En Venezuela, investigadores del University College London de Inglaterra encontraron petroglifos que datan de alrededor 2.000 años de antigüedad.

El hallazgo de pictogramas que representan a humanos, animales y ritos culturales, se dio en el estado de Amazonas, a inmediaciones de los raudales de Ature, en el río Orinoco.

Las casi 100 figuras simbólicas están grabadas sobre rocas de considerable tamaño que para poder ser registradas fue necesario emplear drones con cámaras tridimensionales que permitían la observación completa de los dibujos.

En la roca más grande, con 300 metros cuadrados, se apreciaron alrededor de 93 grabados, en otra se pudo observar la figura de una serpiente cornuda con una longitud de 30 metros.

Entre las figuras, la más común es la del que parecería ser un flautista rodeado de otras personas, que según los expertos podría tratarse de una representación de la renovación previa a las épocas de lluvia.

El material distribuido a lo largo del caudal del río representa aportes valiosos para el campo de la investigación, ya que podría tratarse de un ritual realizado en tiempos remotos.

Uno de los autores del  estudio, el doctor Philip Riris afirmó que “Los Raudales de Atures son una zona de convergencia étnica, lingüística y cultural. Los motivos documentados aquí muestran similitudes con otros sitios de arte rupestre de Brasil, Colombia y otros lugares más lejanos”.

Asimismo asegura que “es uno de los primeros estudios que muestran el alcance y la profundidad de las conexiones culturales con otras áreas del norte de América del Sur en tiempos precolombinos y coloniales”.