Venezuela se posiciona como el primer país de América Latina en transacciones con criptomonedas ante el fracaso de la política monetaria del régimen.

Bitcoin, Litecoin, Dash y otras criptomonedas son las nuevas y populares formas de pago de los cuestionables negocios del régimen de Nicolás Maduro con sus aliados de Irán y Turquía, que convierten a Venezuela en el país más contribuyente a las tasas de hash en América Latina, lo que significa que se genera una cantidad sustancial de potencia informática.

Esto forma parte del proyecto de ley anti-sanciones del chavismo para impulsar las criptomonedas en el mercado y así lograr la entrada al ecosistema criptográfico para violar las sanciones de Estados Unidos sobre sus funcionarios y activos en el extranjero, según explica Cointelegraph.

“Hay informes de que la Administración de Maduro utiliza bitcóin para facilitar el comercio entre Irán y Turquía, dos de los principales aliados geopolíticos”, divulga el portal especializado en economía digital.

A estas operaciones se suman las de los militares mediante el Centro de Producción de Activos Digitales del Ejército Bolivariano de Venezuela, una instancia que alberga equipos de minería ASIC diseñados para pruebas de trabajo con criptomonedas con el fin de generar ingresos económicos “imbloqueables”.

Una cabeza en lista negra

El intento de evadir las restricciones impuestas por Washington tiene a Joselit Ramírez Camacho, la superintendente de la criptomoneda Petro del régimen chavista, en la lista de los más buscados.

Para el Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU., esta funcionaria tiene «profundos vínculos políticos, sociales y económicos» con presuntos cabecillas del narcotráfico, por ello, emitió una recompensa de hasta 5 millones de dólares por cualquier información que conduzca a su captura.

Las acusaciones derivan de una averiguación hecha por un tribunal del Distrito Sur de Nueva York relacionada con el “crimen organizado transnacional».

El coronavirus impulsa

La pandemia empujó a estas plataformas porque “empresas y particulares buscan alternativas de pago que no requieran la interacción o la presencia física de las personas”, analiza Jorge Farias, CEO de Cryptobuyer.

Con las condiciones a favor, Cryptobuyer y el procesador de pagos Mega Soft se aliaron el año pasado para permitir a 20000 comerciantes utilizar sus servicios para recibir pagos en criptodivisas a través de la solución Cryptobuyer Pay.

También se reporta la conexión de un nodo de bitcóin a la red satelital de Blockstream en Venezuela. El trabajo conjunto entre Cryptobuyer y el proveedor de educación criptográfica AnibalCripto lanzó el nodo y de esa forma dieron el primer paso hacia la construcción de una red en malla capaz de procesar transacciones de Bitcoin sin la necesidad de una conexión a Internet.

El resultado de este enjambre digital ha permitido que solo en la primera semana de diciembre de 2020, el intercambio peer-to-peer LocalBitcoins haya sido de 5850 millones de bolívares intercambiados en la plataforma. Para la primera semana de febrero, esta cifra trepó hasta los 8560 millones de bolívares.

Registro obligado

Las operaciones están en el radar del socialismo. El régimen ordenó la creación de un registro obligatorio y el establecimiento de nuevos impuestos para quienes laboran en sectores relacionados con la minería. Con una nueva ley introdujo el controvertido “Pool de minería digital nacional”.

Bajo este nuevo requisito, será obligatorio que los mineros contribuyan con su poder de hash a un nuevo grupo minero respaldado por el Estado.

Aunque todavía no hay una claridad sobre los alcances de la medida y cómo participarán los mineros venezolanos, el régimen incursiona con las instituciones públicas.

Una de ellas, el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) habilitó en junio el pago en bitcóins para la renovación del pasaporte a través de la página web oficial, pero solo para las solicitudes hechas desde el extranjero.

“Estimado usuario, usted seleccionó pago con criptomonedas. Por favor tenga en cuenta que solo dispondrá de 8 minutos para finalizar la transacción, así que le recomendamos tener a la mano su método de pago y facilitar el proceso sin inconvenientes, gracias por su comprensión”, arrojaba el sitio al seleccionar la opción de Bitcoins.

Dos días después inhabilitaron este proceso que revela el interés del chavismo por estas herramientas financieras, afirma Tal Cual.

Juan Guaidó, presidente interino, también ocupa la moneda estable USD Coin ( USDC ) para mover sus recursos confirmando la atención a las criptomonedas en el país para obtener acceso a un activo de refugio más estable.

Adopción en la región 

América Latina “es un foco para toda la industria de las criptomonedas debido al fracaso de las políticas monetarias y la corrupción”, afirma Beincrypto.

Datos de Useful Tulips apuntan que Venezuela, con más de 500 millones de dólares movilizados en plataformas como LocalBitcoins y Paxful en los últimos dos años, convierten a la nación en la de mayor volumen de operaciones en la región. Colombia, con 300 millones de dólares en el mismo periodo, se ubica en el segundo puesto, mientras que Perú, con 91 millones, y Argentina, con 43 millones, se ubican el tercero y cuarto puesto, respectivamente.

El envío de dinero por parte de los 5 millones de venezolanos en el extranjero a sus familias inciden en el auge y sirve de excusa a Maduro para sus transacciones.

Gabriela Moreno – Panampost.com