Rusia se ve aislada del sistema financiero internacional y surgen incentivos para llevar adelante acuerdos comerciales por fuera del dólar. Las empresas chinas ya importan energía rusa abonando en moneda local.

Las sanciones económicas de Occidente dejaron a Rusia casi totalmente aislada del comercio internacional convencional, que se efectúa en dólares. Sin embargo, China no se sumó a la oleada de sanciones y sus empresas comenzaron a comprar petróleo y carbón rusos utilizando yuanes como medio de pago.

A lo largo del 2021, Rusia se convirtió en el segundo mayor proveedor mundial de carbón para la economía china, en su gran mayoría carbón para la industria metalúrgica.

Las primeras compras de petróleo y carbón llegarán a finales de este mes, y serán las primeras transacciones comerciales en yuanes desde el comienzo de la guerra en Ucrania. Este tipo de transacciones fueron típicamente realizadas en dólares en los últimos años.

Para Rusia, el hecho de aceptar yuanes como medio de pago funciona como una vía de escape para aliviar las presiones de Occidente y buscar nuevos mercados donde poder colocar sus exportaciones. Las empresas rusas debieron aceptar esta “flexibilidad” para poder seguir exportando.

“Creo que nuestra asociación con China aún nos permitirá mantener la cooperación que hemos logrado, y no solo mantenerla, sino también aumentarla en un entorno en el que los mercados occidentales se están cerrando”, afirmó el ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov.

Una estrategia similar se instrumentó en relación al comercio energético con la India, siendo que las empresas rusas aceptaron el pago de rupias por parte de las refinerías indias. Pese a esto, Rusia no es un mayor socio comercial de este país, y en 2021 solamente el 2% de las importaciones petroleras de India fueron de origen ruso. El resto de estas importaciones provinieron de Irak, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.

Sin embargo, y pese a los intentos del Gobierno de Putin, se espera que el PBI ruso se derrumbe violentamente un 30% para 2022. Esta recesión podría ser la más extrema desde el colapso de la Unión Soviética. Las sanciones demostraron ser increíblemente asimétricas en cuanto a su impacto sobre los propios países occidentales y el efecto sobre Rusia.

Desde el punto de vista de China, el régimen comunista busca intenta alterar la posición dominante del dólar, al menos para las transacciones que no puedan llevarse a cabo por las sanciones.

Pero la apuesta fuerte de China consiste en lograr, en conjunto al comercio con Rusia, un acuerdo con Arabia Saudita para comercializar parte de sus importaciones anuales de petróleo en yuanes.

Los últimos datos disponibles sobre el uso del dólar a nivel internacional revelan que los intentos de China han sido, hasta el momento, muy poco satisfactorios. El dólar sigue manteniendo su hegemonía a nivel mundial y no hay signos de escasez.

Fuente: La Derecha Diario

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