Casi 70000 venezolanos cruzaron por la frontera sur estadounidense entre enero y julio de este año, mientras en el mismo periodo de 2021 la cifra era de 31000. Esta realidad tumba el mito de una supuesta salida de la crisis. Todo es un espejismo.

Venezuela, y más en detalle su capital Caracas, parecen proyectar una leve mejora en la calidad de vida de sus ciudadanos. Es lo que ha querido mostrar la dictadura chavista apoyada en conciertos de artistas internacionales, supermercados surtidos y uno que otro espejismo. Pero detrás no hay más que crisis con millones de personas aún padeciendo hambre por el paupérrimo poder adquisitivo y los servicios públicos en estado de abandono.

Lo cierto es que Venezuela no se arregló. Está lejos de eso. El 94,5 % de la población está empobrecida, según la última Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi). Si alguien busca pruebas de la crisis, basta mirar lo que está ocurriendo en la frontera entre México y Estados Unidos. Los venezolanos llegan a diario en masa luego de cruzar toda Centroamérica y la peligrosa selva del Darién –que separa a Colombia y Panamá– en busca de un futuro lejos del comunismo.

Las cifras lo respaldan. De enero a julio de este año, 69950 venezolanos cruzaron por la frontera sur de EE. UU., de acuerdo con el registro de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés). Esto superó por más del doble los 31030 registrados en el mismo periodo de 2021, derrumbando el mito de que Venezuela «se arregló».

El número es aún mayor si se toma en cuenta el año fiscal, periodo entre octubre y septiembre que toman como referencia las autoridades estadounidenses. Ahí, en el año fiscal 2022, están registrados 128.556 cruces de venezolanos por la frontera sur de EE. UU. Sin contar los dos meses que aún faltan para que termine este ciclo. En comparación, hace un año habían cruzado 48678 venezolanos durante ese periodo.

La realidad

Un indicador del que posiblemente se esté regocijando el chavismo es el del supuesto crecimiento de la economía. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que será de 1,5 %, pero hay firmas como FocusEconomics o Credit Suisse que lo proyectan en 10 % y 20 %, respectivamente, para el cierre de 2022. Adicionalmente, Argentina superó en julio a la nación caribeña en términos de inflación, con 7,4 % frente a 5,3 %, dando más material para respaldar la teoría de que el país mejoró.

Pero hay que ir hasta el fondo del asunto para derrumbar esa tesis, sin dejar de observar que cada vez más venezolanos deciden emigrar a EE. UU. Solo en 24 horas llegaron a registrarse casi 2000 cruces en el sector Del Río, de acuerdo con Bill Melugin, corresponsal de Fox News. «La gran mayoría de las personas que cruzan ilegalmente aquí son venezolanos, cubanos y nicaragüenses, y por lo general no están sujetos al Título 42 porque México no los aceptará de vuelta ni tampoco sus países de origen», reportó.

Ahora bien, el «rebote económico» tiene bases débiles. La producción petrolera se estancó en 700.000 barriles diarios mientras que casi el 30 % de la economía está basada en actividades ilícitas y la recepción de remesas, indicó Ecoanalítica.

No hay producción, ni infraestructura para llevarla adelante. Y respecto a eso, hay acotaciones adicionales interesantes. Solo 29 % de la capacidad eléctrica nacional está operativa, según la plataforma Hum Venezuela. En niveles de corrupción se ubica en el puesto 177 de 180 de Transparencia Internacional y en el 139 de respeto a las leyes, el último lugar que documenta World Justice Project. Al respecto, el diario El País hizo una acotación interesante. La verdadera recuperación de Venezuela pasa por hacer la tarea, «y eso implica crear las condiciones adecuadas para atraer la inversión, lo que a su vez se traduce en mayores niveles de productividad».

El «boom» de la migración hacia EEUU

Entonces, Venezuela no se arregló. Ni siquiera porque se publiciten entradas a conciertos con montos que superan los 7000 dólares por una mesa de 10 personas. Con artistas olvidando sus críticas al comunismo y volviendo al país para respaldar la supuesta mejora de su economía.

Los videos que llegan desde la frontera de EE. UU. muestran a venezolanos bajo la lluvia con la intención de entregarse a la patrulla fronteriza y ahí comenzar su proceso de asilo. La mayoría son adultos solteros. En total, de enero a julio de 2022 estos representaron 45991 cruces. Las personas que llegan en familia representaron 23507 cruces en el mismo periodo.

El «boom» de la migración venezolana irregular a EE. UU. comenzó en febrero de 2021, cuando Nicolás Maduro celebraba que el país había salido de la hiperinflación luego de cuatro años, según el Banco Central de Venezuela (BCV). Eso no importó, los ciudadanos veían como el dinero y la calidad de vida se le esfumaba entre los dedos, sobre todo los más pobres. Como sigue ocurriendo hoy con un salario mínimo equivalente a unos 21 dólares.

Por Oriana Rivas – Panampost.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.