Redacción BLes – Los familiares de Tan Qiucheng, un practicante de Falun Dafa que actualmente se encuentra encarcelado y torturado en la prisión número 2 de la provincia de Jilin, en China, están preocupados por su estado de salud, según publicó la revista sobre libertad religiosa y derechos humanos, Bitter Winter.

Tan, de 44 años, está recibiendo toda clase de torturas, como sentarse en un “banco de tigre” y recibir descargas eléctricas luego de ser mojado con agua.

Su constante negativa a firmar una declaración informando que deja de practicar Falun Dafa, está poniendo furiosos a los guardias de la prisión quiénes descargan toda su ira sobre él.

Esta no es la primera vez que Tan pasa por esta situación ya que desde que tenía 21 años ha pasado la mayor parte de sus días en prisión.

Siendo un adolescente, Tan comenzó a practicar Falun Dafa, una antigua disciplina de la escuela Buda para mejorar el cuerpo y la mente que se hizo muy popular en China en los años 90.

Luego de comenzar su práctica, el joven hizo un rotundo cambio en su vida, dejando las adicciones a la bebida y al juego, por lo que su familia le dio todo su apoyo.

También conocida como Falun Gong, esta práctica está basada en la enseñanza de Verdad, Benevolencia y Tolerancia y en un juego de 5 ejercicios, y a fines de los años 90 contaba con un número de practicantes de entre 75 y 100 millones, según estimaciones del régimen chino.

Debido a la alta popularidad alcanzada por Falun Dafa, el entonces líder del régimen chino, Jiang Zemin, ordenó en julio de 1999, una severa persecución hacia los practicantes.

Ese mismo año y con solo 21 años, Tang, fue arrestado y sentenciado a 1 año de “reeducación a través del trabajo” cerca de la ciudad de Yushu, provincia de Qinghai.

Tras su liberación, continuó firme con su práctica y en el año 2001 fue arrestado nuevamente y condenado en el 2002 a 15 años de prisión, por ser considerado reincidente.

Con un estado grave de salud, fue puesto en libertad en el año 2014, por lo que pudo denunciar las torturas a las cuales fue expuesto.

En el 2019, luego de 5 años de haber sido liberado, fue detenido nuevamente por seguir practicando Falun Dafa, de acuerdo al artículo 300 del código penal chino.

El 28 de septiembre de ese mismo año, fue condenado a 7 años de prisión por el tribunal del condado de Lishu de la ciudad de Siping, de la provincia de Jilin.

A pesar de haber apelado la condena, el 30 de abril del 2021, el Tribunal Intermedio de Siping confirmó el veredicto.

El régimen comunista chino no ha logrado doblegar la fe de Tan en Falun Dafa pese a todos estos años de brutal persecución y torturas.

Por Sebastian Arcusin – BLes.com

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