Redacción BLes – El pasado miércoles, una juez federal de Missouri falló en contra de una universidad cristiana, permitiendo que personas de distinto sexo compartan habitaciones y baños, según informó Springfield News-Leader.

La juez Roseann Ketchmark, rechazó una demanda, presentada por el College of the Ozarks a mediados de abril, contra Joe Biden, en la que alegaba que el gobierno no puede obligar a una entidad religiosa privada a que hombres y mujeres compartan baños y dormitorios.

La demanda era en referencia a una orden ejecutiva que firmó Biden el pasado 20 de enero que establece que “Los niños deben poder aprender sin preocuparse de sí se les negará el acceso al baño, al vestuario o a los deportes escolares” y que cualquier entidad que viole esta orden recibirá sanciones económicas.

En la demanda también se planteaba que esta orden ejecutiva estaba perjudicando a mujeres, niñas y personas de fe.

De acuerdo a The Washington Times, la juez, designada en su cargo por Obama, tomó la decisión de rechazar el pedido de la universidad luego de más de dos horas escuchando argumentos de ambas partes.

Estas fueron sus palabras: 

“Después de una cuidadosa consideración de la ley … el tribunal niega la moción del demandante de orden de restricción temporal y orden judicial”

La portavoz de la universidad cristiana dijo que apelarán la decisión.

Este caso no hace más que mostrar la fuerte infiltración comunista que existe en la sociedad norteamericana, donde el gobierno decide sobre cómo debe regirse una entidad privada.

El intervencionismo del estado llegó al punto en que obligan a una entidad religiosa privada a permitir situaciones que van en contra de sus creencias y valores.

No es de extrañar que todas estas imposiciones tienen una tendencia que busca alejar a la gente de su fe y su creencia; de su conexión con Dios.

Este tipo de política de estado totalitario en EE. UU, no es algo nuevo sino que se viene gestando desde hace un tiempo, y es a través de la infiltración que hizo el régimen comunista chino en las instituciones americanas.

El Partido Comunista Chino tiene un historial de experiencias de imponerse y someter al pueblo a su dictadura.

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El PCCh se dio cuenta de que para perdurar en el poder debían destruir la conexión de la cultura tradicional china con lo divino, con la fe y con la creencia.

Por eso el genocida Mao Zedong, a quien se le atribuyen 80 millones de muertes, llevó a cabo la revolución cultural para cortar las raíces que permitieron que la civilización china perdurara por 5 mil años.

Algo parecido está sucediendo en Estados Unidos, pero esta vez la forma no es violenta y abierta como fue en China, sino que es un proceso lento que comenzó hace muchos años con la infiltración comunista en todos los ámbitos de la sociedad. De esta manera fueron inoculando sus ideas en las mentes de las personas, de forma muy sutil.

Llegando a un punto en donde muchos perdieron su conexión, con Dios, con la Fe, con los valores tradicionales, con la familia, incapaz de poder distinguir lo correcto de lo incorrecto, y creando el caos en el que vivimos hoy en día.

Sebastian Arcusin – BLes.com