El fiscal del régimen, Tarek William Saab, precisó que la investigación contra Juan Guaidó se abre por “usurpación de funciones, traición a la patria, conspiración, hurto calificado de activos y asociación para delinquir” en relación con el caso Monómeros

En un nuevo capítulo de persecución política, la dictadura venezolana anunció el inicio de una investigación contra el líder de la oposición, Juan Guaidó, por el caso Monómeros, la empresa agroindustrial filial de Pequiven que Guaidó dirige desde 2019. Según la Fiscalía General de la República, en manos del régimen, los motivos para iniciar el proceso son «usurpación de funciones, traición a la patria, conspiración, hurto calificado de activos y asociación para delinquir». Lo paradójico de esta decisión es que se anuncia en medio de la negociación entre chavismo y oposición en México y el mismo día en que la delegación oficialista pide incorporar a Álex Saab a la mesa para evitar su extradición a Estados Unidos.

No es la primera investigación que el chavismo inicia contra Guaidó. En 2019 en fiscal del régimen, Tarek William Saab, argumentaba supuesto «sabotaje eléctrico» tras los apagones masivos que padeció el país ese año. Posteriormente, sumó otro proceso por «intento de golpe de Estado», lo cual ocurrió horas después de que Estados Unidos anunciara cargos por narcoterrorismo y ofreciera una recompensa de 15 millones de dólares por la captura de Nicolás Maduro. En marzo de este año se abrió otra investigación contra Guaidó por «secuestrar» activos en el exterior.

El caso Monómeros

Sobre el líder de la oposición pesan acusaciones por contratos dudosos emitidos desde Monómeros. Según el diputado del Bloque Parlamentario 16 de Julio, José Luis Pirela, se trata de un hecho «insólito y distorsionado» que la empresa con operaciones en Colombia firmara en abril de 2021 un contrato por 15 años con la panameña Lion Street, en el que se cede el 60 % de sus utilidades anuales equivalentes a 7.500.000 dólares.

Lo que vino después de esa denuncia, junto a otras irregularidades, fue la intervención de Colombia a través de la Superintendencia de Sociedades (Supersociedades). Esta supervisará las decisiones que tome la directiva. Luego de esta medida, Carmen Elisa Hernández, la presidente de la junta directiva de Monómeros, presentó su renuncia por su «absoluto desacuerdo» con la actitud de la gerencia general, que decidió presentar «recursos de ley para que la institución ‘revoque su decisión’».

Paradójicamente, este martes Guaidó agradeció el apoyo del gobierno colombiano de Iván Duque, a quien llamó «un gran aliado», para la protección de Monómeros.

Oriana Rivas – Panampost.com

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