El congresista Gregory Meeks, de New York, reveló que “existe una ventana de oportunidad” para elecciones libres en Venezuela.

Detrás del beneficio de arresto domiciliario otorgado por el régimen de Nicolás a los seis directivos estadounidenses de la empresa petrolera Citgo —después de tres años de arresto por supuesta corrupción, peculado y asociación para delinquir— hay un sinfín de porqués que comienzan a filtrarse.

El congresista de New York, Gregory Meeks, reveló en el foro de la Sociedad de las Américas/Consejo de las Américas (AS/COA por sus siglas en inglés) que con esta decisión del régimen venezolano «existe una ventana de oportunidad» para que Estados Unidos se comprometa con Maduro, divulgó el corresponsal Joshua Goodman de la agencia AP, en su cuenta en Twitter.

Meeks, quien preside el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, citó la medida a favor de Tomeu Vadell, José Luis Zambrano, Alirio Zambrano, Jorge Toledo, Gustavo Cárdenas y José Pereira —sobre quienes pesan condenas entre 8 y 13 años de prisión— y el acuerdo con el Programa mundial de alimentación de las Naciones Unidas para suministrar alimentos a 185.000 escolares que sufren el colapso económico como indicios de un giro en la hostilidad del chavismo hacia Estados Unidos.

Motivos con alcance

Tiene sentido la interpretación del abogado. Cuadra con las estimaciones y los escenarios que apuntan a “bajar” los costos de una posible transición. El director para Venezuela de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), Geoff Ramsey lo dijo en El Cooperante: “los dos elementos clave que definirán el futuro de la situación venezolana son la participación de las fuerzas democráticas en próximos procesos electorales y la búsqueda de una transición pactada”.

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Maduro enfila sus fuerzas en esa dirección. No hay más para donde mirar. Pero lo hace a su manera, con señales difusas, con anzuelos que la Casa Blanca monitorea para no morder porque actuarán sólo cuando existan “acciones realmente concretas”.

Mensaje implícito

¿Diálogo, acuerdos, negociación? Es posible que ese sea el mensaje. Sobre todo porque “la negociación no es el objetivo sino una herramienta de la administración Biden donde hay un reconocimiento de que la salida ideal es una transición pactada. Hay que buscar hablar o con Maduro o con varios actores en su entorno para ver qué tipos de incentivos les puedes dar, para apoyar el retorno a la democracia pacífica. Eso no implica abandonar la estrategia de presión o levantar las sanciones para normalizar las relaciones con Caracas sino apostar a una estrategia más balanceada”, afirma Ransey.

Pero Biden no tienen mucho que decirle a Maduro directamente, así lo han señalado sus voceros.  Le corresponde a Maduro negociar con la oposición, no con Washington y las regionales previstas para este año abren las condiciones para ello. Bingo.

Allanando el camino 

La designación de los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) fueron discutidos por factores del chavismo y de la oposición a puerta cerrada. Es un avance.

Los diputados tienen hasta el 7 de mayo para evaluar la lista de los 103 elegibles. Serán renovados cinco rectores principales y los 10 suplentes.

En la conformación del nuevo Poder Electoral los nombres que más “suenan” son el ingeniero Roberto Picón, el exdiputado Enrique Márquez y el expresidente de Fedecámaras Francisco Martínez por la oposición. El suplente Juan Carlos del Pino tiene posibilidades de repetir en el cargo, divulga Efecto Cocuyo.

Más allá de los cinco rectores principales que integran el directorio del CNE, los suplentes pueden generar contrapesos importantes en los organismos subordinados que controlan los aspectos técnicos de cada elección. Estos son: la Junta Nacional Electoral, la Comisión de Registro Civil y Electoral y la Comisión de Participación Política y de Financiamiento.

En cada uno de estos organismos participa un rector suplente junto a dos principales. Significa que son ocho y no cinco las autoridades que adquieren voz y voto en cuanto a responsabilidades técnicas y políticas. Por esta razón, uno de los puntos más discutidos en la negociación es la representación que tendrá la oposición en estas estructuras.

Mientras se concreta esta parte comicial se quiebra -sin opción a reparo- el mensaje de abstención vociferado desde el gobierno interino de Juan Guaidó en las parlamentarias. Quizá ahora Noruega si logró algún objetivo.

Por Gabriela Moreno – Panampost.com