Redacción BLes – El aparato de inteligencia de Joe Biden cuenta con el asesoramiento de un colaborador que solía trabajar con un grupo de expertos del Partido Comunista Chino (PCC), según reveló el National Pulse en un informe publicado esta semana.

El informe reveló que Thomas Zimmerman -un asistente especial del personal de la Agencia de Seguridad Nacional de Biden- sirvió como becario visitante en una agencia del PCCh que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) describió como un grupo de reclutamiento de espías chinos en el extranjero.

The National Pulse citó una serie de enlaces e informes para probar su revelación.

Un informe presupuestario de 12 páginas de la Casa Blanca publicado el 1 de julio indica que Zimmerman es Asistente Especial del Presidente para el Personal de la Agencia de Seguridad Nacional, con un salario anual de 110.000 dólares.

Zimmerman fue designado para el cargo el 30 de diciembre de 2020 por Joe Biden, citó el diario National Pulse en su edición de hoy, en la que se informaba de que había servido en la administración Obama-Biden como Asistente Especial del Asesor de Seguridad Nacional en la Casa Blanca.

Antes de incorporarse a la transición, Zimmerman trabajó en el Consejo del Pacífico sobre Política Internacional y en el Centro de Cooperación Internacional de la Universidad de Nueva York.

Recientemente, Zimmerman trabajó como profesor visitante en la Academia de Ciencias Sociales de Shanghai (SASS), centrándose en Afganistán, Somalia y la política regional china.

El FBI califica explícitamente a SASS de “grupo de fachada para la recopilación de información china y el reclutamiento de espías en el extranjero”.

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SASS fue una pieza clave en un caso criminal de 2019 que implicaba a un agente retirado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que vendía documentos clasificados de defensa de Estados Unidos al PCCh.

El FBI, como resultado, describió al PCCh como dependiente de los empleados de SASS para servir como “observadores y asesores” de potenciales espías occidentales. El FBI también describió a los funcionarios del Ministerio de Seguridad del Estado chino como aficionados a “influir en la política exterior de otros países” y a utilizar la afiliación al SASS como identidad encubierta.

La revelación se produjo semanas después de que los países del G-7 se comprometieran en su reciente reunión a tomar medidas más duras contra un Pekín cada vez más agresivo.

Dan Knight – BLes.com