Redacción BLesEl régimen comunista chino posee el 85% de la explotación mundial de las valiosas tierras raras, lo que le permite un control casi absoluto sobre una amplia gama de industrias que dependen de estos metales y minerales. Sin embargo, Australia planea construir una mina y una instalación de procesamiento para estos mismos elementos, lo que podría poner en crisis el monopolio del régimen.

Ubicado a 80 millas al norte de Alice Springs, Australia, el Proyecto Nolans a cargo de la empresa minera Arafura invertirá millones de dólares con el objetivo de explotar estos minerales y poder abastecer a gran parte del planeta de minerales como neodimio y praseodimio (NdPr).

Ambos elementos son clave en la industria de electrónica, la cual a su vez afecta gran parte de los mercados más importantes del mundo como los teléfonos inteligentes, computadoras, chips, baterías, turbinas eólicas y un sin fin de productos que tal vez utilizamos a diario sin saber que no podrían funcionar sin estos materiales.

La extracción de estos minerales es una industria principalmente dominada por el régimen chino, lo que lo ha ubicado en una posición de privilegio respecto a sus competidores comerciales como Estados Unidos y otros países, quienes dependen de China para que les venda estos materiales para poder producir sus propios bienes.

Posición de china en el mundo de la minería

China no solo tiene importantes reservas de recursos minerales, sino que además lidera la extracción mundial de muchos de ellos. Eso le da una notable ventaja geopolítica como fuente de los recursos imprescindibles para la producción tecnológica global.

En apenas dos décadas se ha convertido en el principal proveedor de muchas de estas materias primas, muy por delante de Estados Unidos y Europa, sus principales competidores comerciales.

Este dominio se debe en parte a los yacimientos existentes en la propia China, pero también a una planificación deliberada para extender su aparato minero por todo el mundo incluso en regiones aisladas como el amazonas brasilero y países marginados de África.

Respecto a las tierras raras, se encuentran en gran parte de los objetos de la vida cotidiana, y muchos de ellos han sido la columna vertebral del desarrollo de la industria moderna. Por lo tanto, todos los países los necesitan, lo que coloca a aquellos con mayores depósitos de estos metales en una ventaja estratégica respecto al resto.

Durante los últimos años las empresas chinas han logrado desarrollar la tecnología suficiente no solo para explotar los yacimientos mineros, sino también para procesar los productos extraídos. 

Por este motivo, además se ha convertido en un gran importador de estas materias primas, las cuales son procesadas en China para luego volver a ser exportadas, como minerales o transformados en productos terminados. 

En resumidas cuentas, el régimen chino no solo tiene los mayores depósitos de estos valiosos minerales utilizados como materiales clave en la industria moderna, sino que también es el exportador número uno del mundo.

Aparte de la extracción, el país también refina y fabrica componentes con estos minerales y en muchos casos incluso elabora el producto final. Es decir, interviene en la totalidad del proceso productivo.

El régimen chino utiliza la minería para expandir su poder en países en vías de desarrollo

Utilizando diversas estrategias el régimen comunista chino ha logrado tomar protagonismo en la industria minera mundial, ya sea por la importación directa de minerales, por la compra de mineras internacionales existentes, por la participación en el exterior de empresas mineras propias o bien por la inversión en países en vías de desarrollo para tomar control de sus productos mineros. 

Latinoamérica y África están siendo saqueadas por las malas políticas locales que permiten que el régimen chino se lleve gran cantidad de los recursos naturales. Paralelamente inunda los mercados de sus productos más baratos, destruyendo la industria nacional, generando dependencia y finalmente quebrando el sistema financiero.

En el caso de los minerales, China depende casi exclusivamente del África subsahariana para sus importaciones de cobalto y manganeso, este último principalmente de Gabón, Sudáfrica y Ghana. Mientras que Latinoamérica  se convirtió en su gran proveedor de mineral de hierro y cobre, principalmente Brasil y Chile.

El régimen chino ha asegurado participaciones accionarias directas en reservas de minerales de varios países, en empresas mineras locales y en holdings multinacionales, con contratos que le aseguran el flujo de materias primas por décadas.

Qué rol pretende jugar Australia en la explotación minera de tierras raras

La empresa minera Arafura, no es un simple grupo de aventureros que decidieron invertir en minerales por su rentabilidad. Arafura cuenta con el apoyo de Australia, uno de los países que históricamente ha liderado la industria minera en el mundo. 

Australia, es una superpotencia exportadora de mineral de hierro y carbón con ricas tradiciones mineras, y cree que está en una buena posición para unirse en la carrera para explotar las tierras raras. 

Sus gobernantes además de reconocer que la minería genera uno de los principales ingresos del país, entienden que la actividad en su conjunto posee un rol sumamente clave en la geopolítica de cualquier nación.

En este sentido Australia pareciera ser un país en condiciones para enfrentar al régimen chino en su intento por monopolizar el sector minero, y más concretamente el de la explotación de tierras raras. 

Otro dato no menor, es que Australia cuenta con el apoyo de grandes potencias occidentales como Estados Unidos, quienes también entienden que el aceptar el liderazgo de China en la explotación de ciertos minerales implica un riesgo para toda la humanidad.

Dicho sea de paso, el Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció en febrero de 2021 que la compañía australiana Lynas Rare Earths Ltd, recibió la autorización y correspondientes fondos para procesar minerales raros en la ciudad de Hondo, Texas en un intento por terminar con la dependencia de China para estos valiosos recursos mineros.

El acuerdo incluye el otorgamiento de 30 millones de dólares, que si tiene éxito, Lynas producirá hasta un “25% del suministro mundial de óxidos de elementos minerales raros”.

Seguramente el régimen chino no tomará a bien la iniciativa de la empresa australiana, y difícilmente renuncie a su dominio vicioso del sector internacional de tierras raras. Por lo que se espera que pronto comiencen a sentirse las estrategias habituales del régimen para disuadir a sus competidores y adversarios.

Andrés Vacca –Redacción BLes

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