En Venezuela, la Conferencia Episcopal Venezolana declaró que del 20 al 27 de marzo, la Iglesia celebra la Semana por la Vida bajo el lema “Custodiar la vida”.

La lucha por la vida desde la concepción se potencia en toda Hispanoamérica. Acorde más empuja el activismo proaborto, mayor es la resistencia por parte de quienes defienden al ser humano más indefenso: el niño por nacer. A pesar de la adversidad que viven en el país empobrecido por el socialismo, Venezuela se une a ese clamor que surge desde la sociedad civil como freno a la imposición de organismos internacionales.

El día del niño por nacer fue instituido en Argentina en 1998 el 25 de marzo, al tratarse de 9 meses exactos antes de la Navidad. Por ende llama a celebrar la vida desde la concepción. El Salvador, Chile, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, República Dominicana, Perú, Paraguay, Filipinas, Honduras, Ecuador y Puerto Rico conmemoran ese mismo día como fecha oficial y en caso que caiga entre semana, toman las calles el fin de semana siguiente.

Así sucedió en Venezuela. Aunque a nivel estatal no es reconocida la fecha, en el ámbito litúrgico el 25 de marzo se trata de la Solemnidad de la Anunciación. Por ello, en Venezuela, la Conferencia Episcopal Venezolana declaró que del 20 al 27 de marzo, la Iglesia celebra la Semana por la Vida bajo el lema «Custodiar la vida».

En vista que el primer Estado que legalizó el aborto en el mundo fue la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y Cuba en América, el vínculo entre el auge del socialismo y el aborto resulta inexorable. De manera que históricamente no se ha tratado de «la libertad de elegir», como ostentan las activistas feministas, sino de darle al Estado el control sobre la vida desde la concepción. En el caso de Sudamérica, por un tema cultural, el vínculo está tardando en afincarse.

PanAm Post se comunicó con uno de los participantes de la marcha en defensa del niño por nacer. Se trata de Luis A. Guánchez, estudiante de ciencias políticas en la Universidad Central de Venezuela (UCV), miembro fundador y vicepresidente del movimiento estudiantil Alianza por la Familia (ALFA UCV), Líder juvenil de la Red Provida en Caracas y vocero de la fundación Todos Somos Uno (TSU).

¿En qué consistió la marcha provida en Venezuela?

Desde el seno de la iglesia católica y los cristianos evangélicos ha nacido la iniciativa de una gran marcha por la vida que tuvo lugar en varias ciudades del país como Valencia, Maturín, Guarenas y principalmente la ciudad de Caracas. Entre pañuelos azules, carteles con mensajes en favor del niño no nacido y cánticos alegres, los venezolanos (civiles y religiosos) salimos en defensa del derecho inalienable para alzar nuestra voz al unísono, y hacer entender a la ciudadanía que este es un problema que nos involucra a todos, ya que Venezuela es un país donde la agenda 2030 aún no es muy conocida, y cuándo no conoces al enemigo es muy difícil identificarlo. Advertir y espabilar han sido los objetivos de la actividad de hoy que culminó en una misa en todas las ciudades.

¿Cuál es el vínculo entre la lucha por la vida y la lucha contra el socialismo?

El socialismo en Venezuela se manejaba bajo unas premisas cuidadosas con respecto al aborto, propuestas que muchas veces presentaron grupos feministas para implementarse y estas fueron rechazadas por el propio gobierno. Esto cambió hace algunos años cuando el actual gobierno se mostró supuestamente inclusivo y capaz de disfrazarse bajo cualquier bandera para mimetizar su discurso y obtener mayor votos y mayores espacios de poder. Respectivamente el 8 de marzo y 16 de marzo se discutió en la Asamblea Nacional Constituyente (chavistas) varias leyes supuestamente en nombre de la igualdad de género y defensa de la mujer que se esperan sean aprobadas y publicadas en gaceta oficial.

Estos temas no se están hablando en los medios ni por parte de los civiles y por eso es tan importante la participación política activa desde el seno de la ciudadanía para frenar el avance de la nueva izquierda que instrumentaliza a estos movimientos para falsamente enarbolar la bandera de los «derechos humanos» y de esa manera destruir a la familia, nuestros valores y tradiciones sin ningún tipo de escrúpulos. Por eso en Venezuela tenemos dos enemigos, el gran «dragón rojo» (gobierno y oposición) y el progresismo (gobierno global) y no debemos frenar la lucha ante ninguno.

¿Qué mensaje daría a los venezolanos sobre la defensa de la vida y cuál al resto de los hispanoamericanos sobre la importancia que Venezuela alce su voz ante esto?

A mis compatriotas venezolanos y mis hermanos de toda Hispanoamérica el mensaje es el mismo. Son más las cosas que nos unen que las que nos separan, y por el bien de Occidente tenemos que tomar consciencia y recuperar los espacios que esta agenda de la muerte nos ha quitado. Yo no quiero que mis hijos tengan que vivir lo que yo, por eso quiero dejarles un mundo mejor y como joven no voy a desfallecer en esta batalla cultural. No solo debemos esperar que la iglesia tenga la iniciativa. Porque, ¿dónde dejamos a aquellos que no son creyentes? Esta lucha nos llama a todos por igual, blancos y negros, liberales y conservadores, católicos, evangélicos y ateos, heterosexuales y homosexuales. Porque si no hay vida, ¿qué derecho vamos a defender? No necesitamos de más políticos, necesitamos más ciudadanos comprometidos con el bienestar humano, cierro con esta consiga.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.