Redacción BLes – El pasado 10 de octubre, los ciudadanos de Shanghái entraron en pánico al enterarse que, las fuentes de agua de los tres principales embalses de la ciudad se están agotando y que la calidad de la misma se vio afectada por la intrusión del agua de mar. La noticia se difundió rápidamente en las redes a través de chats filtrados del personal del gobierno de Shanghái.

 A su vez, la municipalidad de Shanghái, anunció que cortaría el suministro de agua en algunas partes de la ciudad.

 Aunque funcionarios afirmaron que los cortes no tenían que ver con la falta de agua, sino con el mantenimiento y la  limpieza de tuberías, los residentes desconfiaron de los anuncios del régimen chino y salieron desesperadamente esa misma noche a abastecerse de agua.

Además, un informe, que circuló en Weibo, revela las dificultades a las que se enfrentan las autoridades para obtener agua para Shanghái, como consecuencia de la prolongada sequía del río Yangtze.

Según el informe, a medida que el agua continuó disminuyendo, la situación de la intrusión de agua de mar en la desembocadura del río Yangtze se ha vuelto cada vez más severa. 

El departamento de recursos hídricos de Shanghái, dijo que la toma de agua del embalse de Qingcaosha en el estuario del Yangtsé experimenta constantes intrusiones de agua salina desde el 5 de septiembre, al igual que el embalse Chenhang desde el 14 de septiembre, por este motivo ambos embalses fueron supuestamente cerrados. 

Los funcionarios de Recursos Hídricos de Shanghái explicaron que desde el 26 de septiembre, monitorean el río Yangtze, a través de la planta de tratamiento de agua Chengtou Raw Water Company.

En ese sentido, se supo que para poder proporcionar agua a Shanghái, la planta de agua debe intercambiar dinámicamente agua de los tres principales sistemas, es decir, que toma agua de Qingcaosha, Chenhang y Jinze, dependiendo del nivel del agua de cada embalse.

Desde que comenzó la prolongada sequía en julio, las autoridades tuvieron que desplegar cohetes sembradores de nubes y cavar pozos de emergencia para garantizar el regado de los cultivos de otoño.

También trascendió que utiliza dragas y barcos de arena para transferir agua del río Yangtze a Nantong, Jiangsu, y luego transportarla a Shanghái. 

Sin embargo, para el problema de la calidad del agua en Shanghái, no hay solución a corto plazo. 

Funcionarios del Comité Municipal de Shanghái, informaron que no es raro que ocurra la “marea salada”, porque siempre ocurre a fines del verano y a principios de otoño, pero este año las altas temperaturas y la sequía agravaron la crisis del agua.

Actualmente, el lago Poyang, una cuenca del Yangtze, se encuentra en su nivel más bajo registrado, al igual que varios embalses en el centro de China, que se encuentran en el estado de “piscina muerta”.

Desesperación de los ciudadanos por aprovisionar agua 

Tras enterarse de la situación a través de los chats filtrados en las redes sociales, los residentes preocupados vaciaron los estantes de las tiendas que tenían agua embotellada.

La preocupación de los residentes no disminuyó a pesar de los anuncios del gobierno de que la situación está bajo control y que el “suministro de agua corriente es normal”.

Una fuerte tensión social se vive en China desde que el régimen chino implementó las medidas Cero Covid, los cierres, restricciones y ahora la escasez de alimentos y agua.

Durante este periodo, los residentes de Shanghái tuvieron que abastecerse rápidamente de alimentos y artículos esenciales luego de ser obligados a encerrarse en sus hogares, sin previo aviso.

Aunque Gu Honghui, subsecretario general del gobierno municipal de Shanghái, dijo en una rueda de prensa que la ciudad no sería cerrada, los funcionarios cerraron la ciudad, ante el supuesto aumento de casos de Covid. Estos cierres en varias fases terminaron convirtiéndose en dos tormentosos meses de encierro.

“El confinamiento por COVID-19 despertó una creciente sospecha sobre la credibilidad y la integridad del gobierno local”, dijo Bao Lihua, una jubilada de Shanghái, mientras cargaba un carrito de supermercado con agua embotellada en una tienda del distrito de Xuhui. “No está mal abastecerse de agua en caso de que una crisis se convierta en realidad”, agregó.

Al parecer, la sociedad china ante los recientes acontecimientos recurrió a acumular suministros de la misma manera.

“El agua embotellada se convirtió en los artículos más vendidos, y nuestro stock de agua embotellada se liquidó en menos de 24 horas”, dijo Zeng Yanwen, el 12 de octubre, empleado de una tienda.

Internautas creen que los funcionarios ocultan el problema del agua 

Algunos internautas aseguran, que a días del 20° Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, los funcionarios intentaron ocultar el problema del agua para evitar el pánico en los ciudadanos.

Al respecto, un residente de Shanghái, Li Xingsheng, dijo que el régimen chino no reconocerá la situación de la escasez de agua, ni el empeoramiento de su calidad, porque en vísperas del XX Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, las autoridades no tomaron la iniciativa de revelar la situación para no generar polémicas.

Hasta el momento, el PCCh ha intentado ocultar todo tipo de problemas con el fin de mantener, la supuesta, estabilidad social antes del 20º Congreso Nacional. Sin embargo, como dice un viejo refrán, ya no puede “tapar el sol con un dedo”, la gente ya no obedece ciegamente los anuncios del régimen chino, sino que se mantiene alerta buscando la manera de sobrevivir en medio los engaños,  controles y la extrema vigilancia del PCCh.

Por Romina García – BLes.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.