Con su presencia en medio de figuras socialistas de la región, Kamala Harris suma argumentos a los analistas que advierten que el Partido Demócrata se está inclinando cada vez más a la izquierda. La vicepresidente de EEUU compartido espacio con Dilma Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva, Evo Morales, Cristina Kirchner, Gabriel Boric y la delegación del régimen de Nicolás Maduro.

Xiomara Castro, la esposa de Manuel Zelaya, asumió este jueves la presidencia de Honduras y reiteró sus intenciones de refundar el país bajo principios socialistas. Su gabinete mostró señales de nepotismo, así como el reciclaje de funcionarios de Zelaya.

Aunque no asistieron mandatarios como Nicolás Maduro de Venezuela, Nayib Bukele de El Salvador, o Miguel Díaz-Canel de Cuba, estos sí enviaron comitivas. Junto a estas, el rey Felipe VI de España y Kamala Harris, vicepresidente de Estados Unidos, dijeron presente en un acto lleno de odas al socialismo. No era para menos en un acto en el que destacaron los expresidentes de Brasil, Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula da Silva, así como Evo Morales, de Bolivia.

Las cartas están echadas para la nación centroamericana, próxima a una Asamblea Constituyente y con promesas similares a las que hizo Hugo Chávez en Venezuela. La vicepresidente argentina Cristina Fernández de Kirchner estuvo en la investidura de Xiomara Castro en representación del gobierno de Alberto Fernández, así como Gabriel Boric, presidente electo de Chile, reforzando así los objetivos del Grupo de Puebla de expandir el socialismo en América Latina, tal como ocurrió con el Foro de Sao Paulo en tiempos de Manuel Zelaya –derrocado en 2009– quien es miembro activo de estos bloques.

La presencia de Kamala Harris en Honduras constituye –además de un acto diplomático– un reconocimiento implícito a las delegaciones presentes, entre estas dictaduras de la región como el caso de Venezuela, minimizando el hecho de que sus más altos jerarcas están solicitados por la justicia estadounidense.

El régimen chavista envió a su canciller Félix Plasencia, al gobernador del estado Miranda, Héctor Rodríguez, y a la ministra para la Mujer, Margaud Godoy. Vale recordar que EE. UU. mantiene la oferta de 15 millones de dólares como recompensa a quien facilite la captura de Nicolás Maduro, solicitado por presuntos delitos de narcotráfico.

Llamó la atención en las redes sociales el irónico hecho de que una de las fotos que circuló de Kamala Harris en Honduras tiene de fondo un avión de la aerolínea venezolana Conviasa.

El significado de la visita de Harris

La agenda de la vicepresidente comprendía también una reunión con Xiomara Castro luego de su investidura. La finalidad era discutir la crisis migratoria ante el aumento de 641 % en la cantidad de hondureños que cruzaron ilegalmente hacia EE. UU. entre 2020 y 2021. En gran medida, impulsados por la flexibilización de las políticas migratorias por parte del gobierno de Joe Biden. Sin embargo, la Casa Blanca lo atribuye enteramente a «causas fundamentales» como el clima y el narcotráfico.

Con su presencia en medio de figuras socialistas de la región, Kamala Harris suma argumentos a los analistas que advierten que el Partido Demócrata se está inclinando cada vez más a la izquierda. Entre las políticas que apuntan en esa dirección destacan el aumento del gasto público y la agenda social con tintes progresistas.

Xiomara Castro ya muestra atisbos de lo que será una administración con alta intervención estatal. Durante su discurso de posesión eximió a las «familias más pobres» de pagar el servicio eléctrico si consumen menos de 150 kw, atribuyéndole esa carga a los «altos consumidores».

Reciclaje y nepotismo en el gabinete

Detrás de la investidura de Xiomara Castro que contó con un espaldarazo del gobierno estadounidense hay algunos conflictos que se vienen presentando desde el pasado viernes. Una facción del izquierdista Partido Libertad y Refundación (Libre) se rebeló contra la decisión de Castro de nombrar a Luis Redondo, diputado del Partido Salvador de Honduras (PSH), como presidente del parlamento. En su lugar votaron por Jorge Cálix, designando así otra directiva.

La mandataria no había asumido el cargo y ya se enfrentaba a una crisis institucional con dos juntas directivas para al parlamento hondureño. Pero la historia no termina ahí. Su nuevo gabinete es sinónimo de nepotismo y reciclaje de funcionarios de Manuel Zelaya.

Héctor Zelaya, uno de los cuatro hijos que tiene la recién juramentada presidente, será su secretario privado, el mismo que asistió a la toma de posesión de Nayib Bukele y se tomó fotos con el expresidente boliviano Evo Morales. Xiomara Castro también anunció como nuevo ministro de Defensa a su sobrino José Manuel Zelaya. El padre de este nuevo ministro, Carlos Armando Zelaya Rosales, ha sido señalado por supuestos nexos con el narcotráfico a través de la organización criminal Los Cachiros, según reseñó el portal hondureño Criterio.

Eduardo Enrique Reina, exsecretario privado de Manuel Zelaya, asumirá como secretario de Relaciones Exteriores. Por su parte, una funcionaria del Consejo Nacional Electoral (CNE), Rixi Moncada, fue designada ministra de Finanzas. Ella también fue ministra de Trabajo y gerente de la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) durante la gestión de Manuel Zelaya.

Ángel Edmundo Orellana, exfiscal general del Estado y ministro de Defensa en la Administración de Zelaya, será secretario asesor en materia de Transparencia y Combate a la Corrupción.

Por Oriana Rivas – Panampost.com

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