El director de la ONG FundaRedes, Javier Tarazona, ofreció una entrevista a PanAm Post en la que advirtió que el conflicto podría extenderse a otras regiones de Venezuela debido a la presencia estratégica de los grupos terroristas en el país y el negocio del narcotráfico.

Lo que está ocurriendo en el estado venezolano de Apure no es algo nuevo. La presencia de los grupos guerrilleros del ELN y las FARC en Venezuela se viene gestando desde hace años con el apoyo el régimen de Nicolás Maduro. Esta alianza ha llevado a las Fuerzas Armadas venezolanas a luchar en desventaja en un conflicto bélico que no les corresponde.

Mediante un comunicado, las FARC confirmaron que actualmente mantienen como rehenes a ocho militares venezolanos a los que llaman «prisioneros de guerra». El conflicto que inició el 21 de marzo no solo incluye funcionarios muertos, heridos y capturados, también afecta a los civiles que han tenido que desplazarse huyendo de la violencia.

La Alcaldía de Arauquita, en Colombia, afirmaba que había 4000 desplazados para el 24 de marzo, pero con el pasar de los días, el número subió. Son más de 7000 personas que han dejado sus hogares en la zona fronteriza, según el balance de la organización FundaRedes. Muchas han cruzado la frontera rumbo a las poblaciones colombianas de Saravena, Arauca y otras zonas cercanas.

El conflicto no significa más que una «escaramuza» por el control del territorio que garantiza narcotráfico a menor costo, aseguró en entrevista con PanAm Post el director de la ONG defensora de los derechos humanos FundaRedes, Javier Tarazona. Él advierte lo siguiente:

«Estamos al frente de una expansión generalizada de la guerrilla del ELN y las FARC en Venezuela en paralelo con este enfrentamiento que hay en la frontera»

¿Por qué Apure?

Las FARC están fracturadas y el régimen de Maduro mantiene alianzas con bloques enemigos, de ahí las consecuencias. Tarazona explica cuáles son los tres grupos principales: el bloque de Rodrigo Londoño, alias Timochenko; la Segunda Marquetalia lideradas por Iván Márquez y Jesús Santrich, y el grupo de ‘Gentil Duarte’.

La región de La Victoria, en el estado Apure, se convirtió en el epicentro de las luchas por las pistas aéreas ubicadas en Arauquita. La poca vigilancia la convierte prácticamente en la autopista del narcotráfico, explica el director de la ONG. Esto ha llevado al enfrentamiento de la Segunda Marquetalia, apoyada por Maduro, contra el grupo de ‘Gentil Duarte’.

Han sido tres grandes momentos de conflictos. El primero de ellos ocurrió en septiembre de 2020 en la población de El Nula, estado Apure, dejando militares e integrantes de la organización terrorista fallecidos. Le siguió el enfrentamiento del 31 de enero de este año entre el ELN y la FANB contra el bloque de ‘Gentil Duarte’ en la localidad de La Macanilla. Y por último está la disputa que se inició el 21 de marzo y que hasta los momentos da cuenta de 16 militares fallecidos y otros cuatro sin identificar, ocho rehenes y tres desaparecidos.

La farsa de Maduro

Nicolás Maduro dijo a mediados de abril que envió 1000 milicianos (civiles socialistas armados) a ese estado para actuar como componente adicional a la FANB. «Guerra de todo el pueblo contra grupos irregulares y terroristas colombianos», dijo Maduro. Pero sus palabras estaban lejos de la realidad.

«El régimen de Maduro está haciendo uso de este favor que le está entregando a Santrich e Iván Márquez para tratar de demostrarle al mundo que está actuando en contra del ELN y las FARC, pero realmente no está actuando contra estos grupos terroristas en su conjunto. Por el contrario, está sacando de juego a una pequeña fracción de las FARC que se disputa el control del territorio para la actividad del narcotráfico y el neoextractivismo».

Javier Tarazona agrega que en el actual contexto fronterizo, las FARC, en su Frente Décimo, está aprovechando para demostrar su capacidad de combate. El régimen venezolano, por el contrario, está demostrando grandes debilidades con la pérdida de militares y de territorio. «Eso tenemos que repudiarlo», reitera.

La alianza de Maduro con las facciones de las FARC se tradujo en la puerta de entrada de la guerrilla al país. En total, los grupos insurgentes están presente en 21 de los 23 estados, según la organización. Por lo tanto, la afirmación de Maduro de una supuesta lucha contra la guerrilla, «es totalmente falsa». La lucha es contra quienes no siguen los lineamientos del bloque de Iván Márquez y Jesús Santrich.

«La guerrilla llegó para quedarse»

Los venezolanos viven una emergencia humanitaria sin precedentes. Este conflicto se traduce en una violación del derecho a la vida, a la libertad y a la justicia por sus lamentables consecuencias.

Dentro de esta situación, la guerrilla aparece como una «empresa transnacional» generadora de empleos, por las actividades ilegales con la extracción de oro, diamante y coltán; del narcotráfico y procesamiento de drogas en el país. FundaRedes lo denunció recientemente.

«La guerrilla llegó a Venezuela para quedarse. Hoy es una guerrilla binacional», añade Tarazona. No descarta que el conflicto en Apure pudiera extenderse a otras regiones debido a la presencia estratégica del bloque de ‘Gentil Duarte’ en Venezuela y su compromiso con carteles en todo el mundo.

Otro aspecto preocupante es la presencia de Cuba en el conflicto. El coronel retirado John Marulanda también se refirió a este tema recientemente. Aseveró que el régimen castrista estaría presionando para fortalecer militarmente en territorio venezolano al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y a la Segunda Marquetalia. Tarozana coincide.

«El régimen cubano históricamente ha promovido la toma del poder por las armas. Estas guerrillas que empezaron siendo grupos ideológicos en armas, hoy se convirtieron en grupos criminales en armas que utilizan el cuento de lo ideológico como fachada para tener protección internacional, pero lamentablemente es solo una fachada. Son grupos terroristas que no hacen otra cosa que promover la cultura de la muerte y la violencia», finaliza.

Por Oriana Rivas – Panampost.com