Redacció BLes – Tras las medidas sanitarias extremas, tomadas por el Partido Comunista Chino (PCCh), para lidiar con la pandemia del Covid, las voces disidentes han sido reprimidas severa y constantemente en China.  

El pasado 1 de noviembre, el activista de derechos humanos, Ji Xiaolong, tuvo permitido reunirse, por primera vez, con su abogado, luego de permanecer dos meses en prisión por atreverse a cuestionar las medidas sanitarias en la ciudad de Shanghái.

Durante la visita del abogado, Ji, le contó que era la primera vez que veía la luz del sol, y que las condiciones de su arresto eran inhumanas, y le pidió a su representante legal si podía intervenir con el estado haciendo un llamado a los derechos humanos.

El activista preso contó que su celda tiene capacidad para unas 25 personas, pero la está compartiendo con más de 60. Además, contó que el ambiente era muy duro, no tenían permitido salir al aire libre, ni ver la luz solar, y debido a la escasez de espacio no podía acostarse para dormir, ni flexionar o extender sus brazos. 

El motivo de su arresto

Desde que se inició la pandemia en el 2019, el mundo enteró se cerró y China fue el primero en aplicar estrictas medidas sanitarias, y aún lo sigue haciendo. La ciudad de Shanghái, no fue la excepción y su gente viene sufriendo el confinamiento, y viendo como su economía se arruina cada día.

En este contexto, Ji Xiaolong un alto ejecutivo en una empresa internacional, lanzó en febrero del 2022, la “Petición de los ciudadanos de Shanghái para el pueblo”, en la que pedía el fin de los confinamientos, la reducción de impuestos a las empresas y una compensación para las personas que sufren las consecuencias de las estrictas medidas aplicadas por el régimen chino.

Este comportamiento del empresario provocó que las autoridades de Shanghái lo detengan siete veces para ser interrogado, hasta que a finales de agosto fue puesto bajo arresto, siendo formalmente sentenciado el 23 de septiembre bajo los cargos de “provocar peleas y problemas”, un término a menudo utilizado por el PCCh para referirse a cualquier crítico de su gobierno.

Este arresto movilizó a varios internautas chinos, alrededor del mundo, que lanzaron campañas pidiendo la liberación del activista

Ji Xiaolong, es cristiano de fe, lee la biblia a menudo y se cree que es su creencia lo que lo impulsa a seguir adelante. El mismo ha dicho que continuará hablando libremente y protestando por la represión de la gente de su ciudad y el país.

Represión a los residentes de Linyi que se quejan de las medidas Covid Cero

El pasado 7 de noviembre, personal sanitario conocido como Dabai, junto a la policía de la ciudad de Linyi, agredieron físicamente a varios residentes de un bloque de apartamentos por, presuntamente, criticar las medidas sanitarias impuestas en la ciudad. 

Las impactantes imágenes del personal de Dabai llevando a la rastra a varios residentes fuera de las inmediaciones de un bloque de edificios, hacia la calle, recorrieron las redes sociales chinas, sin embargo, fueron rápidamente censuradas por el aparato represor estatal.

Varios vecinos de la zona filmaron con sus celulares las violentas escenas en las que los residentes son empujados al piso de la calle, para luego ser pateados en la cabeza por personas vestidas de negro, aparentemente en complicidad con la policía local.

Por su parte, la policía de Linyi comunicó que siete personas habían sido detenidas tras un enfrentamiento entre los residentes y las autoridades que aplican las medidas de “Cero Covid”, sin dar más detalles. 

Las medidas exceden a la prevención

Reportes del gobierno de Guiyang, la capital de la provincia sureña de Guizhou, informaron de un accidente al movilizar personas a un espacio de cuarentena.

En septiembre de este año, un autobús que transportaba a 47 personas desde la capital a un centro remoto de cuarentena, sufrió un accidente en el que murieron 27 personas, debiendo el resto que ser hospitalizadas. 

 Los comentarios en las redes de los ciudadanos enojados y frustrados no se hicieron esperar:

“La gente corriente no está en contra de la prevención de epidemias. A lo que se opone es… al acoso de las personas”.

Y otras. “Todos estamos en el autobús que conduce a la muerte”.

Pequeños cubículos junto a una carretera para forzar el aislamiento

De acuerdo a un video publicado por la periodista china, Jennifer Zeng, el 20 de octubre, la ciudad de Zhengzhou comenzó a utilizar una medida improvisada, poniendo en riesgo la salud de las personas.

Se trata de unas pequeñas estructuras de un metro cuadrado,  revestidas de un fino plástico transparente, que carecen de aislamiento térmico, calefacción, muebles, sanitarios y mantas. La ventilación se filtra por el fondo y no tiene puerta ni otro acceso.  

La capital de la provincia de Henan, puede registrar temperaturas tan bajas como los 5° C, en esta época del año, poniendo en riesgo la salud de las personas detenidas por cuestiones sanitarias. Además, estando en las pequeñas cabinas solo se puede estar de pie o en cuclillas.

El breve video muestra una larga fila de cabinas, situadas a lo largo de una avenida, con poca distancia entre ellas. Se supone que estos lugares se utilizan temporalmente, aunque no se sabe con certeza cuánto tiempo se obligará a los ciudadanos a permanecer en ellos.   

Mientras el régimen chino persista en aplicar medidas extremas que hasta ahora solo han perjudicado a las personas, no habrá paz ni tranquilidad en la sociedad china.

Pablo Nutting Rodriguez BLes.com

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