los ha reconocido legalmente como “apartamentos con espacio para dormir”.

Los ciudadanos hongkoneses hasta marzo de este año, habían presentado alrededor de 147,500 solicitudes de viviendas de alquiler, las cuales pueden llevar un tiempo de espera promedio de 6 años por la poca oferta.

El precio medio de una casa en Hong Kong es de más de 20 veces el ingreso familiar anual medio, lo que significa que los residentes de las casas jaulas suelen ser personas mayores, trabajadores y otros ciudadanos de bajos ingresos.

Nueve de cada 10 personas en Hong Kong viven en espacios pequeños y pagan los alquileres más altos del mundo. El costo promedio de una casa fue de más de USD 1,2 millones el año pasado. Un apartamento dividido entre 10 personas tiene un valor de 232 dólares, comunicó CNN.

El nuevo presidente ejecutivo de Hong Kong, John Lee, representante del Partido Comunista Chino (PCCh), quien fue el exsecretario de seguridad que lideró la represión contra las protestas por la libertad y la democracia de 2019, prometió soluciones a corto plazo al problema de vivienda, informó Bloomberg.

Sin embargo, varios analistas inmobiliarios no consideran que un  gran cambio sea posible en el corto plazo. Raymond Cheng, jefe de investigación de China y Hong Kong en CGS-CIMB Securities, manifestó su preocupación por el aumento de precio de las viviendas para el próximo año, debido al aumento de las tasas de interés. Cusson Leung, jefe de investigación inmobiliaria en Asia de JPMorgan Chase & Co pronosticó que los precios subirán hasta un 10% este año, por el incremento de la demanda de compradores provenientes de China continental.

Pero el PCCh no sólo tendría que resolver el grave problema en Hong Kong, sino que China también está atravesando por una crisis en su sistema inmobiliario, según The Diplomat.

Crisis inmobiliaria en China  y ciudadanos sin acceso a una vivienda digna

Actualmente, las condiciones de acceso a la vivienda en China también tienen su disparidad y solo una parte de la población vive en las ciudades. Esto ocurre debido a que el PCCh es quien selecciona a los ciudadanos teniendo en cuenta su educación, capacidad o si son activos políticamente. Por lo general, solo califican para vivir en las grandes ciudades los miembros de las clases políticas de China y los económicamente exitosos, según DW.

Otra parte de la sociedad que tienen permitido establecerse en las grandes ciudades, pero únicamente para trabajar y que no gozan de todos los derechos, son los comerciantes, sirvientes, camareros, limpiadores y trabajadores de la construcción, los llaman “trabajadores migrantes”, que son residentes chinos que provienen de comunidades rurales y también tienen dificultades para  pagar sus alquileres, los cuales son increíblemente muy altos, comunicó Nikkei Asia.

No obstante, la confianza de la gente en la industria de la construcción en China también ha decaído bastante, debido a que muchas empresas han desatendido sus obras por dificultades financieras y hasta han utilizado materiales de mala calidad haciendo que varios edificios sean demolidos.  En agosto de 2021, 14 edificios de apartamentos que estuvieron 7 años sin terminar fueron derribados en Kunming, provincia de Yunnan.

Los casos de  edificios sin terminar aumentaron a 4982 en los últimos dos años. Hasta la fecha hay más de 80 “pueblos fantasmas” solo en Yunnan. Mucha gente que tramitó para acceder a estos departamentos y que continúa pagando la hipoteca no tiene donde vivir y debe alquilar, lo que le resulta aún más difícil porque en China los precios inmobiliarios son 2,6 veces más altos que en EE. UU.

Como solución, algunas personas han comenzado a establecerse en  los edificios que todavía están en construcción.  Después que la persona firma el contrato, la empresa estatal expone que tuvo dificultades financieras y retrasa la entrega de la propiedad. Entonces, los compradores se ven obligados a vivir en sus apartamentos sin terminar y corren riesgos porque algunos edificios hasta tienen que ser demolidos por las terribles condiciones..

Por ejemplo, en un apartamento en un complejo en Huangshi, provincia de Hubei, una familia colocó los sillones sobre el piso de concreto donde no hay ventanas ni puertas en la habitación.

También usan luces cargadas con energía solar por la noche, tiran su basura en las montañas, en los días fríos y ventosos duermen en tiendas de campaña dentro de sus habitaciones y cocinan a leña.

Actualmente, hay 64 millones de apartamentos “fantasmas” en China y mucha gente , informó ABC.

Por otra parte, los materiales de mala calidad como cemento y acero adulterado y el uso ilegal de agua y arena de mar han provocado varios derrumbes de edificios enteros. “Para garantizar el resultado final, los contratistas intentarán todos los medios para reducir gastos”, dijo a News  China, un empresario de la industria en la provincia de Hebei, de acuerdo a Business Human Rights.

En 2020, como consecuencia, un hotel que albergaba a personas en cuarentena bajo observación por coronavirus se derrumbó en Quanzhou, con un estimado de casi 70 personas que  estaban adentro, 48 fueron rescatadas y gravemente heridas. El resto murió o está desaparecida, comunicó Reuters.

Por Romina García – BLes.com

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