Redacción BLes – Las autoridades del régimen comunista chino están ejecutando polémicas órdenes de confinamiento extremo a millones de personas para hacer frente a casos del virus de Wuhan.

Las medidas han sido tan extremas que muchas personas han decidido acabar con su vida por la falta de condiciones básicas de supervivencia, como por ejemplo alimentos.

Shenzhen es una ciudad de más de 20 millones de habitantes situada en la provincia de Guangdong, en el sur de China.

Aunque Shenzhen anunció la relajación de ciertas restricciones al permitir que algunas fábricas y el transporte público vuelvan a funcionar, muchos residentes frustrados protestaron por los largos confinamientos que siguen vigentes en muchas partes de la ciudad.

Recientemente, los residentes encerrados en Shenzhen publicaron vídeos en las redes sociales en los que muestran la grave situación en la que se encuentran después de semanas encerrados en casa mientras que los suministros de alimentos se agotan rápidamente.

Mira el informe completo en el siguiente video

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