Migrantes venezolanos en situación irregular en el país se han visto en dificultades en momentos en que sus empleos informales han cerrado debido al brote de virus del PCCh (Partido Comunista Chino), que ha obligado al distanciamiento social y la cuarentena en la nación que los acoge.

Mientras el gobierno colombiano refuerza las medidas restrictivas en busca de controlar la pandemia de virus del PCCh, los miles de migrantes venezolanos en el país se han convertido en las víctimas de la cuarentena.

Sin techo ni alimento, ante la imposibilidad de realizar el trabajo informal con el que se ganaban el sustento diario, miles de venezolanos han decidido retornar a su país, exponiéndose al contagio del virus del PCCh por el hacinamiento y las condiciones de insalubridad.

Incluso, migrantes venezolanos que se encontraban en Ecuador también se han unido a la travesía de retornar a su país atravesando el territorio colombiano.

Jorge Iván Ospina, alcalde de la ciudad de Cali, epicentro de la llegada de venezolanos provenientes de Ecuador, ha liderado un puente humanitario, con el apoyo de Migración Colombia y la Cancillería, para trasladar en buses a los migrantes a la ciudad de Cúcuta, en la zona fronteriza.

“Quienes acá están con nosotros son venezolanos de muchas partes y que ante todas estas circunstancias anómalas están en acción de repatriación a su país”, indicó el funcionario local, quien señaló que los migrantes son sometidos a tamizaje, antes de iniciar el recorrido de hasta 20 horas de camino, y se les entrega un kit de alimentos y otro de carácter sanitario.

No obstante, para José Luis Múñoz, vocero de la Red Humanitaria, una ONG que trabaja con los migrantes en la zona fronteriza, el puente humanitario, lejos de ayudar, agrava la situación de los migrantes que han terminado hacinados en parques públicos de la zona fronteriza, convirtiendo a la ciudad de Cúcuta en un “caldo de cultivo” para el virus del PCCh.

“Los gobiernos tenían que haber generado albergues temporales durante la cuarentena, yo sé que eso puede ser muy costoso, pero con cooperación internacional, ayuda de los privados y el mismo gobierno, se hubiera podido solucionar si hubiese voluntad política y un poco más de humanidad”, advirtió Múñoz.

De acuerdo con el vocero de la ONG, los migrantes que llegan a su país están siendo confinados en escuelas del estado Táchira, en condiciones de insalubridad e incluso son tratados como traidores a la patria, por lo que muchos de ellos prefieren regresar a Colombia utilizando los pasos fronterizos ilegales, denominados “trochas”, donde no tienen ningún control o tamizaje sanitario, elevando exponencialmente las posibilidades de contagio con el virus del PCCh.

En medio de la difícil situación, el gobierno colombiano ordenó que los migrantes reciban la atención en salud similar a la ofrecida a los nacionales, sin embargo, los recursos económicos son insuficientes para atender la creciente demanda, por lo que Felipe Múñoz, Gerente colombiano de Frontera que se ocupa de la migración venezolana, pidió mayor apoyo a la comunidad internacional.

“Somos, hoy por hoy, el país que tiene más recepción de migrantes en el mundo y lo hemos hecho de manera generosa”, manifestó el funcionario al reclamar ayuda internacional para atender a los miles de migrantes que no tienen techo ni sustento.

Y es que familias enteras de venezolanos que habitaban en casas de inquilinato, denominadas “paga diario”, en Bogotá y otras ciudades del país, y que fueron desalojadas de sus habitaciones ante la imposibilidad de pagar, no han tenido otra alternativa que emprender el duro regreso a su país, sin importar las medidas de confinamiento implementadas en el territorio colombiano.

Fuente : Voz de América.

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