Redacción BLes- Una empresa vinculada al régimen chino es acusada de entregar oro falso como garantía para obtener préstamos en su país, por lo que su desprestigio cayó aún más, luego del controvertido manejo de la pandemia del virus PCCh. 

El escándalo afecta a la empresa Wuhan Kingold Jewelry, una de las mayores fabricantes de joyas de oro de China, al entregar 83 toneladas de oro avaluadas en cerca de 3 mil millones de dólares, que contenían muchas barras de cobre dorado, informó Fox News la semana pasada. 

“Esto no es sorprendente; la mayoría de las falsificaciones que vemos en nuestro negocio vienen de China”, indicó Michael Wittmeyer, un experto en oro de JMBullion.com, una comercializadora de metales preciosos con sede en Dallas, Texas, Estados Unidos. 

 “Hay réplicas de productos de lo que vendemos en línea, y aunque la gente paga buen dinero, son esencialmente sin valor”, agregó Wittmeyer.

Kingold habría obtenido con base en esa supuesta garantía préstamos de una docena de empresas prestamistas y de bancos de China, para invertir en la burbuja inmobiliaria de este país.

La gran empresa cotiza en el mercado de valores de NASDQ, por lo que dos bufetes de abogados empezaron a investigar el caso como fraude de valores, supuestamente.

Al parecer el comportamiento de la industria financiera regulada por el régimen chino tiene un comportamiento que se considera oscuro, en el que las empresas fiduciarias involucradas son parte de los “bancos en la sombra”, según el medio australiano Small Caps. 

Al parecer Kingold ha permanecido al margen de las investigaciones en su territorio dado el posible tráfico de influencias del accionista mayoritario, Jia Zhihong, descrito como “un ex-militar intimidante”.

El Sr. Jia, sirvió en el ejército en Wuhan y Guangzhou, una vez administró minas de oro para el Ejército de Liberación Popular. 

Asimismo, Kingold era originalmente una fábrica de oro en Wuhan, afiliada al Banco Popular de China.

Para algunos analistas el caso del fraude con el oro falsificado presentado con esta empresa sería tan solo “la punta del iceberg.

“Y en los últimos cinco o diez años hemos visto muchos de estos tipos de titulares”, agregó Wittmeyer. “Y vemos semanalmente, clientes tratando de vender oro (fraudulento)”, describió también. 

Frente al riesgo que implica la negociación con la empresas vinculadas al régimen chino, la legislación estadounidense ahora las obliga a acogerse a las mismas normas contables y de auditoría que las empresas de este país, de lo cual estaban exentas anteriormente.

Así se protegería a los inversionistas de EE. UU. de las eventuales irregularidad que pudieran presentar las empresas extranjeras, la mayoría chinas, que no cumplen con este estándar. 

 El PCCh desató una nutrida serie de reclamaciones por el polémico manejo que dió a la pandemia ocasionada por el virus PCCh, originado también en Wuhan, envuelta en ocultamientos y desinformación que impidieron combatirla oportunamente.

En este sentido muchos países y organizaciones toman medidas para protegerse de las agresivas acciones ejecutadas por el régimen chino, cada vez más desacreditado, que ponen en riesgo la seguridad internacional.

José Hermosa-BLes.com