Redacción BLesEn un intento absurdo de desmentir el genocidio uigur en Xinjiang, el vocero del ministerio de exteriores chino salió a atacar a una mujer uigur que escapó de los campos de concentración y dio su testimonio a la BBC sobre las atrocidades que el PCCh está cometiendo contra esta minoría étnica en China.

Según un reporte de Daily Mail, Wang Wenbin, el vocero del ministerio de exteriores chino en una de sus conferencias de prensa de la semana pasada mostró las fotos de dos mujeres uigures que escaparon de China para contar su ordalía, y además de decir que sus relatos eran ‘mentira y rumores’ también mostró sus supuestos registros médicos que demuestran su fertilidad (los uigures han denunciado que el PCCh está esterilizando a las mujeres a la fuerza).

Aparentemente para las autoridades comunistas chinas, difamar a las mujeres uigures que han arriesgado sus vidas para exponer la maldad del Partido Comunista Chino es una forma de desmentir el genocidio.

Un funcionario del gobierno de Xinjiang dijo de otro testigo el mes pasado: “Todo el mundo conoce su carácter inferior. Es perezosa y le gusta la comodidad, su vida privada es caótica, sus vecinos dicen que cometió adulterio durante su estancia en China”.

En otra instancia en enero autoridades de Xinjiang también dijeron que una de las mujeres que había hablado con medios de comunicación occidentales tenía sífilis, y mostraron imágenes de sus historiales médicos, insinuando directamente que su denuncia no es válida por el hecho de tener una enfermedad de transmisión sexual.

Pero la táctica de los funcionarios del PCCh siempre es tan absurda como perversa: justamente las denuncias de estas mujeres uigures es que son violadas en grupos, entonces, es altamente probable que las enfermedades de transmisión sexual hayan sido causadas por los mismos policías chinos que perpetran esta barbarie inhumana.

El duro relato de la testigo

El pasado 2 de febrero, Tursunay Ziawudun, dio su duro testimonio a la BBC de lo que fue su estadía en los campos de concentración para uigures en la provincia de Xinjiang.

La Sra. Ziawudun recordó cómo los guardias de estas prisiones se llevaban a las mujeres a un “cuarto oscuro” donde no había cámaras para violarlas en grupos, una tortura antes denunciada y documentada por los practicantes de Falun Dafa también perseguidos por su fe desde 1999.

Le recomendamos:

Ella recordó el doloroso momento en que la llevaron a ese cuarto para torturar sexualmente después de haber sometido a una joven de apenas 21 años.

“La mujer me llevó a la habitación contigua a la que habían llevado a la otra chica. Tenían una picana eléctrica, no sabía lo que era, y me lo introdujeron en el tracto genital, torturándome con una descarga eléctrica”.

Tursunay Ziawudun relató que muchas mujeres uigures después de pasar por la tortura de la violación grupal dejaron de hablar y quedaron con una mirada perdida seriamente afectadas.

“La chica se volvió completamente diferente después de eso, no hablaba con nadie, se sentaba tranquilamente mirando como si estuviera en trance”, dijo Ziawudun. “Había mucha gente en esas celdas que perdió la cabeza”.

De negar el genocidio a intentar justificarlo

A medida que más legisladores en el mundo presionan a Beijing por el genocidio contra los uigures, las autoridades chinas cambiaron su narrativa de negar que existan los campos de concentración de uigures a intentar justificarlos diciendo que son centros de educación donde se “reeduca” a los “terroristas” musulmanes.

Sin embargo, el relato se desplomó tan rápido como se creó.

James Millward, profesor de historia china en la Universidad de Georgetown y experto en la política de Xinjiang, dijo: “Una de las razones por las que el Partido Comunista está tan preocupado por estos testimonios de mujeres es porque socava su premisa inicial para lo que están haciendo allí, que es el antiterrorismo”.

Y sentenció: “El hecho de que haya tantas mujeres en los campos… que no tienen la más mínima apariencia de ser personas violentas, sólo demuestra que esto no tiene nada que ver con el terrorismo”.

Esperemos que los días en los que el PCCh le miente al mundo abiertamente y se sale con la suya, hayan terminado.

Álvaro Colombres Garmendia– BLes.com