Irán está relacionado con el incremento de exportaciones petroleras a Cuba, tras suministrar condensado a Caracas para diluir el petróleo extrapesado venezolano e impulsar los proyectos de PDVSA

Documentos de Refinitiv Eikon y Petróleos de Venezuela (PDVSA) revisados por la agencia Reuters revelan que La Habana recibió 66000 barriles por día (bpd) de crudo y productos refinados de parte del régimen chavista en octubre, cifra que representa 8000 más que en septiembre y 26000 más en comparación con agosto, cuando el despacho solo registró 40000 barriles diarios.

Irán está relacionada con el incremento de exportaciones, considerando que Teherán –uno de los aliados más importantes de Nicolás Maduro– suministró en este periodo condensado para diluir el petróleo extrapesado proveniente de la Faja del Orinoco a cambio de 2.000.000 de barriles de crudo pesado.

“Los documentos registran que en octubre se despacharon 30 cargamentos de petróleo y productos refinados, y muchos de los envíos tenían como principal destino Asia. La ayuda iraní continúa este mes con un segundo embarque que ya arribó al país sudamericano”, destaca 14 y medio.

La información coincide con los reportes de Armand Delon, ingeniero de química y petróleo de la Universidad Central de Venezuela (UCV), quien en Twitter difunde detalles de los cargamentos del Tanquero Petion de Cuba en la terminal de Jose en Venezuela.

Una cooperación estrecha con Irán

La cooperación de Irán permitió incluso a Venezuela exportar un promedio de 711.193 barriles por día, lo que representó un incremento de 76 % en comparación con septiembre, cuando la falta de diluyentes obligó a PDVSA a recortar la producción y la mezcla final de hidrocarburos, recoge Reuters.

Sin embargo, en el caso de Cuba, el incremento de entrega no cubre la escasez de combustibles en la isla, donde las colas de vehículos en los servicentros se repiten en el país caribeño mientras el transporte privado colapsa ante la incapacidad de absorber el exceso de pasajeros que genera la falta del sistema de autobuses públicos.

El pacto con la Compañía Nacional de Petróleo de Irán (NIOC) implica un canje para reflotar los proyectos Petrocedeño, Petropiar y Petrolera Sinovensa, tres de los más grandes de PDVSA.

Estrategia estatal

Frente a la crisis, las Casas de Cambio (Cadeca) asumirán la venta de las tarjetas prepago para combustible en las estaciones de CUPET, ya que su objeto social como sitio de compra y venta de divisas quedó rezagado por la falta de monedas internacionales que tiene el régimen cubano.

“El método de las tarjetas de combustible fue la estrategia que encontró el Estado cubano desde hace meses para controlar el consumo de estos energéticos ante la crisis de disponibilidad que atraviesa la economía local”, divulga Periódico Cubano.

Este medio agrega que el Banco Central de Cuba (BCC) advirtió a los interesados en adquirir las tarjetas de combustible que para efectuar la compra se debe mostrar el carné de identidad del cual se tomarán los datos para impedir que haya una “acumulación” de combustible.

Además, el cliente debe llevar el efectivo en moneda nacional –peso cubano– para cubrir el monto de la tarjeta que oscilará entre 25 pesos cubanos (equivalentes a 1 dólar) hasta un máximo de 1250 (52 dólares). Teniendo en cuenta que el precio de un litro de gasolina está en 25 pesos, la cantidad en dinero en las tarjetas prepagadas se traduce en un litro para las del monto mínimo y unos 50 litros en el caso de que se adquiera la tarjeta de mayor valor.

Desde el BCC informan que la validez de la compra estará garantizada a través del comprobante que emite Cadeca y con ello se evita cualquier tipo de fraude como el sucedido hace unos meses cuando hubo un robo de tarjetas y se comenzaron a vender en el mercado negro.

La respuesta del régimen fue inhabilitar todos los números de serie de las tarjetas, por lo cual aquellas personas que las habían comprado perdieron su dinero.

Gabriela Moreno – Panampost.com

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