Es un Lancia Fulvia de 1962 y está siendo restaurado para colocarlo en unos jardines frente al hogar de sus dueños.

Todas las ciudades albergan al menos un monumento histórico que las precede. Atenas tiene el Partenón, Praga su Reloj Astronómico, Roma el Coliseo… y Conegliano un Lancia Fulvia. Este pequeño municipio italiano acaba de convertir un antiguo auto aparcado en una de sus calles en un símbolo.

En el número siete de la vía F. Zamboni ha permanecido estacionado durante 47 años. Su dueño, Angelo Fregolent, un anciano de 94 años, se hizo con el vehículo, datado del año 1962 y de color gris, en la década de los años 70, según explica el diario Il Gazzettino.

El hombre y su esposa, Bertilla Modolo, de 84 años, trabajaban regentando un quiosco, y cuando se les hizo imposible conducir el coche, decidieron aparcarlo cerca del puesto y utilizarlo para guardar los periódicos. Una vez jubilados, el coche simplemente permaneció allí bajo la ventana de su hogar.

Ahora ya no es solo su automóvil, también es un icono para los habitantes del municipio, incluido el presidente de Véneto, Luca Zaia, que al enterarse de que el Lancia seguía allí declaró que lo había visto todos los días mientras estudiaba en la Scuola Enologica, ubicada frente a la residencia del matrimonio.

El simbolismo es tan grande que el coche ha sido declarado monumento y fue retirado el pasado mes de octubre para exponerlo en el Salón del Automóvil de Padua durante varios días y está siendo restaurado de forma gratuita para colocarlo en un rincón del jardín del instituto Cerletti para que todo el que quiera pueda visitarlo.

Fuente: 20minutos.es

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