Redacción BLes – Una reciente encuesta de opinión pública en Gran Bretaña reveló que un número cada vez mayor de británicos ve al régimen chino como una seria amenaza para la seguridad del Reino Unido y no desean que el país mantenga vínculos económicos con Beijing.

La encuesta de opinión pública realizada por el British Foreign Policy Group, reveló que el régimen chino junto con Rusia, aunque en menor medida, es “desconfiada por la gran mayoría de los británicos” y se cuenta como un actor global “claramente hostil”.

Del total de encuestados, el 41 por ciento, un aumento del 11 por ciento respecto a los resultados del año pasado, considera al régimen chino como una amenaza “crítica” debido a los riesgos que representa para Occidente “en una serie de áreas”, mientras que solo el 22 por ciento está a favor de perseguir relaciones económicas con Beijing.

Un sentimiento anti-chino se detectó entre los encuestados del Reino Unido respecto al 2020 cuando se hizo la misma encuesta. El aumento en este sentimiento de peligrosidad se produce después de un período de relaciones tensas entre ambos países, debido a las acciones polémicas llevadas a cabo por Beijing en cuanto a su accionar en la pandemia y en la política económica avasallante a lo largo y ancho del mundo.

En julio del año pasado, el primer ministro Boris Johnson ordenó que la empresa china de telecomunicaciones Huawei, fuera eliminada de las redes 5G de Gran Bretaña para 2027 en medio de temores de espionaje y sabotaje.

Meses más tarde, en octubre, el comité de defensa británico informó “evidencia clara de asociación entre la firma Huawei y el gobierno comunista chino”, instando a las autoridades británicas a adelantar el retiro de equipos de la compañía de la infraestructura de telecomunicaciones del Reino Unido para 2025.

Solo el 21 por ciento de los encuestados se manifestó a favor del régimen y dijo que confiaba en que China actuaría de manera responsable.

Gran Bretaña desafió en alguna medida durante el 2020 al régimen chino por su historial nefasto en materia de derechos humanos, y esas medidas fueron apoyadas por un 40 por ciento de los encuestados. Las críticas contra Beijing incluyeron principalmente reclamos por su opresión política en Hong Kong y la esterilización forzada de uigures en la provincia noroccidental de Xinjiang del país.

Casi un tercio de los encuestados manifestó apoyar a los estudiantes chinos que asisten a universidades británicas, y más de una cuarta parte se mostró a favor de que Gran Bretaña continuara colaborando con China en proyectos de investigación. Lo que pone en evidencia que el rechazo no tiene un trasfondo racista contra las personas nacidas en china, sino que apunta al gobierno totalitario comunista que pretende exportar su opresión al resto del mundo.

Los hallazgos de la encuesta se producen mientras el gobierno se prepara para la publicación de la “Revisión Integrada”, un plan de acción orientado a delinear las prioridades políticas y económicas de Gran Bretaña posteriores al Brexit.

En este sentido, sólo el ocho por ciento de los encuestados dijo que cree que Gran Bretaña debería centrar su política exterior en el Indo-Pacífico, mientras que el 37 por ciento expresó dudas sobre cualquier política estructural orientada hacia Asia.

Andrés Vacca-BLes.com