El Ford Fusion es un excelente auto. Lo he probado varias veces en los últimos años, y si bien no las tengo todas con su versión híbrida, el Fusion Energy, faltaría a la verdad si no reconozco que es un auto que disfruto. Sin embargo, esta quizás sea la última vez que lo reseñe, pues este, junto a varios otros senades de Ford, están danzando “the last dance” o el ultimo baile.

Fabricado por primera vez en el 2005, es un elegante sedán de tamaño mediano y precio en el mismo rango básico que el Honda Civic o el Toyota Camry. Tiene récords de seguridad excelentes, un rendimiento de gasolina decente, y se mantiene junto a la media en materia de confiabilidad. Así y todo, está condenado a desaparecer…o quizás ¿reencarnar?

Hace un año Ford, sorprendió a los consumidores, inversionistas y concesionarios, con lo que pareció un anuncio abrupto: la icónica compañía, famosa por hacer que los automóviles asequibles estén disponibles para las grandes masas, dejaría de fabricar sedanes casi en su totalidad. Quedaran en la lista solo el Ford Mustang y el Focus Active.

La decadencia de los sedanes se puede conectar con los precios del combustible, el margen de ganancia de los fabricantes y hasta cierto punto, la preferencia de nuevos consumidores. Hace casi 20 años en el 2000, el crudo no estaba barato y luego, nos sumimos en recesión. En el 2013 y 2014, años en que el precio del petróleo rondaba los $100 dólares por barril, Ford vendía 295,000 y 307,000 sedanes Fusion respectivamente. Aunque el precio del petróleo bajó drásticamente en el 2015, Ford todavía vendió 300,000 de estos. Pero el año pasado, ese número se redujo en casi la mitad. Ford movió solo 173,600 de estos autos en el 2018.

La versión híbrida como la de nuestra prueba, exhibe números más modestos claro está. Los híbridos ganan en preferencia, pero el bajo costo del combustible ($2.82 dólares el galón como promedio en Estados Unidos) ocasionan que el apetito no se abra por completo.  Los híbridos enchufables como el Ford Fusion Energi, son perfectos para los compradores a los que les gusta la idea de un automóvil completamente eléctrico (al menos en alguna parte del día) pero que no quieren preocuparse por su rango de manejo, típicamente limitado.

El Fusion Energi, agrega un paquete de baterías de iones de litio más grande que el encontrado en el Fusion híbrido, permitiendo que se pueda conducir hasta 42 kilómetros -quizás más, dependiendo de la forma en que se conduzca- solo con energía eléctrica, antes de que el motor de gasolina se ponga en marcha, logrando una excelente economía de combustible de 68 kilómetros por galón ( 3.785 litros) en manejo combinado.  

Todo este ahorro tiene lastimosamente un precio asociado, y no es solo en dólares. Ford ha unido los tres anteriores acabados en uno, el Titanium. Por esta razón el precio base ha aumentado algo, a $34,595 dólares, no una minucia precisamente. Es posible que algunos compradores consideren que esta sea su mejor opción, ya que la mayoría de las características que eran estándar o estaban disponibles en el acabado Platinum de primera línea, se han trasladado ahora al Titanium. 

El nuevo paquete CoPilot360 de Ford es ahora también estándar en el Fusion. Agrega advertencia de colisión delantera con frenado automático de emergencia, detección de peatones, monitoreo de puntos ciegos, alerta de tráfico cruzado trasero, asistencia de mantenimiento de carril y luces altas automáticas. En materia tecnológica, con estas prestaciones y el excelente sistema de info-entreteniminto SYNC 3 quedamos complacidos. Sin embargo, hay algo que no cambia en este auto, y es la mayor fuente de objeción a la hora de valorarlo.

Abrir el maletero del Ford Fusion Energi, le va a provocar una angustiosa sorpresa. Hay solo 232 litros  de espacio allí, aprovechables solo para tres o cuatro bolsas del supermercado, así que olvide un viaje a los grandes almacenes y mucho menos al aeropuerto con una valija de tamaño completo. Este minúsculo maletero es testimonio de que la versión recargable a la corriente del Fusion, pasó poco tiempo en la mesa de diseño, y al final, decidieron amontonar las baterías donde fuera más fácil, en el maletero. Es una solución poco elegante, que empaña tremendamente lo que sin dudas es un buen auto.

A pesar de su peso, el Fusion Energi se maneja bien y tiene una marcha suave en carretera. Tal vez debido a todo el peso en el maletero, se siente bien equilibrado, y el balanceo del cuerpo no es demasiado pronunciado en giros cerrados. Un motor de cuatro cilindros de 2.0 litros, emparejado con otro eléctrico, alimentan el Fusion Energi 2019. Juntos producen 188 caballos de fuerza.

El motor eléctrico ayuda a que el Fusion Energi acelere perfectamente desde una parada. Este sedán híbrido enchufable, enseña sus mejores formas recorriendo la ciudad. La transmisión funciona sin problemas, y la transición entre el motor de gas y el eléctrico es suave. A velocidad crucero adelantar en la autopista no es del todo excitante, y sientes que tienes que presionar el acelerador con demasiada fuerza.

El 2019 Ford Fusion Energi ofrece un interior lujoso, cabina espaciosa y tecnología suficiente como para complacer a los más exigentes. La eficiencia de combustible no es marginal -tampoco sobresaliente- y el alcance solo a baterías cae en la zona baja. 

Quizás haya en las más virtudes que imperfecciones, pero el diminuto maletero es un escollo poco salvable. 

A pesar de la reciente “masacre” de los sedanes, hay rumores de que el nombre Fusion quizás no desaparezca del todo. Algunos comentan que Ford, lo resucitará en forma de un “sport wagon” para enfrentarlo al Subaru Outback. De ser cierto, dudo que Ford decida desarrollar una versión híbrida recargable como el Energi, pero de hacerlo, ojalá inviertan suficiente tiempo para desarrollar un auto que podamos admirar en toda su extensión.

Por: Roger Rivero para BLes.com

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Temas: Categorías: Autos

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