Redacción BLes– Un Tribunal de apelaciones dictaminó el viernes a favor del gobernador republicano de Tennessee, Bill Lee, afirmando que podrá comenzar a prohibir los abortos debido a diagnósticos de enfermedades como síndrome de Down, motivos raciales o por género no deseado. 

Si bien lamentablemente por ahora seguirán practicando abortos hasta las 6 semanas de gestación, con esta nueva medida Tennessee se convierte en uno de los estados que continúa dando batalla en defensa de la vida de los no natos. 

A principios de año el gobernador Bill Lee, tal como lo anunció Fox News, promulgó una legislación que contemplaba lo que llamó “prohibición por motivos”, entendiendo por “motivos” a aquellos casos en los que se pretenda abortar, argumentando saber que el bebé por nacer tiene síndrome de Down o sexo y/o raza no deseada. La medida fue considerada radical contra el aborto y se enfrentó a la objeción de los movimientos abortistas. 

Apenas unas horas después que el gobernador informara la promulgación de la ley, fue inmediatamente bloqueada por un tribunal federal inferior.

El gobernador apeló la decisión del Tribunal, y la Corte de Apelaciones del sexto distrito acaba de confirmar que permitirá que el estado haga cumplir las “prohibiciones por motivos”.

El gobernador Lee, al recibir la noticia, dijo en un comunicado: “Nuestra ley prohíbe el aborto por motivos de raza, género o diagnóstico de síndrome de Down del niño y la decisión del tribunal salvará vidas. Vale la pena luchar por proteger a nuestros habitantes de Tennessee más vulnerables”.

La agenda de la izquierda avanza a pasos espeluznantes, incluyendo su brutal defensa de la industria del aborto. Sin embargo no es menor la resistencia que los sectores conservadores están efectuando e incluso las victorias logradas respecto al aborto no son menores. Actualmente, más de una docena de estados tienen prohibiciones por motivos similares.

Sobre todo fueron importantes los avances respecto al derecho a la vida de los niños por nacer, durante el mandato del presidente Trump. Recientemente el secretario Mike Pompeo, representando a los Estados Unidos, lideró una coalición de 32 países que firmaron la Declaración de Consenso de Ginebra para pedirle a la organización de las Naciones Unidas que deje de promover el aborto como un “derecho”, reportó Breitbart.

La contundente declaración intenta rechazar los presuntos “derechos” de la mujer que la Organización Mundial de la Salud promueve, los cuales incluyen el aborto como un método de “planificación familiar” y al mismo tiempo reafirma la soberanía de cada país para determinar sus decisiones sin la interferencia de organizaciones internacionales.

También busca “reafirmar que no existe un derecho internacional al aborto, ni ninguna obligación internacional por parte de los Estados de financiar o facilitar el aborto”.

No es la primera vez que la administración de Trump se opone a los planes globalistas de la ONU y su intención de implementar un nuevo orden mundial, creando “derechos” y “leyes” internacionales, buscando sistematizar a todos los países bajos las mismas regulaciones.

Para preocupación de la izquierda y grupos abortistas de Estados Unidos, los sectores conservadores festejan el aumento de candidatas pro-vida electas en la Cámara de Representantes luego de las elecciones 2020. En total, 11 mujeres en ejercicio pro-vida han ganado la reelección y 13 nuevas mujeres pro-vida fueron elegidas para la Cámara.

Con un aumento considerable de mujeres pro-vida en la Cámara de Representantes se considera una verdadera derrota para la agenda pro-aborto impulsada por la presidente de la Cámara, Nancy Pelosi, y sus seguidores. 

Susan B. Anthony List, una organización pro-vida líder, celebró las victorias en su cuenta de Twitter dónde detalló cada una de las nuevas representantes electas.

Además, también fueron confirmadas seis mujeres pro vida en el próximo Congreso del Senado de los Estados Unidos. Pueden llegar a ser siete si la senadora por Georgia Kelly Loeffler gana la segunda vuelta en las elecciones de enero.

Mientras tanto, Planned Parenthood, la organización más grande del mundo en favor de la industria del aborto, tuiteó durante el conteo de votos a principios de noviembre, que esperaba con ansiedad que el candidato demócrata Joe Biden lograra los 270 votos electorales necesarios ganar la presidencia de los Estados Unidos, sabiendo que el demócrata defiende sus intereses abortistas.

La administración Trump desde el comienzo de su gestión, tal como lo prometió durante su campaña para presidente en 2016, ha colaborado abiertamente con las agrupaciones pro vida y promovido políticas a favor de la vida y en contra del aborto, tal como lo ha informado detalladamente The BL.

Andrés Vacca – BLes.com